Receta segura para el fracaso de un país

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Receta segura para el fracaso de un país

Christian Arntz Mac Evoy. Presidente de SAGO A.G. El Austral de Osorno
  • Un cóctel de malas políticas y un declive de nuestro capital humano a partir de personas que culpan de todo a elementos que están fuera de sí mismos (principalmente el Estado) y que por ello espera siempre soluciones donde no están ellos en el centro, constituye una receta segura para el fracaso.

En 2014, el libro “Por qué fracasan los países”, de Daron Acemoglu y James Robinson, constituyó un llamado de alerta para Chile, al responder preguntas basales como ¿por qué Botsuana es uno de los países africanos con mayor desarrollo y, en cambio, países vecinos como Zimbabue, Congo o Sierra Leona están sumidos en la más desesperante pobreza? ¿Por qué Corea del Norte es uno de los países más pobres del mundo y Corea del Sur uno de los más prósperos?

El libro arrojaba una conclusión clara, a partir del análisis detallado de casos desde la antigua Roma hasta la China Moderna: la prosperidad no se debe al clima, a la geografía o a la cultura, sino a las políticas dictaminadas por las instituciones de cada país. Debido a ello, los países no conseguirán que sus economías crezcan hasta que no dispongan de instituciones gubernamentales que desarrollen políticas acertadas.

A partir de su teoría, los autores planteaban luego una prospección de escenarios respecto de cuáles potencias serían exitosas en los años venideros.

Durante más de un siglo, los chilenos hemos repetido que el desarrollo del país se debe a que hemos tenido la “suerte” de contar con salitre y luego cobre, pero la verdad es que aquello cuenta sólo una parte de la historia. Japón no tiene nuestras riquezas naturales, por ejemplo. Cuenta con un territorio muy pequeño, del cual el 80% es montañoso y no apto para la agricultura y ganadería, pero de todas maneras logra es una potencia económica mundial.

Al mismo tiempo escuchamos día a día a Evo Morales culpar a la falta de mar por los males de Bolivia, pero vemos una Suiza sin océano que en sus pocos kilómetros cuadrados, y en condiciones climáticas extremas, genera los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa.

¿Qué es lo que hace, entonces, esta diferencia, a parte de las mencionadas en “Por qué fracasan las naciones”? Simplemente, la actitud de las personas, que es fácilmente distinguible en conceptos simples como, la moral, el orden, la limpieza, la honradez, la responsabilidad, el deseo de superación, etc…

Un cóctel de malas políticas y un declive de nuestro capital humano a partir de personas que culpan de todo a elementos que están fuera de sí mismos (principalmente el Estado) y que por ello espera siempre soluciones donde no están ellos en el centro, constituye una receta segura para el fracaso.

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/03/05/full/cuerpo-principal/8/

 

Agenda con objetivos y plazos

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Agenda con objetivos y plazos

Christian Arntz Mac Evoy. Presidente de SAGO A.G. El Austral de Osorno
  • Hoy, por ejemplo, los animales no constituyen garantías en el sector bancario y eso es algo que se puede cambiar

El 18 de noviembre de 2016, durante el desarrollo de Sago Fisur, anunciamos junto con el Ministerio de Agricultura el establecimiento de una agenda de trabajo con objetivos claros, partiendo de la base que la mayoría de los diagnósticos acerca de los cuellos de botella que impiden el desarrollo agrícola están absolutamente claros desde hace décadas.

En el ámbito ganadero, uno de los puntos acordados tiene que ver con un antiguo anhelo: la generación de productos financieros adaptados para el agro, que permitan inyectar recursos fuera de la lógica del subsidio.

Este trabajo ya registra importantes avances, los cuales se han perfilado a través de una serie de reuniones bajo el alero de la Comisión Nacional de la Carne, la última de las cuales se llevó a cabo el jueves 16 de febrero en el Recinto Sago y que contó también con la participación de Federación de Productores de Carne, Fedecarne; la Sociedad Agrícola y Ganadera de Valdivia, Saval; la Asociación Gremial de Empresarios Agrícolas de la Provincia de Llanquihue Agrollanquihue; junto a los sectorialistas de Odepa y los consultores a cargo del desarrollo del proyecto.

La iniciativa se basa en criterios de fomento de la actividad ganadera a través de instrumentos modernos, que existen en otras partes del mundo, para permitir el financiamiento de emprendimientos que contribuyan al desarrollo del país, por medio de mejorar tasas y de garantías que vayan más allá de la tierra. Hoy, por ejemplo, los animales no constituyen garantías en el sector bancario y eso es algo que se puede cambiar.

