SAGO AG denuncia aumento de violencia en delitos

elmer

Denuncian aumento de violencia en delitos en zonas rurales de Los Lagos

Oscar Riquelme Bracho
Cuerpo C El Mercurio

  • Gremio se manifiesta en alerta, ya que en los últimos seis meses cuatro violentos asaltos han afectado a productores locales. El último casi le costó la vida a uno de ellos, quien recibió dos impactos de bala

Hace una semana se suscitó uno de los robos más violentos del último tiempo en Osorno, cuando dos individuos encapuchados y armados ingresaron de madrugada a la casa del agricultor Jorge Schilling Saint-Jean (75) y le dispararon dos veces.

El hecho encendió alarmas en la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO), la que convocó a una reunión urgente porque es el cuarto hecho similar en 6 meses.

A eso de las 2:15 del lunes 5, ruidos interrumpieron la tranquilidad del fundo Altué, a 7 kilómetros de Osorno, cuando delincuentes movieron cámaras de vigilancia y desconectaron la alarma perimetral para ingresar al domicilio de Jorge Schilling. “Él se despierta, se levanta, se encuentra a estos tipos frente a su cuarto y se produce el baleo”, relata Jorge Schilling Arrieta, hijo del agricultor, quien hoy se recupera en una clínica, con dos balas aún en su cuerpo.

La familia cree que los atacantes buscaban armas, ya que no se llevaron objetos de valor. “Actuaron dateados, porque la casa es grande, entonces ubicarse no es sencillo, a no ser que se tenga la noción de lo que se está buscando”, afirma Schilling.

La fiscal del caso, María Angélica de Miguel, señala que llama la atención el grado de violencia, lo que aseguró es inusual para la zona: “Acá no tenemos esos grados de extrema violencia. Que ingresen armados y disparen a quemarropa, no lo habíamos visto en Osorno”.

Tras el ataque a Schilling, el prefecto de Carabineros en Osorno, Leonardo Castillo, dijo que mantienen coordinaciones con la SAGO y que esta clase de ataques son aislados.

Según las cifras que maneja la Subsecretaría de Prevención del Delito, los robos en lugar habitado han disminuido en la zona. Si entre enero y octubre de 2015 en la provincia de Osorno se registraron 439 casos, en ese lapso de este año llegan a 386. El asalto a Schilling refleja que el grado de violencia ha aumentado.

El 16 de junio, dos encapuchados asaltaron el fundo Los Lingues en Puerto Octay. Allí, golpearon, amarraron y encerraron a una mujer de 58 años y huyeron con $8 millones. La víctima quedó grave.

La madrugada del 8 de agosto, Heinz Günther Held Werner (75) fue abordado junto a su esposa por tres hombres con los rostros cubiertos en el fundo Lagunitas, en Llanquihue. Estos los intimidaron y luego robaron más de $14 millones en dinero, armas y un vehículo.

El 22 de noviembre, un asalto afectó al productor lechero Julio Bielefeldt (68) y a su esposa. Fueron amarrados tras ser intimidados con cuchillos y armas por cuatro encapuchados, quienes ingresaron hasta su domicilio en el fundo Remehue, en Osorno, robando $50 millones.

“Lo que nos preocupa es el nivel de violencia. (…) Estos casos son graves y es algo que no habíamos visto acá. Antes sufríamos con los robos y el abigeato, pero muy diferente es entrar a las casas y balear a alguien”, dice el presidente de SAGO, Christian Arntz. La entidad sostuvo el miércoles una reunión para acordar medidas, entre ellas crear comunidades de seguridad en los predios -vía redes sociales- e instalar nuevas medidas de protección.

“El asalto pasa, pero ahora queda el miedo. Hay que ver la manera de ayudar a que estos hechos no se sigan suscitando, para que no nos encontremos en un mes más en el funeral de alguien”.
JORGE SCHILLING, HIJO DE AGRICULTOR HERIDO.

“Llevamos cuatro casos que son graves. Vemos cómo lo que antes era totalmente infrecuente, hoy no lo es (…) El entrar a las casas y enfrentarse a tiros es algo que no se había visto en esta zona”.
CHRISTIAN ARNTZ, PRESIDENTE DE SAGO A.G.

SAGO AG reitera que violencia delictual va en escalada

SAGO AG reitera que violencia delictual en la zona va en escalada

  • Gremio reiteró diagnóstico que generó polémica en el mes de junio, cuando indicó que la carrera delictual en Chile está subvencionada y que no quedaba nada más que organizarse. “Los delincuentes han detectado el debilitamiento de Carabineros, preocupación que ya le planteamos al general de zona Jorge Karachón, la semana pasada”, señaló Christian Arntz

Como la confirmación de la creciente escalada de violencia delictual en la zona, calificó esta mañana la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO AG, el asalto del que fue víctima el agricultor Jorge Schilling en su hogar, a raíz del cual resultó gravemente herido.

“Como gremio valoramos las instancias que se han generado al alero de la Subsecretaría de Prevención del Delito y la Gobernación, en la cuales participamos, no obstante, insistimos en que nos encontramos frente a un problema estructural: este año hemos visto diversos hechos de altísima gravedad, desde el asesinato de un guardia de supermercado a manos de menores de edad para los cuales la vida humana tiene el mismo valor que una botella de alcohol, hasta asaltos en el sector rural, que han afectado a adultos mayores, mujeres y niños: la violencia va en escalada, porque el costo oportunidad para el delincuente es muy bajo hoy en Chile, lo que involucra en los hechos una subvención e incentivo a este tipo de actuar violento”, aseveró Christian Arntz, presidente de SAGO AG.

El lunes 28 de noviembre, la Multigremial del Sur, MGS, representada por sus gremios SAGO AG, Agrollanquihue y Aproleche, se reunió con el general de Zona Jorge Karachón, oportunidad en la que se le planteó esta preocupación. “Le señalamos, justamente, que en nuestra zona se ha visto crecientemente alterado el Estado de Derecho, por medio de acciones delictuales violentas que han afectado a familias que habitan tanto en los sectores urbanos como rurales”, explicó Arntz.

