Osorno, la nueva frontera frutícola chilena

Osorno, la nueva frontera frutícola chilena

Arnaldo Guerra. Revista del Campo El Mercurio
  • Se espera que de aquí a fin de año se llegue a mil hectáreas de cerezos plantadas. Se estima que el potencial de la zona, por clima y agua, es de unas 6 mil hectáreas. El avellano europeo, que también encuentra en la zona condiciones propicias, en tanto tiene rendimientos que van desde los 1.500 a los 3 mil kilos por hectárea, dependiendo del manejo y la zona.

Por el Camino Real, cuatro kilómetros al suroeste de Osorno, no se alcanza a divisar a la orilla de la carretera. Parece el normal paisaje sureño, con verdes praderas especiales para la ganadería. Nada hace apreciar que bajando del camino y entrando al fundo Río Grande, en el sector La Vega, uno se encuentre con un vivero cuyo tamaño incluso asombra hasta a los productores de la zona central que lo visitan.

De él no solo salen plantas ornamentales o forestales. De sus invernaderos este año van a salir tres millones de plantas -suficientes para 2.500 hectáreas-, pero de frutales, como cerezos, avellanos europeos y arándanos, entre otras. Es la apuesta que hizo el holding Grupo Hijuelas, con su División Osorno, empresa que desde la V Región amplía su acción hasta la zona sur. Son 15 hectáreas dedicadas a los viveros, con módulos de 3.500 m2, 18 invernaderos, con riego y fertilización de alta tecnología y monitoreo de nutrición constante. Y tienen contemplada como segunda etapa instalar un laboratorio para el cultivo y propagación in vitro, para el cual ya tienen incluso preparado el suelo donde se instalará la planta.

Si a eso se suma el que importantes empresas de insumos agrícolas, como Copeval, Cals o Agrorama están llegando o ya están instaladas en la zona ampliando su oferta hacia la fruticultura, se advierte que no hay dudas del potencial de crecimiento que tiene la fruticultura en la X Región, y especialmente en la zona de Osorno, que es la que concentra la mayor parte de las incipientes plantaciones frutales, algo impensado hace algunos años, pero que ahora, con el cambio climático mediante, ya es toda una realidad.

También empresas y emprendimientos aislados comienzan a aparecer, ganándoles el quien vive a los agricultores locales, quienes se deciden más lentamente por reconvertir sus campos a frutales, aunque los primeros en hacerlo son los que se dedicaban a los cultivos. Con un poco más de retardo, algunos ganaderos comienzan también a mirar la alternativa a sus decaídas producciones lecheras y de ganado de carne. Los números, en todo caso, respaldan con creces el cambio: a grandes rasgos se calcula que la rentabilidad de una hectárea de cerezos es cinco veces mayor que la de una de avellanos europeos, y una de avellano renta diez veces más que una hectárea de lechería.

El movimiento en el vivero, que es el mejor termómetro para medir los cambios en la fruticultura, indica que hay mucho interés por plantar. Si bien recién enfrenta su segundo año productivo, ya tiene vendidas todas las plantas de cerezos producidas para 2017 y 2018, y se están empezando a vender las de 2019, mientras que en avellanos están empezando a vender la producción de 2018. Así, se ve que vienen cambios para la zona, independiente de que estas producciones alcancen incluso campos de las regiones De los Ríos y La Araucanía.

“Hay una orientación hacia nuevas especies de frutales, como los cerezos y avellanos europeos. En lo berries hay una renovación de variedades importante, principalmente en huertos establecidos”, señala frente al fenómeno el director ejecutivo de SAGO, José Antonio Alcázar, quien agrega que una parte de las inversiones correspondería a gente del norte que ha visto en el cambio climático y la disponibilidad de agua una gran oportunidad para invertir en el sur y, además, empresas ya establecidas siguen invirtiendo en sus huertos. En tanto, si bien cree que la reconversión del productor local no es tan importante, reconoce que lo que está ocurriendo es que suelos que antes eran ganaderos o de cultivos hoy son plantados con frutales

La prueba y error rinde frutosos

Jorge Mohr y Andrés Valdivia no solo son ejecutivos de la división Osorno de Viveros Hijuelas, también son osorninos que de manera individual y también asociados llevan algunos años incursionando con plantaciones frutales. Junto con los berries, la apuesta mayor va por el crecimiento de los cerezos y avellanos europeos.

el agrónomo Andrés Valdivia comenzó en 1997 plantando cerezos en Osorno. La partida fue de mucho ensayo y error, probando variedades y portainjertos, con el concepto de la fruticultura de la zona central, cometiendo muchos errores.

“Estuvimos en 2005 con la motosierra lista, porque no le hallábamos la vuelta al tema, pero ya en 2008 empezamos a detectar la variedades y cómo había que hacerlo. Una vez validado el tema de los techos, hoy diría que ya logramos consolidar todo. El proyecto original es un huerto de 20 hectáreas que este invierno se está yendo a 45 hectáreas, y además en sociedad con Jorge Mohr estamos plantando un huerto de más de 80 hectáreas, entonces en el tema de los cerezos vamos a lograr una unidad productiva bastante interesante”, señala Valdivia.

Por su experiencia con las plantaciones, cree con seguridad en el potencial frutícola de la zona.

“Tenemos la tranquilidad de que los dos tenemos validado el tema. No estamos ofreciendo humo, sino que la realidad que nosotros vivimos y que tenemos cómo demostrar. En cerezos, el crecimiento ha sido explosivo. Debemos tener con suerte 150 a 200 hectáreas plantadas hoy y nos vamos a ir este año a mil hectáreas. Se está triplicando el crecimiento”, señala Andrés Valdivia, encargado del área de cerezos del vivero.

Lo que recalca es que esta producción ya está validada, considerando portainjertos, variedades, techos y las distintas zonas productivas. En Osorno, señala, la apuesta es buscar sectores donde la fruta salga lo más tarde posible.

“En el fondo, es tratar de alejarse lo más posible del peak productivo de la zona central. Y eso se consigue ubicando zonas estratégicas donde haya disponibilidad de mano de obra, suelos con agua disponible, ya que increíblemente en esta zona donde pudiera pensarse que el agua sobra ningún campo tiene disponibilidad de agua fácil”, señala.

Valdivia, quien también tiene producción de cerezas en la zona central, hoy por hoy prefiere el sur.

“A lo mejor va a sonar exagerado, pero yo prefiero plantar acá, porque aquí tengo las horas de frío, tengo el techo que me protege, tengo el suelo, tengo el riego, mientras que en la zona central hoy estamos con complicaciones de agua, no se cumplen las horas de frío, tenemos heladas en primavera y así vamos sumando. Si uno pone el factor riesgo encima de la mesa, tiendo a venirme para acá”, recalca Valdivia.

Jorge Mohr partió a principios de 2001 con su familia plantando un huerto de avellanos el año 2002. Ese mismo año se fue a Santiago a estudiar Agronomía en la Universidad Católica. En 2005, con la idea de mejorar su inglés partió a Estados Unidos, donde terminó trabajando en la Universidad del Estado de Oregon, en un programa dedicado al desarrollo de nuevas variedades de avellano. Con esa experiencia volvió a Chile trayendo nuevas variedades y portainjertos. En 2007 se asoció con la familia Goycoolea-Sone, dueña del holding Hijuelas hasta que se dio la partida a la expansión al sur. Hoy es el gerente de la División Sur de Viveros Hijuelas, también encargado del área de los avellanos europeos

El empuje que viene del centro

En el caso de los cerezos, se está dando que al productor de la zona le ha costado más agarrar la idea y meterse; en cambio, hay exportadoras de la zona central que están llegando con sus inversiones.