Una vez presentado el proyecto en el próximo mes de marzo, vendrá la sociabilización del mismo entre los distintos bancos del país y estamos seguros de que será acogido como una oportunidad que beneficiará a todos los actores.

Esta agenda de trabajo con el Ministerio de Agricultura, que está dando frutos en las distintas líneas, en un espíritu de colaboración público privado que tanta falta le hace a nuestra nación, se encuentra en línea con las bases fundacionales de Sago: como gremio, defendemos los principios de una economía abierta al mundo, para lo cual consideramos indispensable velar por el correcto funcionamiento de los mercados internos y externo y defender el rol subsidiario del Estado, entendido este último, como el encargado de resguardar la transparencia de los mercados y de proveer herramientas que permitan el desarrollo de todas las potencialidades del agro.

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/02/19/full/cuerpo-principal/8/

 

Fiscalizaciones a huertos de la Inspección del Trabajo

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Fiscalizaciones a huertos

Nelson Arteaga Montesinos. Ex fiscalizador de la Inspección del Trabajo. El Austral de Osorno
  • ¿Qué es más importante, el pacto de horas extraordinarias o que dichas horas sean efectivamente pagadas? Con pleno conocimiento de causa puedo manifestarles que he visto llegar al absurdo de sancionar con multa de aproximadamente $ 1.800.000 por registro de asistencia mal llevado debido a que en dicho documento se registraban alrededor de cuatro horas extraordinarias y se le habían pagado 14 horas extraordinarias.

Con relación a la publicación del pasado 1.02.2017, en donde los agricultores acusan elevadas multas en inspecciones a huertos, he estimado necesario hacer algunas precisiones, dado el conocimiento que tengo del tema.

Siendo Inspector Provincial del Trabajo de Osorno, me correspondió liderar la puesta en marcha de la fiscalización asistida a las distintas empresas productoras de berries y para ello tempranamente se empezaban a realizar reuniones de coordinación entre el organismo fiscalizador y la entusiasta participación de los productores.

Es cierto que no se alcanzaba el óptimo, no se llegaba a la perfección, pero sí se hacían los mejores esfuerzos para alcanzar los más altos estándares de cumplimiento y así quedaba demostrado en las evaluaciones que posteriormente hacia la propia Dirección del Trabajo y cuyos resultados avalaban la gestión del propio señor Oliveros.

Sí, el mismo que hoy dice que no se logró la “modificación de la conducta por parte de los empleadores” y es, al parecer, en esta frágil conclusión, que hoy el representante regional de este organismo fiscalizador justifica el cambio de conducta de la institución que representa.

Pero el cambio no es de hoy, sino que todo indica que solo se trata de una adecuación a las políticas institucionales que se encuentran en práctica hace algunos años, ya que la Dirección del Trabajo nos ha ido acostumbrando que sus balances dicen relación con las multas que se han aplicado.

Es en la propia página web institucional que se puede observar que se publicita el monto de las multas cursadas con motivo, por ejemplo, de los feriados irrenunciables. O sea, es una tendencia de la Dirección del Trabajo a destacar la conducta infractora, que por los montos de las multas a nivel nacional permite sacar como conclusión que el grado de incumplimiento debe bordear el 5%, pero eso es lo destacable.

Respecto de las fiscalizaciones propiamente tal, son instrucciones de la superioridad institucional que toda infracción debe ser sancionada, aunque su impacto en la situación del trabajador sea nula.

¿Qué es más importante, el pacto de horas extraordinarias o que dichas horas sean efectivamente pagadas? Con pleno conocimiento de causa puedo manifestarles que he visto llegar al absurdo de sancionar con multa de aproximadamente $ 1.800.000 por registro de asistencia mal llevado debido a que en dicho documento se registraban alrededor de cuatro horas extraordinarias y se le habían pagado 14 horas extraordinarias.

Absurdo, pero real. Se requiere un cambio en esta política del miedo que ha implantado la Dirección del Trabajo, en donde el ánimo sancionatorio prevalece por sobre cualquier accionar criterioso.

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/02/07/full/cuerpo-principal/9/texto/

 

Programa Nacional Agrícola de Temporada

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Programa Nacional Agrícola de Temporada

José Antonio Alcázar. Gerente General Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO AG.
  •  La nueva forma de fiscalizar de la DT, no es más que el resultado del permanente menosprecio que la autoridad tiene hacia quienes emprenden y dan trabajo de calidad a miles de personas en nuestra región.