El presidente de SAGO AG recordó que “en junio señalamos que para defendernos de una delincuencia cada vez más peligrosa, no nos ha quedado más que organizarnos. Hoy contamos con diagnósticos claros y propuestas que hemos entregado como Multigremial del Sur al general Karachón, con quien concordamos una agenda de trabajo clara y acotada, no obstante, en paralelo, debemos seguir acelerando nuestros sistemas de colaboración entre vecinos y las capacitaciones en ley de Armas”, señaló Arntz.

Entre los temas específicos señalados por SAGO AG al general Karachón, Arntz explicó que planteamis que “nosotros sentimos que de alguna manera, los delincuentes ya han detectado el debilitamiento de Carabineros debido a la carencia de medios e infraestructura de la institución”, frente a lo cual, aseveró el presidente de SAGO AG, “el general Karachón nos comentó que abordará estas materias a través de la planificación operativa y focalización efectiva de recursos”.

Hora de avanzar en calidad de la carne

carnerevistadelcampo

La hora de avanzar en el control de la calidad de la carne

Paloma Díaz Abásolo
Revista de El Campo El Mercurio

  • En términos comerciales, en la industria consideran que la disparidad en los requisitos frente a los mercados internacionales desincentiva a los exportadores chilenos.

La emisión de una alerta de inocuidad alimentaria, en los primeros días de noviembre, por parte del Ministerio de Salud, a raíz de la detección, en un supermercado de la V Región, de un trozo de carne de vacuno de origen brasileño que presentaba lesiones, encendió las alarmas sobre cómo se controla el ingreso de estos productos a Chile y qué tan al día está el país en cuanto a las exigencias microbiológicas y de inocuidad para los productos que se comercializan en el mercado nacional, tanto locales como importados.

Aunque el informe del Instituto de Salud Pública dio como resultado que la carne -proveniente de la empresa Minerva Foods- no presentaba bacterias ni parásitos, sino que habría tenido un problema de aspecto, debido a malas prácticas en la aplicación de la vacuna contra la fiebre aftosa, en Salud indicaron que tampoco es apta para el consumo humano porque tendría sus características organolépticas alteradas.

El caso llevó a que la cadena de supermercados Lider sacara de circulación el producto, a que el Sernac presentara un oficio contra el supermercado y Minerva Foods y a que gremios como la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno incluso llamaran a prohibir la importación de carne de Brasil, aun cuando la alerta se levantó cinco días después.

“Se puso en tela de juicio no solo a Minerva, sino que a toda la carne. Quedó muy dañada la importada, pero igual es un riesgo que la autoridad haya declarado una alerta sanitaria y que luego se haya desdicho, sin que se sepa qué factores incidieron en tomar la medida”, afirma Rafael Lecaros, gerente general de la Asociación Gremial de Plantas Faenadoras Frigoríficas de Carne, Faenacar.

El veterinario del Departamento de Nutrición y Alimentos del Ministerio de Salud, Álvaro Flores, asegura que la alerta se levantó una vez que se conocieron los resultados de los análisis, cinco días después, y que “los controles permitieron que de cinco mil toneladas importadas entre septiembre e inicios de noviembre, solo hubiese cuatro envases de carne afectados”.

La gerente general de Minerva Foods Chile, Celia Sampaio, dice que aún están evaluando qué impacto tendrá lo ocurrido en sus ventas y aclara que, si bien comprenden la preocupación, se trató de un hecho aislado. “Minerva Foods aplica los más altos estándares en sus procesos productivos y de aseguramiento de calidad, cumpliendo a cabalidad con las normativas, lo que nos permite comercializar productos en mercados sanitariamente tan exigentes como EE.UU. y Europa”, afirma, y añade que el nivel de exigencia chileno es igualmente alto.

Más allá del caso puntual, en la industria de la carne han alzado la voz para revisar qué tan al día están las exigencias de análisis para descartar enfermedades, bacterias y parásitos en los cortes que se venden en el mercado nacional, tanto para la carne que se procesa en Chile, como para la importada.

Exigencias insuficientes

Si bien Chile se caracteriza por ser un proveedor de alimentos confiable en calidad e inocuidad, las exigencias para el mercado interno serían algo más bajas que las de los destinos.

Las faenas y procesos están reglamentados por el Decreto Supremo 94, del Ministerio de Agricultura y de Salud, y por el Reglamento Sanitario de los Alimentos, que establecen requisitos específicos para las instalaciones, higiene y manejo de las varas y cortes, además de la cadena de frío, el transporte y análisis microbiológicos que se requieren.

A nivel interno solo se exigen controles para descartar la presencia de salmonella y de recuento de microorganismos aerobios mesófilos (que se conoce como RAM), aunque sí establece que los mataderos deben contar con los instrumentos para detectar triquina y otros parásitos. Esto es considerado poco por la industria exportadora.

“Las plantas faenadoras exportadoras tienen un nivel de calidad en inocuidad y en manejo que es un salto gigantesco frente a lo que se pide para el mercado nacional. Y, en ese sentido, creo que la normativa nacional, definitivamente, se quedó atrás respecto de las exigencias internacionales”, comenta Alejandro Anwandter, gerente general de Frigosorno, empresa que lidera las exportaciones de carne chilena.

Por eso plantea que incorporar la exigencia de un análisis para descartar Escherichia coli, por ejemplo, sería uno de los puntos más urgentes, algo que sí se pide actualmente para los productos lácteos y las cecinas y que ellos realizan para poder acceder a los mercados internacionales.