Uno que cree en el desarrollo frutícola osornino es Claudio Sarah, consultor en temas lecheros, miembro del Consorcio de la Leche, pero también fruticultor de la zona de Buin donde tiene 70 hectáreas en las que produce cerezas, uvas y manzanas.

Sarah ya tiene plantados algunos ensayos con 40 plantas de cerezos en su campo a 14 kilómetros de Osorno hacia la costa, que también dedica a la engorda de animales.

“Estoy viendo la posibilidad, según lo que resulte de esto, para poner algunas hectáreasde cerezos y avellanos, que hasta el momento se ven muy bien”, señala.

A lo que tiene que hacer frente, dice, es a tres temas fundamentales: el viento, las heladas y la lluvia, pero también a la voracidad de los pájaros, pero las cubiertas protectoras hacen la diferencia, dice.

Por mercado no se preocupa. “Se están haciendo las cosas bien y, aparte de China, se están incorporando nuevos clientes para las cerezas, como Taiwán e India, con lo que se va posicionando mejor la oferta chilena”.

“Hoy el boom lo están generando productores de la zona central que se están viniendo a instalar. Están viendo la oportunidad y compran campos y arman estructuras. En el fondo, les están poniendo el pie encima a los productores de la zona, por un tema de reacción. El productor local todavía está temeroso”, dice Valdivia.

Como el agricultor es muy tradicional, como en todas partes del mundo, le cuesta cambiar, opina Jorge Mohr. “Los pocos cambios que uno ve los llevan a cabo las nuevas generaciones. Son los hijos de agricultores los que están empezando a tomar el campo y ven que los números con los rubros tradicionales son difíciles, y dicen: ‘Dejemos un pedacito para probar una cosa distinta’. Él es el que da el puntapié inicial. Porque esto es una decisión de vida. Cuando alguien se mete en fruta es para trabajar los próximos 30 a 40 años en eso. Entonces hay gente que cuando ya tiene cierta edad le cuesta el cambio… Es todo un mundo nuevo, ya no tendrá flujos mensuales de ingresos, por ejemplo”, señala Mohr.

Por ello se insiste en que lo que se requiere es un cambio cultural profundo para desarrollar el tema frutales.

“Uno puede tener todo el conocimiento, pero tiene que haber gente materializándolo en el día a día. Lo que más nos ha costado es formar gente que entienda lo que estamos haciendo. Que entienda que las plantas no son terneros, que entienda que no es trigo, que las plantaciones tienen otras necesidades de manejo, que hay que desmalezar, que hay que regar, que aunque llueva afuera adentro también se riega. Hay que hacer un cambio cultural en la gente y eso se tiene que hacer de a poco. Pero en general hay un interés fuerte, la demanda por plantas lo manifiesta. El productor local está empezando a moverse, si no va a llegar más gente de afuera”, señala Mohr.

Valdivia y Mohr reconocen que no es solo gente de la zona central la que está interesada, sino que también hay inversiones extranjeras.

“No podemos dar nombres, pero hay fondos que han hablado con nosotros y que están mirando opciones”, señalan.

Como todo comienza por casa, Mohr comenta que su familia con Gaspar Goycoolea, presidente del holding Hijuelas, participan asociados en plantaciones de avellanos y cerezos. Hoy poseen 60 hectáreas de avellanos y van a sumar 140 más en campos propios y asociados. Y en otra inversión, a la que se suma Andrés Valdivia también están plantando 120 ha de cerezos, con lo que solo este grupo va a sumar poco menos de 400 hectáreas de frutales en Osorno.

“En la zona se podría llegar a tener 5 mil a 6 mil hectáreas con cerezos sin problemas. La limitante va a pasar por analizar si somos capaces de cosechar esa cantidad de fruta”, dice Mohr.

Buen augurio para avellanos

Otro promotor del crecimiento en el sur es Cristián Parra, quien salió del Instituto Adolfo Matthei con una mención en producción animal, pero nunca se desempeñó en esa área. Ahora trabaja dando asesoría a empresas y particulares que buscan desarrollarse con frutales. No obstante, tiene un par de hectáreas en producción., y actualmente asesora a una empresa norteamericana que ya tiene 100 hectáreas de avellanos y pretende cerrar 2018 con 200 ha plantadas.

Parra destaca que desde Paillaco al sur hay zonas con clima que cumplen las condiciones para el establecimiento de frutales, tales como lugares libres de heladas, suelos con buen drenaje y días largos, que son las que requiere el avellano europeo. Con lo que la precordillera de la costa, desde Paillaco hasta Fresia e incluso alrededores de los lagos Ranco y Rupanco, cumplirían con esos requerimientos.

“Para mí, el tema de los frutales de nuez, específicamente el caso de los avellanos europeos sería de la carretera hacia la costa”, señala.

Para cerezas y arándanos la zona se ampliaría desde el valle central hasta la costa, con el cuidado que hay áreas con mayor presencia de lluvias y granizos en primavera.

Según Parra, el crecimiento en la zona sur está limitado por las zonas climáticas y por la disponibilidad de agua. Hasta el momento, señala, los rendimientos han estado dentro del promedio. Hay huertos de 10 años entre 1.500 y 3.000 kilos por hectárea, con sectores del mismo campo mejores que otros y con años con mejor o peor producción.

“Los rendimientos sobre 2.000 kilos son buenos, por lo menos la rentabilidad es superior a la producción de leche, de carne y de cereales. En avellano con cáscara los precios han estado siempre al alza. Cuando partimos el año 2000 había precios de US$ 1,8 por kilo hasta US$ 3,5 a US$ 3,8 de los últimos dos años. Y este año están cerca de los US$ 3,2 el kilo”, señala.

Junto con considerar que se pueden desarrollar los frutales en la zona sur usando las variedades adecuadas y en las zonas propicias, Cristián Parra ve algunos lomos de toro que sortear.

“Para darles continuidad en el tiempo, todos estos rubros nuevos tienen que venir apalancados con investigación local. No sacamos nada los privados con sacarnos la mugre desarrollando este tipo de cultivos, si de atrás no tenemos apoyo en fertilización, en riego, en estudios de enfermedades y plagas, en riego, y en ver de qué manera con tecnología, con nuevas variedades o mejorando algunas características, podemos tener mayor rentabilidad en la zona”, destaca Parra.

Por ahora lo que se hace, dice, es trabajar a base de ensayo y error, copiando tecnología foránea o compartiendo experiencias.

“Falta una institución que nos diga que nos va a apoyar con investigación para que este rubro no sea algo pasajero y perdure en el tiempo. Principalmente, la ayuda la estamos recibiendo del INIA Carillanca y acá en esta zona estamos en el aire”, añade.

Otro problema que ve es la falta de estímulo al consumo interno, en especial de frutales menores, advirtiendo el beneficio que importa consumir frutos secos, como nueces, almendras o avellano europeo, que tienen una gran cantidad de minerales, o la importancia del consumo de frutos rojos, como arándanos, zarzaparrilla, frambuesas y moras, entre otros.

Tema de preocupación para Parra también es la existencia de un solo poder de compra para el avellano europeo.