El 16 de diciembre pasado, el Departamento de la Dirección Nacional del Trabajo (DT), publicó la Circular N° 113 en la cual instruye sobre el Programa de fiscalización de inspección al trabajo agrícola de temporada, haciendo un cambio de criterio respecto de cómo se fiscalizaba, hasta la temporada anterior, el cumplimiento de la normativa laboral chilena.

Hasta la publicación de esta circular, existía el Programa Nacional Agrícola de Temporada, que bajo una metodología de asistencia al cumplimiento otorgaba plazos a los empleadores que incumplían alguna norma laboral. Esto significó que las multas por infracciones disminuyeran drásticamente, pero que el cumplimento de la normativa aumentara, generando con ello mejores condiciones laborales a los trabajadores, objetivo que es a nuestro juicio el que debe importar.

Cabe preguntarse entonces, ¿Cuál es el origen de este cambio de criterio? De acuerdo a lo señalado por la Dirección del Trabajo (DT), la cifra de infracciones por cada fiscalización aumentó en 0,15% entre la temporada 2014/15 y la 2015/16, cifra que estadísticamente es insignificante.  Sin embargo, nada se dice sobre la evolución del cumplimiento de la normativa laboral, que es lo que debería finalmente importarle a la autoridad fiscalizadora.

A partir del cambio del cambio en la forma de fiscalizar de la DT, por cada infracción que sea detectada por un fiscalizador de este organismo el empleador arriesga multas que van desde las 40 a las 60 o más UTM. En términos prácticos, si un fiscalizador constata que en un WC ubicado en un huerto frutícola no hay papel higiénico, cursará de inmediato una multa que dependiendo de la cantidad de trabajadores del predio podría fluctuar entre $1,8 y 2,2 millones de pesos. A lo anterior se suma la falta de criterios comunes entre fiscalizadores, la permanente búsqueda de errores para cursar una multa, la que raya en el hostigamiento hacia el empleador y las largas fiscalizaciones que empiezan a las 10 am y terminan a las 18:30, obligando a los empleadores a disponer todo el día de personal administrativo para atender a los fiscalizadores.

Cuestión política o cuestión técnica, lo cierto es que la nueva forma de fiscalizar de la DT, no es más que el resultado del permanente menosprecio que la autoridad tiene hacia quienes emprenden y dan trabajo de calidad a miles de personas en nuestra región, que normalmente no se desempeñan en otras actividades productivas.

Por otro lado nuestra autoridades locales, intendente, parlamentarios, SEREMI´s y Alcaldes, aun cuando están conscientes del daño que se le está haciendo a esta la actividad, es poco lo que hacen para hacer escuchar la voz de nuestro territorio en el nivel central y por lo menos tratar de revertir la equivocada política de fiscalización de la Dirección Nacional del Trabajo.

La voz de alerta ya está dada por parte de SAGO y ojalá sea atendida, de manera que la próxima semana no sumemos otros $50 millones de pesos en multas desproporcionadas.

Generosidad para avanzar

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Generosidad para avanzar

Christian Arntz. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO AG.
  • ¿Cuál fue el común denominador que permitió esta unidad gremial? La generosidad y la comprensión de que existen desafíos comunes relevantes que se deben articular desde una mirada global del sector agrícola, sin distinciones.

A fines de la década del 60, luego de la promulgación de la Ley de Sindicalización Campesina, los agricultores de la provincia de Osorno pasaron a tener un segundo referente gremial que se sumó a SAGO AG. Se trató de la Federación de Sindicatos de empleadores Agrícolas de la Provincia de Osorno, FESEAGRO.

FESEAGRO, que más tarde cambió su nombre a FEDAGRO, cumplió el papel de puente para evitar que la conflictividad y creciente violencia que se estaban viviendo en los diversos ámbitos del país, se asentara también en los campos del sur.

Nadie duda del aporte de esta organización y tampoco son desconocidas las tensiones generadas entre SAGO Y FEDAGRO, por las diferencias de enfoque para abordar la coyuntura agrícola en años complejos, no obstante, siempre existió la generosidad para que la agricultura del sur tuviera una voz coherente ante el país.