Ese análisis es solo lo básico que faltaría por incluir en Chile, ya que en países como EE.UU. y la Unión Europea, por ejemplo, también se exigen muestreos de enterobacterias cada 15 días y otros mensuales de algunos derivados de la Escherichia coli (STEC) y dioxinas.

En el caso de las carnes importadas, al ingresar deben cumplir con las mismas exigencias que se establecen para la carne chilena. “Hay países mucho más exigentes que Chile, pero quienes nos mandan carne no van a esos mercados. Paraguay, por ejemplo, va a mercados bastante menos exigentes, como puede ser Rusia u otros”, advierte Rafael Lecaros.

Pese a que está de acuerdo con que se puedan revisar algunos aspectos, para hacer más equivalente la norma chilena con los requerimientos internacionales, el analista de la industria de la carne Miguel Ponce, llama a “no ser más papistas que el Papa”. “Por el momento estamos resguardados porque las exigencias del reglamento sanitario de los alimentos son bastante acordes. Además, hay que balancear las normativas, porque también hay reglas internacionales que dicen que los requisitos sanitarios no pueden transformarse en exigencias paraarancelarias”, advierte.

Sus comentarios están respaldados por los datos del SAG, que arrojan que el episodio de noviembre con la carne de Minerva Foods ha sido el único en a lo menos una década.

“Hasta la fecha se considera que el sistema de autorización y control de importaciones de carne ha sido eficiente y eficaz en evitar eventos que expongan a la población a amenazas sanitarias, en especial de tipo infecciosas (…). No obstante, siempre se está analizando cualquier nuevo requerimiento de inocuidad que pudiese ser relevante en el futuro para incluirlo”, señala José Ignacio Gómez, jefe de Protección Pecuaria del SAG.

La petición de elevar el estándar de exigencias para la carne de vacuno, también se da porque implica costos más altos para las plantas que exportan sus productos -obligadas a cumplir con esos requisitos por los países de destino-, versus las que solo procesan carne para el mercado nacional.

De hecho, en el caso de Frigosorno cuentan con un equipo de 12 personas, especializadas solo en esta área, lo que -sumado a los muestreos diarios, quincenales y mensuales- les representa un costo cercano a los $1.000 millones anuales. Una situación que, dependiendo del volumen de proceso mensual, se repite en las otras plantas exportadoras.

“Más allá de que pueda sonar a que le conviene a esta planta, porque ya cumplimos con todos los requisitos, creo que es necesario que avancemos como país y que la normativa debería ser revisada en pos de subir el estándar de calidad e inocuidad de la carne en Chile desde el punto de vista microbiológico”, propone Alejandro Anwandter.

La disparidad está en que, aun cuando se enfocan en las exportaciones, el volumen de carne que se destina a esa área no supera el 10% de la producción, a nivel de industria, y el resto se vende en el país, por lo que competir se hace más difícil. “El problema que tienen los frigoríficos chilenos que exportan, además, es que a diferencia de los brasileños, que son muy grandes, no pueden separar producciones según los mercados, como para faenar un día específico para cada país, siguiendo sus estándares, porque habría que cambiar una serie de reglamentos internos”, explica Rafael Lecaros.

Con ese nivel de exigencias, las plantas chilenas que exportan están obligadas a cumplir con los estándares microbiológicos más altos del mundo.

Y mirando a largo plazo, pese al problema actual, el tema lo ven con buenos ojos. “Los supermercados están comenzando a pedir cada vez con más fuerza distintos tipos de certificaciones de calidad e inocuidad, y con esa segmentación está aumentando la brecha entre el mercado nacional de segunda categoría y el de primera. Y eso también tiene un cariz político, porque la norma quedó atrás y se está produciendo un marco regulatorio muy desigual para las plantas que exportan y las que no lo hacen”, plantea Anwandter.

La detección de carne importada con lesiones, en la V Región, encendió las alarmas sobre qué tan actualizadas están las exigencias nacionales.

Reforma al Código de Aguas genera desconfianza

05_12_16_pag_02-1440-97c099

Agricultores ven con desconfianza la reforma al Código de Aguas

Rodrigo Alarcón
El Austral de Osorno

  • El cuerpo legal que data de 1981 está ad portas de ser modificado si prospera la iniciativa que se discute en el Senado. La Sago trabaja en conjunto con la Sociedad Nacional de Agricultura ante lo que -aseguran- amenaza el derecho de propiedad.

Preocupación causa en el gremio agrícola la reciente aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma al Código de Aguas, iniciativa que en su aspecto más polémico cambia la consideración de otorgamiento de derechos a perpetuidad por el de concesiones renovables a 30 años.

El proyecto de ley fue propuesto inicialmente por una serie de parlamentarios en 2011 y luego reformulado por el Gobierno de Michelle Bachelet en 2014, iniciativa que viene a tocar un tema sensible para el sector productivo, industrial y agrícola del país: los derechos de agua que aún permanecen como de libre disposición en el territorio nacional.

Según se indica en el proyecto, el reformado Código de Aguas busca “reconocer las diversas funciones que ésta puede cumplir, generar seguridad en el acceso al agua, permitiendo al Estado resguardar que en todas las fuentes naturales exista un caudal suficiente y, vinculado a ello, limitar el ejercicio de los derechos de aprovechamiento; y establecer un nuevo tipo de permiso para el uso del agua, denominado concesión, intransferible e intransmisible, que se orienta a las funciones esenciales y prioritarias del recurso”.

La semana pasada el proyecto de ley superó su primer trámite constitucional y fue aprobado con 63 votos a favor y 32 en contra en la Cámara de Diputados, después de cinco años de tramitación. Ahora debe pasar al Senado, pero desde la oposición ya anunciaron que acudirán al Tribunal Constitucional si la iniciativa es aprobada en la Cámara Alta.

Agricultores

“Nosotros efectivamente vemos amenazas al derecho de propiedad”, comenta el presidente de Sago, Christian Arntz.