“El día que esta empresa tenga los volúmenes satisfechos y mucha gente quede en el aire es preocupante. Me gustaría que se estimulara la búsqueda de nuevos mercados para la fruta. Somos muy buenos productores de calidad, para eso somos especialistas, pero somos muy malos vendedores”, señala.

“Es una alternativa interesante para el que quiere innovar. Todavía hay espacio. Se calcula que en 2020 Chile debería estar en 30 mil hectáreas, y Ferrero asegura que tiene el potencial de compra. Adquiere casi toda su avellana a Turquía, pero 1% menos de compra significa la producción de mil ha de Chile”
CRISTIÁN PARRA
ASESOR EN PROYECTOS DE AVELLANO EUROPEO

LO QUE CUESTA ESTABLECER UNA HECTÁREA

CEREZOS

US$ 10 mil
a US$ 11 mil
entre plantas y
sistema de riego.

US$ 20 mil
a US$ 30 mil en techo

AVELLANO EUROPEO

US$ 9 mil
a US$ 10 mil en plantas y sistema de riego

US$ 1.500
a US$ 2.000 en mantención al año

(Estimación general, según Jorge Mohr, gerente de la División Sur).

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=352384

 

Gerente de SAGO responde a la CUT por problemática de productores de berries

Gerente de SAGO responde a la CUT por problemática de productores de berries

Dania Uribe. Radio Sago
  • Alcázar hizo un llamado al Presidente de la CUT en Osorno a tener un mayor diálogo sobre este tema y plantear las distintas visiones frente a la problemática que hoy está afectando a los productores frutales de la zona.

El gerente de Sago, José Antonio Alcázar detalló la problemática que están viviendo los productores frutales tras el aumento de las fiscalizaciones y las multas. Lo anterior, producto de la entrada en vigencia de la Circular 113 que ofició el Ministerio del Trabajo este verano, que significó el cambió de la modalidad de fiscalización preventiva a una directa o de multas que no da la oportunidad de corregir aquellas faltas que no sean graves de acuerdo a la normativa laboral.

Ello, los podría llevar a estar considerando como primera medida no contratar a personal menor de edad incluso reemplazar parcial o totalmente la mano de obra por maquinaria durante la temporada alta de cosecha, según lo manifestado por productores de berries.

Ante lo cual, surgieron variadas reacciones como en una declaración pública efectuada por el Presidente de la CUT en Osorno, Claudio Millaguin, quien menciona en el documento que rechaza la amenaza de un grupo de empresarios de Berries de eliminar unos 10 mil puestos de trabajo por las excesivas fiscalizaciones y multas.

Por lo que el gerente de Sago, José Antonio Alcázar se refirió al endurecimiento de las fiscalizaciones que por ejemplo en el 2014 han aumentado de 172 a más de 400.

Finalmente, Alcázar hizo un llamado al Presidente de la CUT en Osorno a tener un mayor diálogo sobre este tema y plantear las distintas visiones frente a la problemática que hoy está afectando a los productores frutales de la zona.

Asimismo Alcázar recalcó que hasta marzo del 2014 se han podido tratar temas de este tipo con representantes de los trabajadores y de diferentes gremios, lo que no ha sucedido últimamente por lo que espera que la situación se revierta específicamente con la Seremía del Trabajo y Previsión Social de la región de Los Lagos.

Índice de Competitividad sitúa a Osorno en el tercer lugar del país

Índice de Competitividad sitúa a Osorno en el tercer lugar del país

Paola Rojas. El Austral de Osorno
  • El estudio, elaborado por la Fundación Chile Con Todo y la Universidad Andrés Bello, incluyó a las 27 ciudades principales de Chile, donde Osorno sobresale en los índices Economía, Gobernanza y General. Actores locales resaltaron el potencial de desarrollo sostenido del agro, además de nuevas áreas como la conectividad y el turismo.

En el tercer lugar nacional dentro del estudio de competitividad se ubica Osorno, entre las ciudades de regiones, ranking donde fue incluida por primera vez, ya que en 2015 el análisis solo contempló nueve comunas y ahora a 27.

En este caso, Osorno obtiene esta mención a nivel nacional debido al modelo consolidado durante años en el agro, que es el factor que sostiene la economía de la zona y que está en constante desarrollo e innovación.

Otro de los polos de desarrollo de la comuna es su capacidad de generar y desarrollar proyectos en distintos ámbitos, lo que en los últimos años se ha manifestado en obras viales, comercio, industria y también en el turismo.

De acuerdo a la información proporcionada en el análisis, las ciudades situadas en el primer y segundo lugar son Punta Arenas y Valdivia respectivamente, las cuales obtuvieron esta alta calificación por factores como la industria petrolera, el desarrollo urbano e identidad en la capital de Magallanes; y en Los Ríos está la innovación, dado el fuerte impacto universitario, el desarrollo de proyectos y sus altos niveles de confianza.

El estudio fue presentado ayer oficialmente por la Corporación de Desarrollo del Biobío y la elaboración estuvo a cargo del economista y ex consejero del Banco Central de Chile, Jorge Marshall, junto a otros tres expertos que son Christian Belmar, Gonzalo Escobar y Gastón L’Huillier, bajo el alero de la fundación Chile Con Todo y la Universidad Andrés Bello, donde se evaluaron factores como economía, gobernanza, innovación, sociedad y urbanismo, donde Osorno se ubica en el primer ítem en el quinto lugar nacional, mientras que en el segundo, la ciudad se posiciona como cuarta.

Autores

Jorge Marshall, economista autor del proyecto, explicó que lo principal del estudio es rescatar la noción de que el crecimiento se hace a través de las ciudades.

“No es un tema solamente nacional, sino que a nivel local, y dentro de lo local la dimensión regional es importante, pero la dimensión de la ciudad es muy relevante para las dinámicas económicas”, explicó.

Precisó que lo que plantea el índice es que las ciudades deben estar de forma muy destacada en la agenda de política nacional.

Por otro lado, Gastón L’Hullier, presidente de la Corporación del Desarrollo Descentralizado, señaló que para lograr mejorar los índices de competitividad en una ciudad, la comunidad se es la que debe involucrarse intensamente en el proyecto de desarrollo de la comuna.

“Esto logra generar una mirada a largo plazo compartida y mayor confianza entre los actores de la comunidad. Creo que por ahí se puede avanzar bastante bien”, dijo el economista.

Agro consolidado

En relación al factor del desarrollo agrícola de la zona, que incide en la economía, para el presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (Sago), Christian Arntz, el informe es de suma importancia, ya que hace patente una realidad que ya había sido cuantificada por una investigación desarrollada por el tesorero General de la República, Hernán Frigolett, junto a la investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo Regional de la Universidad de Los Lagos, Sandra Ríos.

Para Arntz, la relevancia de la actividad silvoagropecuaria en la economía regional y en Osorno en particular, hoy es una realidad concreta, confirmada por este nuevo estudio y con esto la ciudad proyecta una nueva imagen, lo que causará que continúen llegando inversionistas a la zona.

“Es el momento para que los osorninos valoremos mucho más la ciudad y provincia y la manera cómo se relaciona virtuosamente con su motor productivo, que es la agricultura. Nos sentimos orgullosos de este resultado y entusiasmados para seguir trabajando por el desarrollo de nuestro territorio”, expresó el presidente de Sago.

Indicó que casi el 22% de todo lo que se genera en la Región de Los Lagos tiene que ver con agroalimentos, mientras en todo el mundo este sector pierde peso, aquí es categóricamente estratégico, ya que el 21% del empleo corresponde a la producción primaria, mientras que la industrialización de esta producción entrega el 7% de los puestos laborales.