Tan importante como la fundación de FESEAGRO a fines de los 60, fue lo ocurrido en 2010, cuando en consideración al nuevo contexto que enfrentaba la agricultura nacional, se acordó recuperar la unidad de los agricultores y trabajar en un solo bloque con SAGO AG. Esto se logró a través de la incorporación de los directores de FEDAGRO al Directorio de SAGO que hoy tiene nueve integrantes.  De esta manera, los agricultores de la zona volvieron a tener una sola voz gremial, recuperando el espíritu que animó la fundación de la Cooperativa Agrícola y Ganadera de Osorno, en el año 1917.

¿Cuál fue el común denominador que permitió esta unidad gremial? La generosidad y la comprensión de que existen desafíos comunes relevantes que deben ser articulados desde una mirada global del sector agrícola, sin distinciones.

Como gremio, estamos trabajando en la actualidad en tres frentes. El primero de estos, es en la agenda establecida con el Ministerio de Agricultura para los rubros: granos; ganadería bovina; ganadería ovina; y leche. El segundo frente, es la alianza con la Universidad de Los Lagos para la utilización de la Matriz Insumo Producto y el perfilamiento de proyectos que tengan impacto en el fomento productivo; y, el tercer es en la asociatividad, primero en la iniciativa Campos Australes y esperamos que muy pronto en otros sectores.

El mandato de nuestros socios es claro: el espíritu que debe animar esta agenda es de generosidad para avanzar junto a todos los agricultores, sin distinción del gremio donde se ubiquen.

Cien años de vida de la SAGO

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Cien años de vida de la SAGO

Editorial, El Austral de Osorno.
  • Desde 1917 a la fecha, la asociación gremial ha impulsado una serie de actividades de alto impacto en la provincia. La Sago Fisur, la Radio Sago y una serie de otras iniciativas han nacido bajo el alero de una entidad que es un referente del agro en el país.

Cien años de vida cumplió el pasado domingo 8 de enero la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, más conocida como Sago, institución gremial que por el sólo hecho de representar a quienes se dedican a la principal actividad económica de la zona se ha constituido en todo un referente de una serie de iniciativas desde 1917 a la fecha, algunas de las cuales perduran hasta hoy, y actor determinante en la configuración de políticas públicas relacionadas con el agro. Su siglo de existencia la coloca como una de las entidades precursoras de la asociación gremial en el sur del país y contraparte habitual de parte de los gobiernos de turno a la hora de dialogar acerca de las problemáticas del sector. Refrendando esto, en la última Sago Fisur de noviembre del año pasado se generó una agenda de trabajo entre la Sago y el Ministerio de Agricultura que está buscando propuestas para una serie de materias de interés del sector.

Tal como se ha recordado por estos días durante la celebración del aniversario, cuando los fundadores dieron vida al ente gremial tenían en mente reunir fuerzas para, desde la asociatividad, mejorar sus procesos de producción y comercialización, lo cual naturalmente fue despertando amplias repercusiones en una provincia donde la agricultura es el principal rubro económico, tanto en términos de intercambio comercial como en la generación de puestos de empleo. Una de sus últimas incursiones, la de participar en una nueva aventura empresarial que apunta a la integración vertical de los productores de leche para superar la crisis que vive el sector en los últimos años, da cuenta precisamente de la convicción de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno por estar a tono con los tiempos y seguir creyendo en la asociatividad como el mejor instrumento para buscar soluciones efectivas a los problemas.

En sus 100 años de vida, de la emblemática entidad osornina han nacido la citada Sago Fisur, la Radio Sago y una serie de otras iniciativas que le han inyectado dinamismo a una actividad que está en el corazón productivo de toda la provincia. El desafío para adelante es mantener este mismo dinamismo, apostar por la innovación y representar con convicción a la actividad agrícola de la zona.

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/01/11/full/cuerpo-principal/8/

Discurso del centenario de SAGO AG.

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Discurso del centenario de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno

Christian Arntz M., Presidente de SAGO A.G.

Primero que todo, muchas gracias por estar aquí para conmemorar el  centenario de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno.

Permítanme poner en contexto la importancia de la fecha que hoy nos encontramos festejando: cuando una organización celebra 100 años de existencia y, naturalmente, ya no están presentes aquellos que tomaron la decisión de darle vida, sólo podemos concluir que estamos en presencia de una institución sólida que ha trascendido el impulso de personas individuales.

Una vez hecha esa primera constatación, debo confesarles que como Directorio pasamos meses pensando cómo abordar esta instancia y la decisión fue tomar la rica historia de SAGO, para proyectarla hacia el futuro.

Los desafiantes momentos que vivimos, exigen que  organizaciones como la nuestra de respuestas originales, más aún porque parece que los problemas del país se han enquistado al punto de detener el progreso, amenazando incluso con ponerlo en reversa.