“Estamos haciendo un estudio en base a lo que se ha aprobado y lo que es este proyecto para tener una comparativa entre la legislación anterior y la legislación vigente. Vemos cómo el Estado trata de inmiscuirse en la gobernanza de la entrega de las aguas que hoy la hacen los privados: las asociaciones de canalistas y distintas instancias que hacen ese trabajo. Este proyecto elimina esa parte y trata de pasar esa administración al Estado, cuando ha dado muestras muchas veces de no ser el mejor administrador”, planteó el dirigente.

Actualmente en Chile la mayor parte de los derechos de aguas están en manos de privados en forma gratuita y a perpetuidad. La gran desconfianza que tienen hoy los agricultores dice relación con que esta iniciativa básicamente cambie las reglas del juego sobre la propiedad que se tiene del agua en aquellos derechos ya otorgados.

El Código de Aguas vigente en el país fue redactado por el régimen militar y aprobado en 1981. Según el texto, el recurso hídrico está considerado un bien social y a la vez como un bien económico, y la utilización de éste se considera un bien inscribible y transable en el mercado a altas sumas de dinero y por un carril distinto al de la tierra.

El código separa la propiedad del agua del dominio de la tierra y le transfiere la prerrogativa al Estado para que sea éste el que transfiera los derechos de aprovechamiento de aguas en forma gratuita y a perpetuidad, dando así origen a lo que en algunos casos se transformó en un lucrativo mercado gracias la especulación de los precios.

El presidente de Sago reconoce esta situación. “Nosotros creemos que todos los cuerpos legales son perfectibles y creemos que éste tiene algunas cosas positivas, pero hay otras que son muy negativas, como limitar el derecho de propiedad. Pero claro, hay temas positivos, como por ejemplo combatir el uso especulativo que se hace de las aguas. En eso estamos de acuerdo. Pero no se centra en cómo generar nuevos derechos y cómo captar el agua que hoy cae por precipitación y termina yéndose al mar sin que se haga ningún aprovechamiento de ella”, comentó Christian Arntz.

Por su parte, la seremi de Agricultura, Pamela Bertín, planteó que esta modificación a la normativa nació de las inquietudes de los mismos campesinos que muchas veces viven de la agricultura de subsistencia.

“Yo trabajé en el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (Indap) durante mucho tiempo y me consta que esto era algo que se solicitaba por los agricultores. En todas partes se conversaba de este tema y yo creo que fueron esas inquietudes las que el Gobierno recogió y ver cómo podemos reglamentar mejor este tema”, detalló la médico veterinaria de profesión.

Tipos de derechos

El Código de Aguas creó dos categorías de derechos de aprovechamiento: consuntivos y no consuntivos. En el caso del primero, el titular del derecho de aprovechamiento no tiene la obligación de devolver al río el volumen de agua que saca del curso. Mientras que en el caso de los no consuntivos, el titular del derecho sí está obligado a devolver el agua al cauce una vez que fue el flujo fue ocupado.

En la actualidad el 90% de los títulos consuntivos están en manos de empresas mineras y de empresas agrícolas exportadoras de alimentos. En cambio casi la totalidad de los no consuntivos pertenecen a empresas de energía eléctrica y muchas veces transnacionales.

Pero junto a eso hay que agregar que un número importante de éstos hoy en día ya están otorgados, pero en la práctica no son utilizados, quitando así la posibilidad de que agricultores que sí necesitan el recurso para sus campos puedan acceder al cauce porque no tienen los derechos, a pesar de que el curso de agua no esté siendo utilizado.

Muchas veces esos titulares del derecho dejan pasar años para que éste suba de precio gracias a obras cercanas, caminos o cambios de uso de los terrenos.

Es la especulación que hoy la ley no sanciona, pero que en el futuro podría ser un problema si se considera que el agua será un bien cada día más escaso para el consumo humano. Y según la seremi del ramo, ese es precisamente el centro del proyecto: cambiar los derechos por concesiones a 30 años y que la prioridad sea el consumo humano.

“Esta reforma sólo limita el derecho de propiedad sobre un bien nacional de uso público como el agua y por lo tanto no tiene ningún carácter expropiatorio” explica la seremi de Agricultura. Pamela Bertín aclara que “esta iniciativa no es retroactiva, por lo que sólo concierne a cerca del 10 por ciento del agua sobre la que no se han otorgado derechos. Es a este segmento al que se entregarán concesiones a 30 años plazo. Por tanto no afecta los intereses de quienes ya tengan derechos sobre el uso del agua, ni su gratuidad, ni su perpetuidad”.

“Nosotros queremos mantener los derechos reales que existían y no meras concesiones”, responde Christian Arntz. El presidente de Sago agregó que “en el caso de que una persona quisiera hacer un mal uso, ahí es donde habría que fortalecer las entidades de fiscalización, que ya existen. Pero con esta ley de presupuesto a estas mismas entidades se les bajan los recursos para fiscalizar. Entonces ahí hay un contrasentido”, concluyó.

“Nosotros efectivamente vemos amenazas al derecho de propiedad”

Christian Arntz, Presidente de Sago”

“Esta reforma no afecta los intereses de quienes ya tengan derechos sobre el agua”

Pamela Bertín, Seremi de Agricultura”

El trigo 2.0 que requiere la industria

trigorevistadelcampo

El trigo 2.0 que requiere la industria

Arnaldo Guerra Martínez
Revista del Campo
El Mercurio

  • El desafío que tienen los productores es vincularse con la industria para producir lo que la demanda requiere. El sector salmonero aparece como uno de los objetivos avanzando en variedades específicas e inocuidad. Esto quedó claro en el “Encuentro de los productores de granos”, realizado recientemente en el marco de la feria SAGO Fisur, en el que participó como organizador Ricardo Montesinos, en su calidad de director de la Sociedad Agrícola de Osorno.

