Prestadores de servicios del agro advierten una baja en sus ingresos por una menor cosecha de forraje

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Prestadores de servicios del agro advierten una baja en sus ingresos por una menor cosecha de forraje

María Isabel Triviño / El Austral de Osorno
  • Empresarios de vasta trayectoria en el rubro señalan que el fenómeno se debe a las lluvias registradas desde el invierno hasta mediados de noviembre. También explicaron cómo opera el negocio de la externalización de labores agrícolas.

Una baja en la facturación proyectan las empresas que prestan servicios en el agro, como consecuencia de las lluvias registradas en la zona durante este invierno y primavera.

Así lo señaló Carlos Bergström, con 28 años de experiencia en el rubro, quien enfatizó que “estamos en un año complejo por el clima”.

Agregó que a raíz de las lluvias del invierno, que continuaron hasta la mitad de noviembre, “veníamos trabajando 2 a 3 días a la semana, con suerte, en agosto, septiembre y octubre. Y ahora prácticamente nos quedaremos cesantes, porque no hay pasto”.

El empresario explicó que todo el pasto se secó con la salida del sol y precisó que “los primeros cortes se hicieron muy tarde y gruesos y ahora no llueve más y se terminaría”.

“Este año hicimos 300 hectáreas de silos en octubre y normalmente hacemos 1.000 ó 1.200. Hoy estamos haciendo el segundo corte”, señaló.

El propietario de Servicios Agrícolas Bergström, que realiza casi todas las labores del agro, salvo cosecha de granos, añadió que tendrá “una disminución entre 10% y 15% de ventas este año por motivos climáticos que, dentro de todo, no es tanto pensando en cómo vino el año”.

Estimó que por razones climáticas este año habrá entre 30% y 40% menos de forraje en la zona, lo que podría aumentar la venta de paja por kilo.

La falta de forraje también le pasaría la cuenta a los lecheros en el invierno, por la baja en la productividad. “El poco excedente de forraje que haya subirá mucho de precio”, comentó.

MANTENERSE
Leonardo Orrego tiene 35 años y presta servicios agrícolas desde hace 18 años, principalmente orientado al rubro lechero, conservación de forrajes, equipos de bolos, preparación de suelos y siembras.

Sobre el mal momento actual, expresó que “ha sido un año malo para la prestación de servicios y seguramente desaparecerán varios pequeños prestadores”. Por eso comentó que sus expectativas son mantenerse, pero no crecer.

“A raíz del duro invierno y el sol que salió de pronto en primavera, no hay pasto”, por lo que estimó que caería en un 30%.

Y como consecuencia de ello, la baja en la facturación de su empresa “ya se vino, pues normalmente hacemos forraje hasta fines de enero. Ahora partimos con 40 días de atraso y estamos prácticamente desocupados”, indicó.

MERCADO ATRACTIVO
Bergström indicó que “el tema de los servicios agrícolas es un mercado atractivo, donde la seriedad y la responsabilidad son claves: “no hay que comprometerse más allá de lo que puedes hacer”.

El empresario de casi tres décadas de trayectoria acotó que el problema de este trabajo es que “muchos se han metido viendo que el negocio es muy bonito algunos meses, pero el año tiene 12 meses: 6 buenos, 3 regulares y 3 muy malos”.

Al respecto, Orrego opinó que la externalización de los servicios en el agro seguirá aumentado. “Ha entrado mucha gente nueva, pero también han salido. No somos muchos los que nos mantenemos”, acotó.

También precisó que un agricultor tradicional no ofrece trabajo en invierno, porque mantiene su stock de maquinarias para el fundo y solamente solicita la prestación por un tema de rapidez, eficiencia y no contrata más gente para su campo, porque tendría que entrar a competir con estas empresas.

A diferencia de otras compañías del rubro, él sí presta servicios durante todo el año, puesto que uno de sus clientes, la firma lechera Manuka S.A., le ofrece “un constante de trabajo en invierno”.

Explicó que además de las labores con purines y la cosecha de maíz forrajero y picado para silo, él es “el único que hace el servicio de forrajeo hasta el final: corto, empaco y desempaco, porque tengo los equipos para ello”.

RENTABILIDAD
Guillermo Riedel, quien partió como operador siendo adolescente, lleva 27 años con una empresa que hoy ofrece servicios de fumigación, siembras, fertilización, preparación de suelos y recolección de forrajes como bolos, de silo o paja.

Dijo que se ha especializado en la elaboración de esta forma de empacar en plástico, que se suma al fardo rectangular tradicional y al gigante.

“Con la baja rentabilidad agrícola, la posibilidad del agricultor de comprar máquinas es más difícil, porque son muchas”, sostuvo.

Agregó que adquirir un equipo de ese tipo para usarlo 20 días al año no es rentable para un agricultor. Y acotó que a ello se suma su mantención y el costo de la mano de obra especializada para operarla.

Por ello ha ido creciendo la necesidad de externalizar servicios en el agro, negocio que advirtió “es muy riesgoso, pues siempre hay que estar haciendo inversiones para estar vigentes”.

FACTOR HUMANO
Riedel enfatiza que hoy es complicado contratar personal, porque no hay muchas opciones de institutos técnicos que preparen gente con este nivel de especialización.

“Prácticamente hay que formar la gente en la práctica. Uno contrata a prueba y ahí se ve si tiene habilidades para aprender”, comentó.

El empresario además resaltó que “los operadores pasan a ser vendedores y rostro de la empresa. Si lo hacen mal o no logran llevar una relación con el cliente, eso perjudicará la venta”, relató.

En este contexto, enfatizó que “un buen nombre es vital para que crezca el negocio, ya que la gente prefiere contratar servicios que sean confiables”.

Añadió que hay que tener gente de planta por la especialización. En su caso tiene cerca de 30 personas contratadas.

Según explicó su propietario, Servicios Agrícolas Bergström cuenta con 50 operarios, “ya que el material humano es clave. Las personas hacen las empresas y tengo gente que está conmigo 25 ó 28 años e incluso más”.

El experimentado empresario dijo que “tener rotación de personal en ninguna parte es bueno, por eso uno siempre está tratando de tener a su gente lo más conforme posible”.

Carlos Bergström además comentó que en los meses buenos “hay que esforzarse con horarios más largos, sábados y domingos. Es estresante”.

En tanto, Orrego dijo que tiene 30 personas con contrato indefinido y la mayoría ha estado por años.

“La idea es encontrar operadores que vengan con las ganas de permanecer en la empresa”, indicó, señalando que no contrata por faena, porque no le gusta despedir gente. Pero coincidió en que cuesta mucho capacitar a los trabajadores para este negocio.