Pero, ¿qué entendemos por algo “original”? La acepción que más conocemos, es la de algo “novedoso o ingenioso”, pero olvidamos que la palabra de la raíz original es origen y que, por lo tanto, para hacer un discurso o una acción original que esté a la altura de lo que ha sido SAGO, debemos ir necesariamente a su origen.

Y el origen es claro: SAGO es, básicamente, un articulador de los productores del sur de país, por medio del fomento del espíritu emprendedor, la orientación técnica, el bienestar de nuestros trabajadores y el impulso de un marco jurídico sólido. No estamos solamente para señalar, no estamos solamente para diagnosticar: nacimos para unir e impulsar juntos y así lo señalaba uno de los eslóganes que quedó inmortalizado en una de las ediciones de Agricultura Austral de la década del 30: “Juntos todo, separados nada”.

La misión de orientar técnicamente el proceso ganadero; estimular los mercados de colocación de productos; y el aliento del espíritu emprendedor, dieron origen en la primera mitad del siglo pasado a una infinidad de iniciativas caracterizadas por la integración vertical. El esfuerzo original de SAGO, por lo tanto, se puede resumir en tomar las riendas de nuestro destino o tomar el toro por las astas, con el objetivo de generar desarrollo y oportunidades para todos los habitantes del sur.

Si hoy, en medio de los desafíos que enfrenta el país, sólo nos quedáramos en la crítica a las autoridades de turno o a aquellos que compran nuestros productos, no sólo estaríamos muy lejos de dar una respuesta original a nuestro tiempo; peor aún: estaríamos traicionando el espíritu de nuestros fundadores. No quiero decir con ello que no podamos señalar aquello que consideramos errado, digo que no sólo podemos quedarnos en ello.

Quiero hacer un pequeño repaso de nuestra historia, la que preparamos luego de revisar los antecedentes de que disponemos y que colocamos como enlace permanente en nuestra página web gremial, lanzada recientemente.

El fomento al espíritu emprendedor y la orientación técnica desde la cual se organizaron los fundadores, son las mismas bases que dieron vida a la primera Exposición Agrícola y Ganadera de Osorno, el 30 de noviembre de 1917, la que es hoy la feria agrícola y ganadera más antigua e importante del país y, por cierto, con un importante arraigo en la población del sur de Chile, logrando conectar estrechamente el campo y la ciudad.

Pero eso fue sólo el punto de partida: en las décadas del 30 y 40, el trabajo de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno se extendió desde Temuco a Puerto Montt, con oficinas y bodegas que aseguraban un mejor acceso a productos para todos los agricultores y, al mismo tiempo, eran las plataformas de comercialización de productos como trigo y ganado.

La construcción del edificio de SAGO, el más alto de Concepción al sur en los años 30, marcó un hito de la fortaleza del gremio como punta de lanza del desarrollo de Osorno, ciudad conocida como la más pujante desde Santiago a Punta Arenas.

La labor de SAGO influyó decisivamente en la consolidación técnico productiva de la actividad agrícola y ganadera del país, por medio del establecimiento de tres centrales genéticas para el mejoramiento de semillas, especialmente trigo, y 120 centros de crianza de ganado certificados por el Registro Genealógico del gremio.

Las denominadas centrales genéticas se emplazaron en Cañal Bajo, Barro Blanco y Centinela. Estos proyectos, ideados e implementados por el gremio, comenzaron a ser luego administrados por el Estado, siempre con una estrecha vinculación con los agricultores, lo que permitió que la investigación y transferencia tecnológica estuviera enfocada al desarrollo integral de la producción, en beneficio del país y de los productores.

En materia ganadera, la transferencia tecnológica que se llevó a cabo desde los 120 centros de crianza certificados por el Registro Genealógico de SAGO, fue clave en la profundización del exitoso modelo ganadero de doble propósito chileno, el cual predominó casi sin contrapeso en los campos del sur, hasta la década del 70.

Finalizando la década del 30, el gremio tomó la decisión de dar vida a un medio para mejorar las comunicaciones con el campo. En un inicio, se estableció en un departamento dentro del edificio gremial, pero al poco tiempo, la emisora tomó un vuelo propio, lo que obligó a trasladar sus estudios a un moderno departamento del tercer piso del Teatro Osorno, donde contaba con una Radio Platea con capacidad para 150 personas, en la cual la emisora podía encauzar su modalidad de programas a los que podía asistir el público auditor. En la actualidad, Radio Sago es sin duda una institución arraigada en el corazón del sur y para nosotros como gremio, un motivo de orgullo y responsabilidad que hemos asumido en el espíritu de los fundadores, lo que nos llevó en 2015 a expandir la cobertura hacia Puerto Montt, a través de la adquisición de una nueva frecuencia.