“El precio del trigo está realmente bajo… Está al límite de la capacidad de producción”, opina el agricultor Ricardo Montesinos.

No obstante, Montesinos cree, según los datos disponibles, que la situación del cereal podría mejorar, claro que no en la actual campaña que ya está jugada.

“Por las informaciones que hay, los precios deberían ser más o menos similares a los de la temporada pasada”, dice. Aunque aclara que hay precios distintos de Santiago al sur; estos podrían moverse entre 14 mil y 15 mil pesos el quintal en el sur y 15 mil pesos o más en Santiago. Son números que obligan a tener altos rendimientos, de lo contrario los productores se van a ver muy complicados. Montesinos aclara que en Chile hay condiciones de producción muy distintas según la zona, pero los costos actuales del cultivo están entre 60 y 80 quintales por hectárea, y el rendimiento promedio de la última temporada fueron 60,7 quintales por hectárea.

Pero no solo los rindes y el precio son desafíos para el productor triguero. Otro tema central es la necesidad de que los agricultores cambien el switch de cómo vienen enfrentando su actividad y se vinculen más con la demanda, especializándose en productos más acordes con lo que requiere la industria, lo que no solo va por el lado de la elaboración de los distintos tipos de pan y pastas, sino que abarca, incluso, la línea de la alimentación de salmones, todo lo cual se involucra también con los temas de inocuidad y trazabilidad. Esto quedó claro en el “Encuentro de los productores de granos”, realizado recientemente en el marco de la feria SAGO Fisur, en el que participó como organizador Ricardo Montesinos, en su calidad de director de la Sociedad Agrícola de Osorno.

La industria del pan

Una forma de mirar el problema es respecto de las panaderías, que están en plena etapa de modernización, y que es una panadería 2.0 que se entiende a sí misma como una industria de pan, planteó Pablo Avendaño, gerente general de la Sociedad Industrial Kunstmann, en el seminario de la SAGO Fisur.

Y una industria de ese tipo requiere de los agricultores y molinería un producto inocuo, agrega Avendaño, lo cual lleva a conceptos como las buenas prácticas agrícolas y más aún, a la seguridad alimentaria y food defense, que se refiere a poder identificar, vigilar y mitigar posibles fuentes de contaminación intencionada de alimentos.

“Eso nos obliga como procesadores de alimentos a incluir al productor dentro de la cadena, en una relación de confianza, porque él es la clave de la inocuidad y así lo hemos hecho como Molinos Kunstmann. La industria demanda productores que estén dentro de este paradigma”, señaló Avendaño.

Por ello, planteó que la empresa, propietaria de los molinos Collico y La Unión y una de las tres mayores productoras de harina del país, continuará con su política de solo trabajar con trigo nacional, como única manera de asegurar la trazabilidad de la materia prima. “Eso refuerza la necesidad de un compromiso y de un trabajo de largo plazo en la búsqueda del bienestar mutuo. Una cadena sana requiere de un esfuerzo de todos sus integrantes”, destacó en su presentación.

Otro elemento clave que discutió fue que los productores de materia prima deben entender que los diferentes productos que exigen los clientes demandan distintos tipos de trigo, lo cual involucra la elección de genética y recomendaciones de siembra y semillas especiales para cada variedad.

Avendaño reivindicó al pan como alimento sano, a diferencia de cómo se le miró durante la tramitación de la Ley de Etiquetado, y mostró optimismo por el futuro del trigo como cultivo de gran proyección.

Con asociatividad se puede

Así, lo que antes era un simple trigo cosechado, hoy debe ser mirado como mucho más que eso, porque son varios los rubros que están requiriendo productos más específicos.

“La visión tradicional es producir trigo nada más y que alguien lo compre, sin entender que ese poder comprador finalmente va a usarlo para hacer un pan, o un producto industrial o para alimentar salmones u otro tipo de subproductos, y dentro de eso, el agricultor hasta ahora tiene un rol muy pasivo y los consumidores están tendiendo a sustituir lo que requieren con trigo importado, en desmedro de productos que podrían generar los agricultores chilenos”, plantea el economista agrario Benjamín Abarca, consultor de PBB Chile.

Abarca hace un llamado a los agricultores a asociarse, como fórmula para enfrentar los nuevos desafíos, porque un agricultor solo no puede cumplir con todos los estándares que exige hoy una industria profesional o más desarrollada.

De ahí plantea que habría que mirar con nuevos ojos a la industria salmonera que, aunque ha tenido períodos muy buenos y otros en que la producción ha sido casi cero, actualmente ocupa en la alimentación de salmones aproximadamente el 5% del consumo total de trigo en Chile, que supera los dos millones de toneladas anuales.

La asociatividad sería la manera de llevar a la práctica este desafío.

“Todas las empresas que están trabajando con productos mucho más sofisticados exigen una serie de requisitos que hoy un agricultor no puede cumplir solo. Hay una serie de procesos, de almacenaje, de financiamiento, de asistencia comercial de hacer las ventas, que hoy el agricultor no hace porque está acostumbrado a entregar su trigo a un comprador y nada más. Y todo partiendo por el tipo de trigo y por todo lo comercial, porque las salmoneras muchas veces compran con derivados financieros asociados. Hoy nadie hace una venta grande a un precio fijo, todas van asociadas a una bolsa, y eso hoy el agricultor no lo puede hacer. Y lo único que le queda es generar sociedades para poder, entre varios, entregar un producto que sea acorde a las necesidades y, segundo, que los servicios asociados a este producto sean los que está exigiendo la industria”, opina Abarca.

En este caso, no se trata de contrato a la siembra, sino contrato a la producción ya realizada.

“O sea, un agricultor cosechó mil toneladas de trigo y su vecino otras 1.500 y entre ambos tienen un producto con las condiciones que exige el cliente. Ahí se hace un contrato y se entrega de manera diferida, porque la mayoría de los consumidores de trigo en Chile no son consumidores spot, por así decirlo, o estacionales, sino que todos los días del año consumen lo mismo. Y en la otra vereda está el agricultor que cosecha solamente en un mes del año”, dice Abarca.