Además, detalló que el análisis establece que el 37% del Producto Interno Bruto (PIB) de la región es capturado por los trabajadores a través de sus remuneraciones, el 43,6% es el excedente empresarial, que corresponde como compensación al capital de riesgo y gestión.

El IVA, en tanto, captura el 17,4% y los municipios el 1,6%, vía patentes comerciales e impuestos de bienes raíces, por lo que Arntz citó al tesorero general de la República cuando se refirió a que Los Lagos es una región más equitativa que el promedio del país.

“Las palabras de Hernán Frigolett son, a mi juicio, evidentemente fruto del positivo impacto de las cientos de Pymes y Mypes agrícolas que se desenvuelven en la industria primaria de alimentos de la Región”, concluyó el líder de Sago.

Motor del agro

Uno de los rubros destacados históricamente en el desarrollo económico de Osorno es la lechería, y al respecto, el presidente de la Asociación de Productores de Leche (Aproleche) de Osorno, Dieter Konow, señaló que este resultado ratifica el postulado que el gremio siempre ha defendido y que es que el sector agrícola de la región y particularmente el que representa a Osorno, es el pilar de la actividad económica.

“Nuestro sector está dentro de los más competitivos del mundo y así lo demuestra el hecho de que nosotros competimos en una economía totalmente abierta desde el punto de vista del sector lácteo, cosa que es bastante poco común a nivel mundial, dado que en la mayoría de los países este sector está fuertemente protegido”, expresó Konow.

Agregó que el gremio está muy satisfecho de que este resultado se haya expuesto a la luz pública, por organismos totalmente independientes y que no tienen ninguna relación con el gremio.

Para Konow, esto demuestra que tanto los productores como todos los prestadores de servicios han hecho sostenidamente su trabajo para situar a la ciudad en un buen pie.

“Lo único que cabe preguntarse es que si el sector es tan competitivo, por qué tiene un bajo crecimiento y eso nos lleva finalmente a que el esfuerzo y la mayor competitividad no siempre son recompensados con un buen retorno para los productores, por lo tanto esto es lo que dificulta el crecimiento de nuestro sector”, finalizó el presidente de Aproleche Osorno.

Desarrollo económico

Según el economista y director académico de Inacap sede Osorno, Danilo Curumilla, el nivel de competitividad de una ciudad depende de muchos factores, donde uno de los más relevantes es su capacidad de desarrollo económico, pero en el más amplio sentido del concepto, es decir, no sólo desde la producción y consumo de bienes y servicios.

A juicio del académico, el estudio destaca algunas variables que justifican la posición de Osorno en el ranking, dentro de las cuales destaca la existencias de industrias anclas, en este caso en el área silvoagropecuaria, que sostienen en gran parte el quehacer económico, las que no sólo deben ser industrias consolidadas, sino que también deben generar un efecto positivo y dinamizador de otras áreas.

También en Osorno se destacan avances en el sector urbano y de acceso a la ciudad, a lo que se suma la conectividad internacional, con uno de los pasos fronterizos más importantes del país, así como su ubicación cerca de otros polos de desarrollo distintos, ciudades que poseen un nivel de actividad económica relevante, lo que de algún modo genera efecto multiplicador de la actividad.

Agregó que en últimos años Osorno se ha transformado en un foco de educación superior, con una amplia oferta de instituciones que no solo absorben a estudiantes locales, sino que llegan de distintos puntos del país.

Un último punto destacado por Curumilla es el crecimiento de emprendimientos en el turismo y comercio, que vienen a diversificar la matriz de desarrollo y a dinamizar industrias relacionadas.

62,15 puntosobtuvo la ciudad de un máximo de 100 en el Estudio de Competitividad de Ciudades 2017, que toma datos del año 2016, fecha en que fue desarrollado.

27 ciudadesfueron incluidas en esta versión del estudio, a diferencia del análisis realizado el año 2014 y presentado el 2015, donde solo se abarcaron 9 comunas del país.

5 factoreso áreas son los que se usaron para medir a las ciudades en todo el país, los cuales son economía, gobernanza, innovación, sociedad y urbanismo.

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/04/12/full/cuerpo-principal/2/texto/

 

Productores frutales analizan optar por la mecanización

Productores frutales analizan optar por la mecanización tras alza de infracciones

Alexander Hopkinson. El Austral de Osorno
  • Los controles y multas excesivas ocurridas en la última temporada, los obligarían a reducir la mano de obra en las cosechas. Con ello se provocaría la pérdida de unos 10 mil puestos.

A raíz de la entrada en vigencia de la Circular 113 que ofició el Ministerio del Trabajo este verano, por medio de la cual se cambió la modalidad de fiscalización preventiva a una directa o de multas que no da la oportunidad de corregir aquellas faltas que no sean graves de acuerdo a la normativa laboral, los productores de berries de la zona están evaluando como primera medida no contratar a personal menor de edad incluso reemplazar parcial o totalmente la mano de obra por maquinaria durante la temporada alta de cosecha.

Así ya lo han expresado algunos productores, que ante el nuevo sistema de multas y los problemas climáticos, de precio y merma en la calidad del producto a causa de los trayectos de ripio, están pensando abaratar costos para seguir haciendo rentable este negocio.

Nuevo panorama

“La realidad cambió por completo esta temporada y los huertos fiscalizados fueron dramáticamente multados. Yo hablé con arandaneros del norte, porque esta circular es de Arica a Punta Arenas, y la verdad que me llamó la atención por qué aquí son tan estrictos versus otras partes de Chile que no pasa nada”, reclama Mauricio Momberg, productor de arándanos hace 29 años en Río Negro y otrora director del Comité de Frutales Menores de la Sociedad Agrícola y ganadera de Osorno (Sago).

Según el agricultor, los inspectores pasan hasta nueve horas en el campo, visualizando cada detalle, que algunos a su entender son ridículos.

“No sé cuál es el espíritu de esta ley. Les molesta que demos trabajo, porque al final no sabes qué pensar si te van a cobrar $2 millones porque a un baño le faltó confort. Obviamente que con 500 cosecheros el papel higiénico se va gastando y hay que reponerlo, o bien se rompe una manilla del baño porque son plásticas y haya que ir a la bodega para reponerla, lo que puede demorar un rato… pero si coincide con la visita y te van a cobrar $2 millones, encuentro que es una exageración ya con maldad hacia el sector”, amplía molesto Momberg.

Según el productor de berries de Río Negro, la causa se debe a un incremento de un 0,5% en las infracciones a nivel nacional. “Si dar trabajo es así de punitivo, la verdad que mejor no demos trabajo y quedarán 10 mil personas cesantes en la temporada”, replicó Momberg.

En ese sentido el seremi del Trabajo en Los Lagos, Claudio Villanueva, explicó que la medida no ha cambiado tanto en el fondo, ya que si bien existe una mayor fiscalización, las empresas siguen teniendo la oportunidad de apelar para la condonación parcial o total de la multa.

“Existen índices a nivel nacional que hablan de un incumplimiento reiterado de la normativa laboral, lo que hace que las fiscalizaciones se hagan en forma directa y se notifiquen las multas. Pero no existe gran diferencia, porque siempre el empleador va a tener la oportunidad de hacer sus descargos y presentar antecedentes nuevos ante cualquier notificación de multa por algún incumplimiento en la normativa laboral”, dice la autoridad regional en cuanto a la materia.