En los 40, desde los socios de SAGO nace el proyecto de Matadero Municipal, hoy Frigorífico Osorno, que forma parte de la Feria Osorno S.A. Demás está explayarse sobre su importancia.

En los años 60 y 70, el incremento de la conflictividad social llegó al campo de la mano de reformas que eclipsaron el foco en lo productivo, llevando al gremio a la defensa de principios como el derecho de propiedad, que ya estaba consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En esos años, luego de la promulgación de la Ley de Sindicalización Campesina durante el Gobierno de Eduardo Frei Montalva, surge la Federación de Sindicatos de empleadores Agrícolas de la Provincia de Osorno,  FESEAGRO, la que tuvo que ocupar un rol totalmente distinto al que SAGO había desempeñado desde la segunda década del siglo XX.

FESEAGRO se alzó entonces como el ente negociador frente a los sindicatos de trabajadores, cumpliendo el papel de puente para evitar que la conflictividad y creciente violencia que se estaban viviendo en los diversos ámbitos del país, se asentara también en los campos del sur. Eclipsado por este urgente trabajo, SAGO pasó a un segundo plano y con él, su tarea clave en el desarrollo agrícola y ganadero del sur de Chile.

Tras la lenta recuperación de la actividad agropecuaria durante la década del 70, sobrevino la gran recesión de 1982, donde SAGO jugó un rol relevante en defensa de sus asociados, en el marco de un trabajo que desembocó en la masiva renegociación de las deudas bancarias del sector durante 1985, la que llevó el nombre de “uno a uno”, impidiendo que un número significativo de agricultores perdieran sus campos.

En los años siguientes a la renegociación de las deudas, el dinamismo de la actividad agrícola recuperó niveles de épocas pasadas, impulsando el desarrollo, nuevamente, desde Temuco al sur.

En la década del 90 e inicios del 2000, SAGO participó en la totalidad de las mesas de trabajo que le permitieron a Chile desarrollar la más potente gama de acuerdos comerciales de Latinoamérica. Hoy, el gremio estima que la mayoría de los tratados comerciales establecidos por Chile, a excepción del Mercosur, cuyos efectos negativos advirtió previamente a la autoridad, ha traído aparejadas importantes oportunidades para los agricultores, las que no han podido ser aprovechadas del todo, principalmente, debido a problemas relacionados con nuestra propia institucionalidad.

En 2010, la Federación de Asociaciones Gremiales Agricultores de la Provincia de Osorno, FEDAGRO (Sucesora de FESEAGRO), en consideración al nuevo contexto que enfrentaba la agricultura nacional, acordó recuperar la unidad de los agricultores y trabajar en un solo bloque con SAGO. Esto se logró a través de la incorporación de los directores de FEDAGRO al Directorio de SAGO que hoy tiene nueve integrantes. De esta manera, los agricultores de la zona volvieron a tener una sola voz gremial, recuperando el espíritu que animó la fundación de la Cooperativa Agrícola y Ganadera de Osorno, en el año 1917.

El camino ha estado plagado de dificultades. No son desconocidas para nosotros los efectos de las crisis económicas, como la del 29, del 82, del 98 y 2008, por mencionar algunas. Sabemos muy bien lo que es enfrentarse a la estrechez. En los 90, todas las edificaciones de este recinto estuvieron marcadas para salir a remate. ¿Y cómo salimos de ese trance que parecía terminal? Gracias a brillantes negociaciones con la banca, a la austeridad y fiel apego a los compromisos financieros.

Hoy, queremos recordar a aquellos que permitieron que este gremio nazca y también a aquellos que permitieron que continúe vivo. Vaya nuestro reconocimiento a don Pablo Momberg, Hernán Follert, Miguel Loaiza, Plutarco Dinamarca, Hernán Landmann, Enrique Bühler, Tomas Erber y Adriana Mohr, como asimismo, a todos aquellos que ya nos dejaron, como Julio Buschmann, Eduardo Matthei, Max Nusser, Reinaldo Fuchslocher, Osvaldo Mohr, René Soriano, Alberto Hechenleitner, Edgardo Nusser, Víctor Hugo Willer, Mario Momberg, Ricardo Fuchslocher y Enrique Briones.