Entonces, los instrumentos asociados van para cubrir un poco los riesgos de precios. Como los salmones, las pastas, el molino o la persona que sea va a consumir trigo durante todo el año, ellos hacen un contrato en un dia equis del año, y como no pueden asegurar ese precio el resto del año, este queda cubierto por si sube o si baja, y para eso se usan los derivados, que son principalmente futuros y/u opciones para cubrir los riesgos.

Abarca cree que la tarea hoy es de los productores que se han quedado un poco atrás.

“La industria se ha sofisticado mucho; hay mucho trigo de especialidad y los productores chilenos no le están sacando el jugo o el provecho a su producto, porque siguen produciendo de la misma manera que se hacía hace muchos años, que era hacer un trigo que después llegaba a una planta de recepción del poder comprador y que este después lo separaba en trigo fuerte, débil o intermedio, siendo que hay muchos otros parámetros para dividirlo”, destaca.

Capacidad de producir

Ricardo Montesinos, director de la SAGO, concuerda en que es necesario un acercamiento entre las partes para poder estar más cerca de lo que realmente necesita la industria. En el fondo, tratar de producir lo que el cliente necesita.

Destacó lo anunciado por Molino Collico de mantener la decisión de seguir comprando solo trigo nacional ante las nuevas exigencias de inocuidad y por la necesidad de tener trazabilidad en su producto.

“Ellos mantienen su posición de comprar, porque ven que en el sur de Chile existe el potencial de obtener las materias primas que necesitan para su producción; las calidades, la trazabilidad, la inocuidad, absolutamente todo. Ellos confían plenamente en los productores nacionales, porque han demostrado que sí tenemos la posibilidad y la capacidad de producir lo que se necesita y en las calidades que se necesita”, señala.

También considera que el producto nacional es competitivo respecto del importado.

“Sí, eso es así; de hecho, hay algunas salmoneras que compran en Chile, no todas importan y la idea desde el punto de vista de los productores es obtener que más empresas se abastezcan en Chile y ese es un desafío que tenemos que tomar los agricultores”, señala.

De cómo llevarlo a la práctica, Montesinos considera que lo primero es conocer lo que necesitan los clientes para ver la forma de abastecerlos con calidad de producto. Para eso hay que acercarse a la industria para ver qué está buscando.

“No necesariamente contratos, pero sí un acercamiento. La agricultura por contrato es lo ideal, pero puede ser un objetivo, tratar de llegar a eso, pero existe toda la posibilidad de producir, porque lo que los salmoneros necesitan, que es calidad e inocuidad, somos capaces de producirlo”, dice.

Ulagos y SAGO AG firman convenio

firmaconvenio

Ulagos y SAGO AG materializan Convenio de Cooperación

  • El acuerdo considera, entre otros, el desarrollo de estudios orientados a evaluar el impacto económico de los distintos rubros agrícolas en la economía regional y local, desde el punto de vista de la competencia.

Con la presencia de las principales autoridades de la Universidad de Los Lagos y el directorio de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno Asociación Gremial, SAGO AG, se llevó a cabo la firma del Convenio de Cooperación entre la casa de estudios superiores y el gremio, tras varios meses de trabajo conjunto con el objetivo de definir los términos del mismo.

A la ceremonia de firma del convenio en la Ulagos, asistieron en representación de SAGO AG su presidente, Christian Arntz, el vicepresidente, Harold Brethauer, el director Sergio Willer y el gerente general José Antonio Alcázar, además de socios de la institución, que pudieron ver en los resultados de la Investigación denominada “Configuración del Mercado Regional y la Contribución del Sector Agropecuario, que buscó responder la pregunta ¿Es la Región de Los Lagos Una Región Agrícola?”, estudio que estuvo a cargo del tesorero general de la República, Hernán Frigolett, y de Sandra Ríos Núñez, investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo Regional de la Ulagos. Las contundentes conclusiones de este estudio, reafirmaron la importancia del establecimiento de una relación entre la casa de estudios y el gremio. https://goo.gl/5h2eIs

En nombre de la Universidad de Los Lagos, el rector Oscar Garrido destacó que “esta es una alianza relevante, ya que complementa nuestros esfuerzos con la política de investigación científica y aplicada, en particular con un sector que es tremendamente relevante para el desarrollo de la región, como ha quedado de manifiesto en el estudio que acabamos de presentar, como es el ganadero. La SAGO es una organización bastante simbólica, porque desde su origen como cooperativa al día de hoy, en que está próxima a cumplir 100 años, ha articulado y orientado a los productores, y nosotros tenemos un rol como Universidad de buscar la colaboración para hacer competitivo a nuestro sector productivo, con miras a los desafíos que presenta el cambio climático”.

El presidente de SAGO AG, Christian Arntz, se mostró optimista de los beneficios productivos que se pueden conseguir para el desarrollo de la región por medio de la herramienta presentada por Frigolett y la académica Sandra Ríos y el convenio firmado con la Universidad de Los Lagos. “Esta es una muestra de cómo a través de una metodología, se puede modelar la economía regional, sacando lecciones sobre qué políticas se pueden generar y los posibles impactos que pueden tener en el tema agrícola, por ejemplo. Es una herramienta potente que cumple con una de las misiones de nuestro gremio, que es dar la orientación técnica a sus asociados. Esto se hace con buenos números, con buenos estudios, y eso se hace justamente a través de las universidades y sus centros de estudio, por lo que esperamos que este convenio abra las puertas para conseguir un trabajo que contribuya al desarrollo regional”.

