Pasar de manejo extensivo a intensivo: el gran desafío de la ganadería ovina

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Pasar de manejo extensivo a intensivo: el gran desafío de la ganadería ovina

SAGO.cl
  • Encuentro del sector productivo en el marco de SAGOFISUR 2017, mostró los ejes para lograr el despegue. Matanza en plantas de la región de Los Lagos fluctúa anualmente entre las 20 y 25 mil cabezas, todo para consumo nacional, ya que la venta “puerta a puerta” sigue siendo el único mercado posible para los pequeños productores. La buena noticia: “en Chile faltan corderos”.

     

Fertilidad en el suelo, mejores praderas, genética y manejo del rebaño, además de una asistencia estatal dirigida de manera más efectiva a estos objetivos, son los tres ejes que pueden hacer que las potencialidades de la ganadería ovina se expresen en la región de Los Lagos, fueron parte centrales de las conclusiones del Encuentro Ovino realizado en el marco de SAGOFISUR 2017.

En la inauguración del seminario, el director de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, Sergio Willer, aseveró que la oferta técnico temática de la feria en este rubro tiene continuidad. “El año pasado conocimos de los alcances de la producción ganadera de regeneración de pastizales, denominada “manejo holístico”, en el marco de una población cada vez más urbana y que desconoce la forma en cómo funciona la naturaleza, unido a un intenso movimiento en redes sociales vinculados a grupos veganos y rostros famosos del cine y la música mundial, han sido claves para levantar el mito de que la ganadería contribuye al calentamiento global, en circunstancias que es todo lo contrario. Este año, trataremos de entender el contexto económico y cómo mejorar nuestra productividad, junto con reafirmar la convicción de que este rubro contribuye a la sustentabilidad.

En la primera exposición Daniel Claro, ingeniero Agrónomo de la Universidad de Chile con posgrado en Nutrición Animal y Manejo Intensivo de Ovinos en Lincoln University de Nueva Zelandia habló sobre las tecnologías para las ovejerías del sur.

“El principal problema de la ganadería ovina del sur tiene que ver con que el manejo que se usa es extensivo, que es imposible que funcione en pequeñas extensiones y con malas praderas. En Magallanes sí funciona este sistema porque allá un pequeño productor tiene 1.000 ovejas. ¿Cómo se mejora? Con una mayor carga de ovejas por hectárea, que pueden llegar a 10 ó 15 con buenas praderas”, explicó Daniel Claro.

Otros de los aspectos importantes tiene que ver con la elección de la genética adecuada para cada zona geográfica. “Esto, más alimentación adecuada, en tierra fertilizada y con la pradera correcta, son elementos centrales para una buena productividad y también una mejor calidad de la carne, que es el futuro del sector. ¿Y cuál es la genética adecuada? Una que tenga precocidad sexual, que sea prolífica, con una vida de ocho años productivos y alta producción de leche”.

El alimento adecuado después de invertir hasta dos millones por hectárea en fertilidad y praderas, con el siguiente mix: ballicas modernas, trébol blanco rosado y hierbas forrajeras como la denominada siete venas. Las lecherías ya tienen esto y los ovejeros deben dar el salto.

“La inversión para fertilidad y praderas no es baja, sin embargo, la diferencia que se logra es alta. Para los pequeños productores, existen herramientas de Indap en este ámbito que se deben utilizar. En otras palabras, utilizar la asistencia técnica del Estado de manera correcta”, explicó Claro, presentando un argumento que se repitió constantemente durante el seminario.

Entre las herramientas de manejo, mostró las nuevas tecnologías de corrales móviles, cercos eléctricos, como, asimismo, correcta programación de los meses de esquila, suplementación de alimentos, época de partos, que debe estar alineada a la curva de crecimiento del pasto que se inicia en primavera, y un calendario sanitario estratégico.

SEGUNDA CHARLA

La segunda exposición estuvo a cargo de Armin Claro, ingeniero comercial y socio gerente de Goldensheep Limitada, quien expuso “Cómo rentabilizar el negocio ovino”.

Las praderas naturales, explicó, no pueden soportar más de 2,5 ovejas por hectárea, a diferencia de una de alta producción que puede llegar hasta 15 por hectárea y aquí es donde está la gran diferencia entre un negocio rentable y otro que no lo es.

“El único factor que no puedo controlar es el precio, pero lo que sí depende del productor, es cuánto más puedo producir. El resultado va a depender de la calidad del cordero. En este aspecto, el tamaño y que su carne sea magra es clave, de ahí la importancia de una correcta elección de raza y un buen manejo para que exprese todo su potencial”, aseveró Armin Claro.

El ingeniero comercial señaló que con fluctuaciones importantes, en todos los mataderos de la región de Los Lagos se matan entre 20 y 25 mil cabezas de ovino, todo ello para consumo nacional. “¿Cuánto se puede llegar a ganar? Hasta 43.000 pesos por cabeza. De ahí que se opte la venta “puerta a puerta”, donde puedo fijar el precio, pero todo ello depende del sector, pero en realidad es el más rentable para el productor y única vía para el pequeño productor”.

La buena noticia es que en Chile no se come más cordero porque faltan cabezas a nivel nacional. “Por ello es que el desafío para cada productor es aumentar su masa, de acuerdo a los elementos que vimos antes en la presentación de Daniel Claro”, expresó.