A cien años de su fundación, y aún cuando el contexto ha cambiado desde las oportunidades y problemáticas del mercado interno, hacia los desafíos propios de una economía abierta al mundo, los preceptos de asociatividad fundacionales siguen plenamente vigentes y SAGO continúa adelante en su misión fundacional de ser el punto de encuentro y representación de todos los agricultores de esta zona.

Queremos invitarlos a asumir la historia de nuestra organización, a recuperar el espíritu reflejado en la frase “Juntos Todo, Separados Nada”, para que pongamos como foco de nuestra acción otra vez, el fomento del espíritu emprendedor asociativo, con el objetivo de que sigamos siendo responsables de nuestro destino. Si sólo nos quedamos en señalar los problemas y quejarnos, entraremos en la fila amarga de los que piensan que con sólo hablar, criticar y protestar, están haciendo algo por el futuro de todos.

Este centenario nos encuentra en medio de una intensa agenda de trabajo con el Gobierno, la que iniciamos en la última SAGOFISUR, y de cuyos avances les estaremos informando durante este año. Asimismo, hemos tomado la determinación de involucrarnos de manera intensa en la estructuración de la asociatividad de productores lecheros orientada al procesamiento y queremos que sea la primera de las que pretendemos impulsar en los demás rubros, tal como lo hicieron hace cien años nuestros fundadores, cuya imagen que se proyecta en esa pantalla nos recuerda nuestra meta gremial original.

Estimados socios e invitados especiales. Lo dijimos en SAGOFISUR 2016, donde dimos inicio a las festividades de nuestro centenario: conmemoraremos esta fecha, durante todo este 2017, de la mejor manera con que podemos homenajear a nuestros fundadores: con acción gremial de hombres y mujeres conscientes de que el futuro y el de sus hijos está en sus manos.

Un futuro para nuestros Campos Australes

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Un futuro para nuestros Campos Australes

Harold Brethauer M., vicepresidente de SAGO A.G.

En los últimos meses, nos hemos empeñado junto a un grupo de agricultores en sacar adelante un proyecto de integración vertical para nuestro sector lechero, lo cual no es fácil, dado el actual contexto de crisis, pero tampoco es extraño, ya que si uno observa las grandes iniciativas cooperativas del mundo, se da cuenta que la inmensa mayoría de ellas ha surgido justamente desde la adversidad.

Es cierto: la historia reciente en nuestra región no parece auspiciosa para este tipo de proyectos. Los pesimistas dirán que la historia es para repetirla. Nosotros, en cambio, creemos que la historia sólo sirve para aprender de ella, para así evitar cometer nuevamente los mismos errores.

Muchos se preguntan por qué será ahora diferente. En primer lugar, la clave de todo emprendimiento es la determinación con la que éste se lleva acabo. En nuestro caso, esa determinación proviene de la profunda convicción de que nadie vendrá a resolver nuestros problemas (y mucho menos lo hará el Estado), sino somos capaces de hacerlo nosotros primero. También hay que entender que la industria no se debe a sus proveedores, sino a sus dueños y es por esto que la única forma de tener una industria comprometida con el resto de la cadena, es a través de la participación de ésta en la propiedad y en la toma de decisiones.

La segunda clave es el capital humano. Las estadísticas dan cuenta de que quedan cada vez hay menos productores lecheros, pero lo que no muestran, es que hoy existen muchos más empresarios con una visión de negocios y con una mentalidad distinta. La calidad y la heterogeneidad profesional de nuestro directorio, creo que así lo demuestra.

Lo anterior nos ha permitido confluir en un objetivo claro y compartido, que es generar el mayor valor agregado a nuestra leche, para permitirle a nuestros socios volver a ver el futuro del negocio lechero con optimismo y así poder desarrollar las inversiones necesarias a nivel primario, para que puedan seguir haciendo lo que mejor saben hacer. Sabemos que esto requiere de un gobierno corporativo competente, un plan de negocios muy bien elaborado, financieramente sustentable y una estructura de incentivos alineada al objetivo.

Estamos seguros de que toda crisis es también una oportunidad: ahora sólo depende de nosotros aprovecharla.

http://www.australosorno.cl/impresa/2016/12/25/full/cuerpo-principal/8/

Una alianza histórica entre SAGO AG. y Ulagos

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Una alianza histórica

Christian Arntz M., presidente de SAGO A.G.