Dentro de las áreas que considera el Convenio de colaboración entre Ulagos y SAGO AG, se cuentan el desarrollo, en forma conjunta, de estudios orientadas a evaluar el impacto económico de los distintos rubros agrícolas en la economía regional y local, desde el punto de vista de la competencia, que considere entre otros aspectos el fortalecimiento de la relación salmonicultura-agricultura, a través de la provisión de proteína vegetal, la utilización de desechos de distintas actividades productivas como fertilizantes o biomasa; y el desarrollo de estudios para posicionar la producción de leche y carne en base a pastoreo, entre otros.

El enorme peso económico regional del agro

xxxxx

Matriz Insumo Producto reafirma la enorme relevancia del sector agropecuario en la economía regional

  • Estudio  expuesto por el tesorero general de la República, Hernán Frigolett Córdova, y por la investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo Regional de la Ulagos, Sandra Ríos Núñez, arrojó resultados contundentes.

Números concretos que entregan certezas respecto de la enorme relevancia de la actividad silvoagropecuaria en la economía de la Región de Los Lagos, aportó la Investigación denominada “Configuración del Mercado Regional y la Contribución del Sector Agropecuario, que buscó responder la pregunta ¿Es la Región de Los Lagos Una Región Agrícola?”.

Este fue presentado en la tarde del viernes 2 de diciembre en el Aula Magna Eugenio Matus Romo, en el marco de la firma del Convenio de Cooperación entre la Universidad de Los Lagos y la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO AG.

Los resultados del estudio fueron expuestos por Hernán Frigolett Córdova, tesorero general de la República, economista de la Universidad de Chile, Master of Science in Economics Universidad de Londres y experto en módulos de insumo producto y sus aplicaciones, junto a Sandra Ríos Núñez, investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo Regional de la Ulagos y doctora en Recursos Naturales y Sostenibilidad.

La MIP que la Universidad de Los Lagos puso durante la ceremonia a disposición de SAGO AG y la región, es un instrumento de análisis económico que entrega, por primera vez, una radiografía económica detallada de los sectores productivos más representativos de Los Lagos, por lo cual pretende constituirse en un referente para estudios de caracterización estructural de la economía regional.

Sandra Ríos, directora del proyecto, explicó que actualmente no existen iniciativas de este tipo como herramientas de apoyo a la toma de decisiones a nivel económico regional y para su construcción, resultó clave la asesoría técnica del economista Hernán Frigolett, experto reconocido por sus trabajos en el Banco Central de Chile y por sus asesorías en diversos países latinoamericanos.

ALGUNOS DATOS RELEVANTES

El estudio dio cuenta que el volumen  de negocios en la región de Los Lagos alcanzó, de acuerdo a los datos 2010, casi 9 billones de pesos.

Asimismo, detalló que del total de los 2,8 billones de pesos que alcanzó el PIB regional, el sector servicios explicó el 44,3%; la ganadería el 8%; la agricultura el 3,1; la pesca el 9,9 y la construcción el 11,8%.

Finalmente, el 37% del PIB es capturado por los trabajadores a través de sus remuneraciones, el 43,6% corresponde al excedente empresarial, que corresponde como compensación al capital de riesgo y gestión. El IVA, en tanto, captura el 17,4% y los municipios el 1,6%, vía patentes comerciales e impuestos de bienes raíces.

Al respecto, Frigolett destacó que esta es una región más equitativa que el promedio país, hecho que a juicio del presidente de SAGO AG, Christian Arntz, es el reflejo del positivo impacto de las cientos de Pymes y Mypes agrícolas que se desenvuelven en la industria primaria de alimentos de la región.

El estudio desnudó una economía regional fuertemente dependiente del exterior, debido a que es una zona altamente especializada en términos productivos, por lo cual debe recurrir a muchos mercados tanto nacionales como internacionales.

Sandra Ríos explicó que casi “el 22% de todo lo que se genera en la Región de Los Lagos tiene que ver con agroalimentos: “mientras en todo el mundo este sector pierde peso, aquí es categóricamente estratégico”. Asimismo, destacó que el 21% del empleo corresponde a la producción primaria, mientras que la industrialización de esta producción entrega el 7% de los puestos laborales.

Hernán Frigolett destacó que “la matriz permite simular escenarios, establecer la criticidad de los procesos o cuellos de botella. También se puede simular el tipo de cambio y cómo irradia los distintos sectores productivos”.

73 SUBSECTORES

Un total de 73 son los subsectores analizados en la matriz, donde se puede conocer la contribución que cada uno ellos realiza al PIB regional; su aporte al mercado del trabajo regional; sus articulaciones productivas con otros subsectores productivos, tanto de dentro como de fuera de la región, así como la capacidad de captura de valor por parte de la región o la fuga de valor hacia otras regiones.

El objetivo último de este estudio es poder generar información para la toma de decisiones tanto de actores públicos y privados y, a la vez, fortalecer la capacidad de prever y reaccionar ante perturbaciones en el mercado como pueden ser, cambio en el nivel de precios de bienes finales o intermedios, variaciones en el tipo de cambio, en el precio de la energía, en el nivel de remuneraciones etc… Todos estos, factores que afectan directamente la competitividad sectorial y rentabilidad operativa de la economía.

METODOLOGÍA DE LA MIP

La MIP es un ejercicio que empíricamente construye el mercado regional. Se estima para el conjunto de la economía regional y para cada subsector el Producto Interno Bruto (PIB), el valor agregado, consumos intermedios, remuneraciones, excedentes brutos de producción, impuestos, las interacciones entre industrias además de calcular la demanda y oferta regional por producto y actividad productiva.

Además este proyecto estima el gasto de los hogares, se catastran los proyectos de inversión y se examinan las exportaciones e importaciones que cada subsector productivo realiza al y con el resto del mundo. Asimismo, se estima el balance comercial de la región con el resto del país.