Panorama complejo

Para Pablo Labbe, administrador de Berries Osorno, el escenario es complejo y considera un “descriterio” lo que ocurre este año entre la Inspección del Trabajo y las empresas de berries.

“Hay unas multas desmedidas y nosotros como empresa estamos evaluando la no contratación de menores de edad el próximo año por el riesgo de multas altísimas que no son pagables, porque el negocio no está como hace 10 años atrás”, cuenta el administrador.

Labbe señala que han tenido multas por hasta $12 millones por accidentes de carácter leve, que por tratarse de menores de edad son considerados graves. Además, el engorroso papeleo para su correcta inscripción hace que las empresas desestimen a este grupo etario.

“Encuentro poco criterioso solicitar, por ejemplo, que todas las hileras tengan que tener avisos de caída si sabemos que estamos en un campo”, alega Labbe, añadiendo que es una sumatoria de cosas las que les están haciendo pensar en dejar un poco de lado la mano de obra y evaluar el uso de maquinaria.

Rodrigo Moreno es gerente agrícola de Framberry y también advierte que se vienen tiempos difíciles en materia de costos.

“Por ejemplo el arándano tiene un costo de 1,5 dólares por hectárea y el precio de retorno al productor fue 1,8 en diciembre. Va a subir en enero, aún no llegan las liquidaciones, pero en marzo el margen es muy poco”, explica.

Para el experto en fruticultura la Inspección del Trabajo ha tomado una labor “más de juez y parte y no de ayudar a las empresas a que mejoren para tener buenas condiciones para los trabajadores, sino que van con el garrote y eso hace que los empresarios con todos estos factores (clima, precio, multas y escasez de mano de obra) hacen que uno trabaje para maquillar todo y no para mejorar de fondo”.

“No sé cuál es el espíritu de esta ley, pareciera que le molesta que demos trabajo, porque al final no sabes qué pensar si te van a cobrar $2 millones porque a un baño le faltó confort”.

Mauricio Momberg, Empresario agrícola”

de diciembre de 201610 mil

entró en vigencia la Circular 113 que modificó los sistemas de fiscalización.plazas de empleo aproximadamente se podrían perder, ante la introducción de más maquinaria a la cosecha de frutales.

 

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/04/10/full/cuerpo-principal/4/texto/

 

Los cambios en la normativa que impulsa la industria de la carne

Los cambios en la normativa que impulsa la industria de la carne

Arnaldo Guerra. Revista El Campo de El Mercurio
  • Demandas de industriales y ganaderos llevan al SAG a poner en vigencia nuevo sistema para el uso de hormonas, se plantean cambios para bajar costos del Pabco Unión Europea y reformas a la tipificación de la carne.

“A la ganadería chilena la está matando la normativa nacional”, enfatiza Rafael Lecaros, gerente general de Faenacar, la entidad gremial que agrupa a las plantas faenadoras de carne.

Se refiere a que el contexto mundial es favorable, el precio del ganado bovino ha seguido subiendo y se cree que probablemente va a ser la vedette en cuanto a valor de todas las carnes, pero la producción chilena no solo no crece, sino que la masa ganadera está a la baja. De hecho, dice, ni siquiera hay suficientes animales “con papeles” para destinarlos a la exportación. Por ejemplo, la cuota de la Unión Europea, que se copaba antes de que venciera el plazo, hoy no alcanza a utilizarse ni el 25%.

En la industria de la carne lo atribuyen a que el país quedó atrapado en su propia normativa, la que si bien tuvo un impacto innegable en la modernización de la actividad, también fue pensada como un freno a las importaciones que se veían venir principalmente desde el Mercosur. Sin embargo, con su foco en la edad de los animales, la tipificación chilena no permite discriminar en la calidad de la carne ni estimula un mayor desarrollo de las marcas y de la actividad en general.

Por ello, en el rubro abogan por cambios en las normativas, algunos de los cuales ya han sido recogidos por la autoridad, aunque otros requieren de acuerdos que van bien encaminados, entre productores ganaderos y las plantas faenadoras.

Uno de esos cambios tiene que ver con adecuar el sistema que controla el uso de promotores de crecimiento -hormonas- en el ganado, otro se refiere a modificaciones que habría que hacer en el Pabco -Planteles de Animales Bajo Certificación Oficial- para exportación a la Unión Europea y, finalmente, cambios en la normativa sobre tipificación de la carne para quitarle el rótulo de obligatoria y dejarla voluntaria o dejar su vigencia hasta la canal y no hasta los cortes, como ocurre hasta ahora.

El que usa anabólicos

se controla

La apertura del mercado chino volvió a poner en la mesa el tema de los promotores de crecimiento. El gigante asiático tiene un potencial más que atractivo, pero quiere animales libres de hormonas. Como una forma de mejorar el sistema, el Servicio Agrícola y Ganadero planteó un cambio completo a la norma que regula el uso de anabólicos.

Hasta ahora, el peso de la prueba o quien tenía que garantizar que no usaba hormonas era el productor que no las usaba. Con el cambio, los controles van a ser hacia quien las utilice, aclara José Ignacio Gómez, director de la División de Protección Pecuaria del SAG. Con esto, automáticamente todo el resto de los productores nacionales se declara no usador de promotores de crecimiento y sus animales son totalmente elegibles para el mercado que exija animales libres de hormonas.

“Es una revolución en la forma de fiscalizar y de garantizar a estos mercados la ausencia del uso de hormonas en los animales. Y el tema no es solo para Europa, que exige que el animal nunca a lo largo de su vida haya sido expuesto a promotores de crecimiento, también hay otros mercados como China que exige lo mismo o Rusia… El gran cambio que viene es que se va a hacer un control muy estricto del uso de hormonas en Chile; entonces, cada hormona que sea importada o fabricada tendrá que ser registrada dentro de un sistema propio del SAG, y ese stock disponible tendrá que comercializarse en predios registrados en el SAG como usadores de hormonas”, aclara.

Y si bien la propuesta fue muy bien recibida por los privados, su materialización aún no se concreta.

“Inicialmente estaría lista en junio de 2016, pero en junio la autoridad declaró que saldría en enero de 2017 y tampoco ocurrió. El SAG admitió que está atrasado por motivos técnicos, pero aseguró que va a salir sí o sí. En noviembre vamos con stand a la feria Anuga, en Alemania, a vender carne chilena a Europa, apoyados por ProChile, y necesitamos tener estos cambios de normativa vigentes, porque si no tenemos animales certificables, ¿qué sacamos con ir a vender?”, señala Lecaros.

Desde el SAG responden que a fines de abril o a comienzos de mayo estaría listo.

Operará dentro del sistema web informático del SAG, donde estarán inscritos el stock y los predios registrados. Si no están en la nómina, la farmacia no les va a poder hacer la venta. Además, como doble control, será solo un veterinario el que podrá recetar hormonas a un predio inscrito. Por lo mismo, estos profesionales tendrán que estar preinscritos en el sistema.

En el SAG explican que a nivel informático está todo listo y solo quedan algunos ajustes; por lo tanto, solo falta que finalice el mes en que la norma esté en consulta pública.

El Pabco de

la discordia

La otra petición de la industria de la carne chilena es eliminar el Pabco para exportar a la Unión Europea y buscar otra manera de garantizarles a los europeos que la carne cumple con sus requisitos.

Según Rafael Lecaros, la industria plantea que se podría reemplazar el Pabco por un sistema “mucho más barato y menos engorroso”.