La semana pasada, Sago AG firmó con la Universidad de Los Lagos un convenio de colaboración que constituye una potente herramienta para fortalecer el trabajo en uno de los ejes centrales del quehacer de nuestro gremio: la orientación técnica de los productores.

Desde el mes de julio trabajamos intensamente junto a ULagos para perfilar los ejes específicos de este convenio, partiendo de la necesidad de relacionar de mejor forma al principal motor productivo de nuestra zona, con los bienes públicos de calidad que se generan desde esta casa de estudios. Para ello, determinamos con Ulagos las áreas específicas de investigación, entre los que se cuentan el impacto económico de los distintos rubros agrícolas en la economía regional y cómo fortalecer la relación salmonicultura-agricultura. Asimismo, determinamos hacer estudios para posicionar la producción de leche y carne en base a pastoreo y darle continuidad al proyecto “Productividad del ganado de engorda”.

Pondremos el foco de interés también en la investigación sobre los alcances, riesgos y oportunidades que abre el cambio climático; estudios sobre cuencas y selección y evaluación de variedades forrajeras para la región sur austral; como asimismo, desarrollo de programas de formación de capital humano y programas de alta especialización a nivel de post-grado (magister o doctorados).

El marco en el cual se dio la firma de este convenio no pudo ser mejor. Ese día se presentaron los resultados de la Investigación a cargo de Hernán Frigolett, tesorero general de la República y de Sandra Ríos, del Centro de Estudios del Desarrollo Regional de la ULagos, la cual aportó datos de alta importancia para poner en contexto este acuerdo. Por ejemplo, el 37% del PIB regional es capturado por los trabajadores a través de sus remuneraciones, el IVA, en tanto, captura el 17,4% y los municipios el 1,6%, vía patentes comerciales e impuestos de bienes raíces. Según explicó Hernán Frigolett, esto convierte a Los Lagos en una región más equitativa que el promedio país, hecho que a nuestro juicio es el reflejo del positivo impacto de las cientos de Pymes y Mypes agrícolas que se desenvuelven en la industria primaria de alimentos de la Región, las que desde hoy están mucho más vinculadas al quehacer académico de la región.

Una agenda en tiempos de desconfianza

Una agenda en tiempos de desconfianza

Christian Arntz M., presidente de SAGO A.G.

En nuestra zona, los más grandes avances del último siglo en materia agrícola, han sido precedidos por esfuerzos de colaboración y asociatividad público-privados, a partir de agendas de trabajo con objetivos claros.

Es por lo anterior, que en medio de la actual crisis mundial de confianza en las instituciones que dan vida a la democracia, SAGO AG, fiel a sus principios fundantes, decidió una vez más ir más allá de la sola señalización de demandas, para plantear una agenda al Gobierno en general y al Ministerio de Agricultura en particular, en el marco de la realización de la más importante feria agrícola del Chile: SAGOFISUR.

El espíritu de diálogo que primó entre los días 17 y 20 de noviembre, es la representación inequívoca de nuestra confianza en Chile y de nuestra voluntad de continuar aportando a su desarrollo. Agradecemos la seriedad con la cual el ministro Carlos Furche y su equipo recibieron nuestra invitación para trabajar en áreas específicas de interés para el agro y estamos expectantes para darle continuidad a cada uno de los aspectos de esta agenda.

En lo más urgente, hemos establecido plantear nuestra posición técnica y de principios durante la discusión en el Senado del proyecto de Reforma al Código de Aguas, haciendo ver nuestra defensa irrestricta del concepto de propiedad privada, “piedra angular del desarrollo”, como señaló el propio ministro Furche. En paralelo, trabajaremos con fuerza en el impulso a la materialización de infraestructura e investigación para enfrentar el cambio climático.

Entre otros puntos relevantes, abordaremos el desafío de rebajar las barreras internas que no permiten los acuerdos comerciales de exportación; una nueva normativa en materia de calidad de fertilizantes (lo que ya está en ejecución); el desarrollo de consultorías para aprovechar las ventajas comparativas del país en la producción de leche y carne; y en el establecimiento de una integración vertical en los sectores lácteo, granos y cárnico. En materia de sostenibilidad en general, abordaremos de manera integral el concepto de “Food Defense” (seguridad alimentaria)

Esperamos que el espíritu presente en el punto de largada de esta agenda, se mantenga durante los próximos meses, de tal forma que en la próxima SAGOFISUR Centenario, podamos hacer un balance de lo que los sectores público y privados hemos sido capaces de avanzar.