CAS prepara observaciones a la Reforma al Código de Aguas

arntz

CAS prepara observaciones técnicas a proyecto de Reforma al Código de Aguas

  • “La SNA ha llevado adelante una valiosa defensa general y que lo que corresponde ahora es que las particularidades del sur sean abordadas desde acá”, explicó Arntz, quien agregó que “el grave problema de esta iniciativa legal, es que se enfoca en administrar la escasez y no se hace cargo del fondo: que hoy día tenemos menos agua por efectos, principalmente, del cambio climático. Esto es lo que se debe enfrentar por medio de una fuerte inversión”.

Durante la reunión sostenida el miércoles 29 de noviembre en Temuco, el Consorcio Agrícola del Sur, CAS, cuyo presidente es el también dirigente de SAGO AG, Christian Arntz, abordó como tema único de la tabla el proyecto de Reforma al Código de Aguas y adoptó la determinación de preparar observaciones técnicas a la iniciativa legal que representarán las necesidades específicas de los productores de Ñuble a Llanquihue.

El presidente del CAS y de SAGO AG, Christian Arntz, explicó que la Sociedad Nacional de Agricultura, SNA, ha planteado acertadamente la posición general de los productores de Chile frente al proyecto y que lo que corresponde ahora, es que el sur levante los aspectos de preocupación específicos y propuestas de solución, en línea con el marco amplio de acuerdos alcanzado con el ministro de Agricultura, Carlos Furche, durante la realización de SAGOFISUR 2016.

“Discutimos ampliamente las particularidades del proyecto y los gremios asociados,  Agrollaquihue, Saval, Sofo, Asociación de Agricultores de Ñuble y Socabio, expusimos los puntos de vista, concordando que la SNA ha llevado adelante una valiosa defensa general y que lo que corresponde ahora es que las particularidades del sur sean abordadas desde acá”, explicó Arntz.

El CAS dio origen a una Comisión Técnica que trabajará en una propuesta de indicaciones al proyecto, para ser entregadas al Gobierno y parlamentarios. “El grave problema de esta iniciativa legal, es que se enfoca en administrar la escasez y no se hace cargo del fondo: que hoy día tenemos menos agua por efectos, principalmente, del cambio climático. Esto es lo que se debe enfrentar por medio de una fuerte inversión”, concluyó el presidente del CAS y SAGO AG.

SAGO AG apoya demanda por mejoras de caminos rurales

1-mejoramientoscaminos

SAGO AG apoya demanda por mejoras de caminos rurales realizada por consejera indígena Emilia Nuyao

  • Arntz manifestó que “en la temporada estival es necesario contar con caminos rurales en buen estado y bermas despejadas de matorrales”.

Su pleno respaldo a la solicitud de consejera nacional indígena, Emilia Nuyao, para que el Gobierno disponga de recursos para el asfaltado de caminos y mejoramiento de accesos en la zona rural de la provincia de Osorno, manifestó la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO AG, través de su presidente, Christian Arntz.

El tema fue abordado en la pasada reunión de la sesión provincial del Consejo Regional, oportunidad en que Emilia Nuyao recordó la existencia de la “glosa 7”, que estipula recursos para el mejoramiento de caminos priorizados por los municipios, necesidades que no estarían siendo consideradas, según la dirigente que cuantificó en 520 los kilómetros de caminos en malas condiciones.

Arntz manifestó que “en la temporada estival es necesario contar con caminos rurales en buen estado y bermas despejadas de matorrales, para asegurar un transporte seguro a los miles de trabajadores de temporada y maquinaria agrícola que transita por estas vías en la época de cosecha. Del mismo modo, se debe reiterar la necesidad de contar con caminos y puentes adecuados para el tránsito de la maquinaria agrícola, camiones que transportan insumos y productos del agro y buses. No es posible que aun existan puentes en los cuales se permita una carga máxima de 2 toneladas en importantes vías de comunicación”.

SAGO AG, hizo un llamado al intendente regional, Leonardo De La Prida, a liderar un plan vial para la provincia, que la actualice a los requerimientos que demanda el desarrollo de la actividad y la vida rural.

SAGO AG se reúne con general Jorge Karachón

karachon

SAGO AG participa en reunión de la Multigremial del Sur con jefe de la Décima Zona de Carabineros, general Jorge Karachón

  • Entre los temas específicos planteados por SAGO, estuvo, además de los delitos violentos en los sectores rurales, el abigeato.

Una reunión de trabajo con el jefe de la Décima Zona de Carabineros, general Jorge Karachón, sostuvo en la mañana del lunes 28 de noviembre la Multigremial del Sur, MGS, representada por sus gremios SAGO AG, Agrollanquihue y Aproleche.

El presidente de SAGO AG, Christian Arntz, aseveró que en la oportunidad, la MGS le planteó al general su punto de vista acerca de la forma que nuestra zona ha visto crecientemente alterado el Estado de Derecho, por medio de acciones delictuales violentas que han afectado a familias que habitan tanto en los sectores urbanos como rurales.

“Hace unos meses, planteamos como SAGO AG que llevamos años en reuniones inconducentes con autoridades civiles, policiales y judiciales y que ya no nos quedaba más que recurrir a la organización comunitaria para defendernos de una delincuencia cada vez más peligrosa. Así lo hemos hecho y por ello hoy podemos llegar a estas reuniones con diagnósticos claros y propuestas que hemos entregado como Multigremial del Sur al general Karachón, con quien concordamos una agenda de trabajo clara y acotada”, señaló Arntz.

Entre los temas específicos planteados por SAGO, estuvo, además de los delitos violentos en los sectores rurales, el abigeato, sobre el cual el general mostró especial disposición para trabajar con los gremios en la Mesa Birregional constituida para tal efecto. “Se le hizo ver además la carencia de medios e infraestructura de su institución, frente a lo cual comentó que los abordará mediante la planificación operativa y focalización efectiva de recursos”.

Karachón asumió recientemente el cargo en reemplazo de Alejandro Ramírez, quien fue trasladado a Santiago.