“Es tan restrictivo y tenemos tantos controles y costos, que la gente se está saliendo”, agrega Lecaros.

Frente al tema, en el SAG señalan que aunque los envíos a Europa han caído más bien por razones comerciales, están con la disposición de dar las facilidades para que este sector sea mucho más competitivo.

“Después de la última auditoría que los inspectores de la UE hicieron al sistema de Chile, en diciembre pasado, entregaron el preinforme y encontraron que se hicieron todos los ajustes que debía hacer el SAG a sus sistemas de trazabilidad y de garantías. El informe es explícito en que el sistema está funcionando. Eso nos dejó en muy buen pie para conversar con Europa. Estamos esperando el informe final. Después de eso comenzaremos las negociaciones, y tenemos ciento por ciento de certeza de que vamos a disminuir alguna”, señala Gómez.

Se refiere al problema de los arqueos físicos o el conteo de la masa de animales de cada predio, que es toda una complicación logística y de costos. En el SAG estiman que, dado que, tal como Europa verificó, el sistema Sipec web está funcionando, se podría hacer una disminución en la cantidad de conteos.

Ello permitiría reducir la cantidad de prestaciones que hagan los veterinarios acreditados, con lo que rápidamente bajarían los costos de certificar.

“Europa en general pide que sean animales que se criaron durante toda su vida bajo un régimen de alimentación que asegura inocuidad en el producto final, por eso pide garantías durante la crianza del animal y durante la engorda, que sean libres de hormonas y de alimentos prohibidos. Por eso hay que hacerles seguimiento por medio de la figura de los veterinarios acreditados oficialmente”, dice Gómez.

Tipificación cuestionada

El otro gran tema es el de la tipificación de la carne, que nació en los años 90 con la impronta que iban a detener las importaciones de carne, que permitiría crecer a la masa ganadera y que premiaría con precio la mejor calidad.

“Eso no solamente no pasó, sino que fue todo lo contrario”, señala el gerente de Faenacar.

En su momento se introdujeron modificaciones. Así, si bien nació usando la palabra VACUNO para la tipificación y con el tiempo varió unificando las letras V y A, y quedó actualmente como VCUNO.

Sin embargo, no ha sido suficiente y se están pidiendo cambios, especialmente porque se considera que se genera una suerte de competencia desleal con las importaciones, ya que es difícil comprobar que sea efectiva la tipificación que dicen tener. La normativa tiene dos etapas. Una es la clasificación de las canales y la segunda es la tipificación de cortes que tiene alguna variable de calidad, que en el caso de Chile es por edad y sexo del animal.

“Creemos que es necesario hacerle cambios a la tipificación. Es un tema que estamos evaluando y hemos avanzado bastante como gremio, pero cambiarla completamente no está dentro de los planes de Fedecarne. A más tardar en abril vamos a tener algo mucho más claro con las modificaciones que sean necesarias para que seamos mucho más competitivos por el gran problema que tenemos con la carne importada, que no cumple con la tipificación y, por lo tanto, nos lleva a tener una competencia desleal. Con la industria estamos conversando y hemos acercado mucho las posiciones”, señala Carlos González, presidente de Fedecarne.

Además, el sistema no responde a la modernización que ha tenido el país. “Nos metimos en una trampa con la tipificación, porque Chile cambió y hay una reconversión genética, hay una gran cantidad de ganado angus rojo y negro y otras razas de carne, mientras que antes había prácticamente solo ganado americano de lechería o doble propósito, y cuando competía con Brasil o Paraguay con su ganado Bos indicus, a lo mejor no había tanta diferencia. Pero hoy, que tenemos las mejores razas carniceras del mundo, quedamos absolutamente obsoletos con la Ley de la Carne, que es súper buena en otros aspectos, pero en el tema de la tipificación que intenta medir calidad del corte está absolutamente errada”, señala Lecaros.

Se refiere a que la categoría V tiene que ver solamente con la edad del animal, medida a través de su cronometría dentaria. Pero ahora compite un novillo angus chileno con uno Bos indicus de Paraguay, ambos V, pero son distintas especies y razas, que no tienen nada que ver en calidad, y su valoración internacional es muy distinta.

“Estas normativas afectan las decisiones de mercado. ¿Cómo le haces entender a una persona que dos carnes que son V pueden tener distinto valor, cuando la tipificación oficial dice que son de igual calidad? Entonces, lo que pasó fue que las carnes paraguayas y brasileñas le pusieron un precio techo a la carne chilena. Uno no puede vender una carne V en Chile más cara que la V que llega de Paraguay o Brasil. Eso hizo reventar a los productores y ganaderos y a las mismas plantas, porque ese animal angus, en Uruguay u otros países vale más caro que en Chile, pero acá no se puede pagar más, porque llega carne de muy inferior calidad, pero categoría V, y que vale a veces hasta 30% menos”, agrega Lecaros.

La industria considera que eso es una injusticia para los productores, porque no permite que se les reconozca sus animales de mejor calidad, y también para las plantas que están al medio entre el precio que les pone el producto importado y el que necesitan los ganaderos para sus animales de carne. Esto, porque hoy un corte que probablemente no sea tan bueno de un animal categoría V tiene mucho más valor que un lomo liso de cualquier otra letra, que es de una raza de mucha mejor calidad, pero como ya se ha asociado a la letra no compite por precio… Por ejemplo, un wagyu que por edad no califica como V, pero que es carne de alta calidad, tiene un precio de mercado interno muy bajo.

“Cada vez hay menos animales y, por lo tanto, menos faena, y a raíz de eso han tenido que cerrar plantas o líneas completas de producción”, dice Lecaros.

De acuerdo al especialista, la tipificación habría además dificultado mucho la exportación, porque para sacarle el mayor provecho se tienen que vender todos los cortes al mejor precio. No se saca nada con vender tres cortes bien y el resto al mismo precio o inferior.

“La tipificación pone barreras artificiales y daña las posibilidades para un buen portafolio de exportación. Por ejemplo, podríamos exportar a China cortes de vaca angus, que en cuanto a calidad es muy buena y mejor que la carne de un novillo americano, pero los otros cortes no se pueden vender acá, ya que sería categorizado como U, porque el supermercado, por muy buena que sea, dice, “no puedo trabajar dos categorias”, plantea.

Lo que falta todavía para avanzar en este tema es que la cadena se ponga de acuerdo , ya que son variados los intereses en juego.

“Una vez que la industria y los productores se pongan de acuerdo, el SAG acompañará y ajustará las normas a lo que se decida”, señala José Ignacio Gómez.

 

“Hay varias fórmulas, entendiendo que la Ley de la Carne tiene reglamentos que hacen mención a que se utilizará una que otra norma y en función de la profundidad que se le quiera dar al ajuste se puede cambiar o la norma que se discute a nivel del Instituto de Normalización, INN, o se cambia el reglamento por resoluciones del SAG o se cambia la ley que es algo que toma más tiempo”, agrega.

La carne chilena compite con la cebú (Bos indicus) de Brasil y Paraguay, que difieren en calidad. 

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=350498

 

 

Proyecto de ley busca transparentar mercado de fertilizantes

Proyecto de ley busca transparentar mercado de fertilizantes

Revista El Campo de El Mercurio
  • Conformidad había al interior de la Sago, tras conocer los antecedentes, ya que recogen prácticamente todos los requerimientos del gremio agrícola.

A mediados del 2016 fue escándalo en Osorno: Un estudio del INIA dio cuenta que los fertilizantes fosfatados tenían problemas de calidad y contenido de nutriente. La SAGO denunció el hecho y pidió transparentar las características de los compuestos de estos productos. Finalmente, al parecer las cosas van por ese camino.

El 31 de marzo, en Puerto Montt, personeros del Minagri, Odepa y el SAG le plantearon a los interesados que elaboraron un proyecto de ley sobre el tema y mientras se tramita y sale del Congreso, el SAG emitirá una resolución que supliría en parte los problemas de rotulado y de informacion.

Conformidad había al interior de la Sago, tras conocer los antecedentes, ya que recogen prácticamente todos los requerimientos del gremio agrícola, según su presidente Christian Arntz. El anteproyecto entrará en estos días a consulta pública y de ahí en unos 6 a 8 meses podría entrar en vigencia. Lo que mejor sonó fue que la ley no busca prohibir sino que informar.

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=350492

 

 

 

Caída de 18% en precio de la leche provoca cierre del 30% de las plantas

Caída de 18% en precio de la leche provoca cierre del 30% de las plantas y baja en masa productora

Luis Musquiz. Economía y Negocios El Mercurio
  • En diez años, las vacas lecheras habrían disminuido en 100 mil ejemplares. Productores del sur afirmaron que hay distorsión en el cálculo del precio pagado al productor.

Las praderas de la zona centro y sur de Chile se caracterizan por la actividad ganadera y lechera. No es casualidad que en los campos abunde el ganado bovino. Sin embargo, productores y gremios del sector lechero acusaron que la situación del rubro en el último tiempo está fuertemente debilitada.

Según datos de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), dependiente del Ministerio de Agricultura, en el período 2006-2016 la recepción de leche en planta creció desde los 2.082 millones de litros hasta los 2.324 millones de litros, lo que equivale a un aumento de 11,6%. Sin embargo, al considerar su tasa de crecimiento promedio anual, esta fue de solo 1,2%.

A esa situación se suma que en los últimos cinco años se registró una caída desde los 2.435 millones de litros de leche producida hasta los 2.324 millones de litros, lo que reflejó una disminución de 4,6% y una baja de 1,1% al analizarlo de forma anual.

El presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche), Rodrigo Lavín, sostuvo que lo sucedido en los últimos cinco años “no significa que los productores no puedan seguir creciendo, sino que no ha habido un escenario propicio para expresar un mayor vigor productivo”. Agregó que esto se produce, porque “la industria no ha dado señales claras, correctas y de largo plazo respecto de hacia dónde va este sector”.

Los precios también se han mostrado esquivos para los productores. Según cifras del organismo público, en los últimos dos años ha habido una importante disminución del valor. Por ejemplo, en 2014 el precio promedio real de la leche que se pagó a los productores fue de $248,4, el más alto desde 2008. Sin embargo, el año pasado cayó hasta los $204,2, reflejando un descenso de 18%.

Fijación del precio

El vicepresidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (Sago), Harold Brethauer, afirmó que “existe una distorsión en el precio interno, la que se justifica por el error en la toma de precio internacional de referencia”. El dirigente gremial explicó que “el precio internacional reconocido como válido es el precio del remate de Fonterra, que corresponde al 15% de la leche que no logra colocar en contratos de mayor precio. En otras palabras, estamos hablando del sobrante”. Señaló que Chile es un país deficitario en producción de leche, por lo que “el precio local debería ser mayor que el internacional o, en caso extremo, igual al internacional. En todo caso, nunca debería ser igual al que establece como referencia el remate del sobrante de Fonterra”.

Cierre de lecherías

La caída registrada en el precio de la leche durante los dos últimos años ha generado consecuencias en el sector. De acuerdo a información recabada por Fedeleche, se estima que en el país existían en torno a las 480 mil vacas lecheras en 2006. Sin embargo, hoy existirían alrededor de 380 mil ejemplares que se dedican a la producción de leche. Asimismo, en el gremio consideraron que al menos un 30% de las lecherías ha cerrado y ha salido de este negocio.

En Sago, Brethauer destacó que la industria lechera puede ser productiva. Para ello, señaló la necesidad de incorporar a los productores a toda la cadena de comercialización, de manera que participen de las ganancias que se generan.

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Escándalo de las carnes brasileñas: ¿una oportunidad para Chile?

Escándalo de las carnes brasileñas: ¿una oportunidad para Chile?

Revista Campo Sureño
  • ¿Podría aumentar el consumo de carne chilena? ¿Está preparado Chile para enfrentar un posible aumento del consumo de carne nacional? Estas son las interrogantes que responden los dirigentes gremiales.

Respuestas del presidente de SAGO AG. Christian Arntz

–       Lo ocurrido con Brasil ¿impactará en el precio de la carne en Chile?  De ser así ¿cuánto podría subir el precio?

–       No habrá impacto, porque aparte de que estuvo poco tiempo cerrado, Chile tiene hoy, al menos, cinco proveedores que pueden suplir la falta de estas importaciones.

–       Lo ocurrido con Brasil ¿podría transformarse en una oportunidad para Chile?.

–       De todas maneras, porque refuerza la idea de que la calidad de la carne que viene de afuera deja un enorme manto de dudas a diferencia de la carne chilena, cuya calidad es reconocida internacionalmente.

–       ¿Podría aumentar el consumo de carne chilena?

–       Este tipo de situaciones debe hacer reflexionar al consumidor respecto de que para adquirir un alimento indispensable en la dieta como es la carne bovina, no da lo mismo el origen.

–       Y ¿cómo podrían los productores aprovechar este nuevo escenario? considerando una probable caída en el consumo de carne importada.

–       La reacción de los productores no es tan rápida como estos hechos coyunturales. Será el aumento del consumo de la carne chilena la que naturalmente incentivará un aumento de la producción.

–       ¿Está Chile preparado para hacer frente a una mayor demanda de carne nacional?

–       Hoy, la situación ganadera nacional es precaria, debido a años de competencia desleal, con oferta de calidades muy distintas, fundamentalmente por la aplicación de la ley de Tipificación, lo cual ha hecho que la oferta de carne nacional haya disminuido a mínimos históricos y esto tomará un tiempo recuperarlo.

–       ¿Qué se debe hacer en Chile para evitar que estos casos tengan un impacto en el mercado interno?

–       Eliminar las distorsiones internas y externas y reforzar la vigilancia sobre la calidad de los productos que ingresan. La disminución de la masa ganadera es el reflejo del estado actual de un negocio que se encuentra estancado desde hace décadas. Los productores no ven con claridad las perspectivas a futuro y por eso es que hay una permanente reconversión de predios hacia otros rubros más rentables o que se perciben con un horizonte más auspicioso. Como SAGO AG, distinguimos tres grandes cuellos de botella del sector ganadero, sobre las cuales estamos trabajando en una Mesa conjunta con el Ministerio de Agricultura: falta de generación y consolidación de nuevos mercados; instrumentos financieros no adaptados a las necesidades de los productores; y una gran debilidad institucional que no contribuye a aprovechar las cuotas de mercado que se nos han abierto por medio de los tratados internacionales.

Hoy ya tenemos avances en la generación de un proyecto que crea un instrumento financiero moderno y acorde a las necesidades del sector, el cual será presentado a fin de mes por parte del Minagri (http://sago.cl/avanza-estructuracion-instrumentos-fomento-la-ganaderia-bovina/), pero sabemos que ello no es suficiente.

Si bien el mercado interno es muy importante, no es menos cierto que es de bajo valor y, por ello, poco atractivo para generar un negocio de excelencia. El consumidor valora poco nuestra excepcional calidad tanto nutricional como sanitaria –pertenecemos al exclusivo grupo de países que pude producir leche y carne en base exclusivamente a pasto-, lo que podría cambiar con el caso brasileño, como vimos en las respuestas a tus consultas, y si bien esto sí es reconocido en el exterior, simplemente no hemos sido capaces de aprovechar esa ventaja comparativa: ahí está el primer cuello de botella cuya responsabilidad es privada, pero también estatal, que es el segundo cuello de botella. Lo anterior, porque nuestra institucionalidad, particularmente en lo que tiene que ver con la regulación a cargo del SAG, constituyen una traba para aprovechar los mercados abiertos. La trazabilidad, por ejemplo, es un tema que se está trabajando desde hace una década y sólo ahora último ha registrado mejorías, no obstante está lejos de ser un programa exitoso.

Luego, tenemos la problemática relacionada con la norma de tipificación que fue desarrollada con un criterio proteccionista, pero lo que ha ocurrido es que hoy importamos más del 60%, lo que demuestra que se trata de una norma imperfecta, ya que el Estado no ha tenido la capacidad para asegurar su cumplimiento en los productos importados y, al mismo tiempo, ha impuesto restricciones arbitrarias al comercio interno, que han terminado ahogando la oferta de carne nacional.

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/04/03/full/campo-sureno/10/

 

SNA y CAS llaman a inédita reunión conjunta en Talca

SNA y CAS llaman a inédita reunión conjunta en Talca

Revista del Campo de El Mercurio
  • El objetivo es analizar la reforma al Código de Aguas y el proyecto del estatuto laboral del trabajador agrícola.

No solo en el principal encuentro de la tecnología y el agro se está transformando la feria IFT Agro, de Talca, sino que también en un punto de encuentro clave para el sector. En realidad, será testigo y sede de un hecho inédito: una reunión que por primera vez la Sociedad Nacional de Agricultura y el Consorcio Agrícola del Sur convocaron en forma y a la que invitan a los representantes de prácticamente todas las asociaciones gremiales del país. El objetivo es analizar la reforma al Código de Aguas y el proyecto del estatuto laboral del trabajador agrícola, dos temas que por estos días movilizan a los agricultores nacionales. La reunión se realizará este jueves, en el segundo día de la IFT Agro organizada por Agrícola Central entre el 5 y el 8 de este mes. El llamado lo realizaron Patricio Crespo y Cristián Arntz, presidentes de ambas entidades, respectivamente. En el marco de la feria, que contará con 102 expositores de 13 países, y donde el gran tema será la biotecnología, también se reunirá el directorio de Fedecarne para analizar los problemas del sector.

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=348489

 

 

Harold Brethauer: “trabajamos para mejorar la rentabilidad lechera”

Harold Brethauer: “trabajamos para mejorar la rentabilidad lechera”

Paola Rojas. El Austral de Osorno
  • Las cifras de Odepa de enero pasado reflejan un descenso en la cantidad de leche que reciben las industrias, en relación al mismo mes de 2016. Las intensas precipitaciones que cayeron en los últimos meses del año pasado y el aumento en la pauta de precios de las plantas procesadoras no fueron suficientes para aumentar la producción. Productores locales aseguran que la baja se debe a la crisis por la que atraviesa el sector, lo que ha obligado a vender parte de su ganado.

Harold Brethauer, presidente del nuevo referente de asociatividad, que es el proyecto de integración vertical de socios de Sago y Manuka llamado Campos Australes, se refirió al tema de la baja en la recepción.

-¿Qué significa la cifra de 0,3% menos en la recepción lechera?

-Hace siete años que no teníamos un verano tan bueno para producir leche y veníamos saliendo de dos sequías muy malas, por lo tanto, el hecho de que haya bajado levemente o mantenido la producción de leche, a pesar de la bonanza climática, significa que la capacidad productiva está muy disminuida.

-¿El panorama de la recepción podría empeorar?

-Hoy día hay menos vacas y menos lecherías y eso no se logró reflejar en la estadística de enero, que fue un mes climatológicamente muy bueno para producir leche, pero cuando el factor climático deje de ser importante, en la medida en que nos acerquemos al invierno, quedará en evidencia la disminución en la capacidad productiva a nivel primario.

-¿Campos Australes pretende subsanar estas brechas?

-Justamente Campos Australes está tratando de ser una solución a este problema. Para esto lo creamos y lo que estábamos viendo es que la producción lechera nacional iba descendiendo muy rápido. Si se saca de la ecuación a los productores de Colun y a Manuka, el resto ha caído dramáticamente en su producción. Campos Australes nace como respuesta a ello, como una alternativa para tratar de mejorar la rentabilidad.

Ni las lluvias primaverales lograron repuntar recepción lechera este año

Pese a las favorables condiciones climáticas que se registran desde el segundo semestre del año pasado, con lluvias que han permitido que aumente la producción de forraje para alimentar al ganado y algunas alzas en la pauta de precios que paga la industria a los productores, que osciló entre los seis y quince pesos por litro, las cifras en términos de recepción de leche fresca en enero de 2017 son menores en 0,3% respecto a igual mes del año anterior, período que estuvo marcado por una sequía.

Esta baja en la recepción es atribuida por los productores a los problemas que por años vienen afectado al sector y que se relacionan con los bajos precios pagados dentro de la industria por el litro de leche, lo cual ha obligado a muchos a tener que vender parte de sus rebaños para continuar con un negocio que en reiterados casos no está siendo rentable.

Gremios lecheros

Para el presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche), Rodrigo Lavín, el fenómeno se debe a las secuelas que dejaron dos años de sequía, junto a los deprimidos precios a nivel de productor, lo que se traduce en la descapitalización de los campos y una baja inversión en materia productiva.

El presidente nacional de lo lecheros indicó que la situación que vive el sector no permite visualizar una mejora sustantiva en cuanto a un incremento de la producción de leche en Chile durante 2017 y más bien se avizora un estado de estancamiento preocupante, que ya se arrastra por varios años.

“Los precios pagados actualmente por la industria no permiten a los productores primarios invertir lo suficiente para cambiar la actual dinámica, lo cual preocupa, porque en el mercado internacional existe una tendencia positiva y nosotros seguimos marcando el paso cuando hay que alistarse para generar más leche, mejores negocios y aprovechar las oportunidades que se presenten”, señaló el líder gremial.

Según Lavín, y de acuerdo a los datos de Odepa, el precio promedio a productor se incrementó 9,3% en términos reales frente al primer mes de 2016, pasando de $198,07 a $211,49 por litro.

Añadió que si bien estos aumentos son una señal positiva, ya que marcan una recuperación de los valores, es claramente insuficiente para estimular la producción.

“Los productores del país esperan un nuevo anuncio de parte de la industria, que refleje la recuperación del mercado internacional y permita recuperar la verdadera senda de crecimiento del sector primario”, manifestó el timonel de Fedeleche.

Lavín concluyó su análisis manifestando que lo expuesto refleja que no solo el clima afecta al alza o baja de la producción lechera, sino que además el precio que establece, y sobre todo, la visión de futuro que manifiesta la industria, ya que se transforman en un factores clave al analizar la producción lechera en el país.

A nivel local, el presidente de la Asociación de Productores de Leche (Aproleche) de Osorno, Dieter Konow, explicó que factores como el alza de precios no mejoran la situación de los agricultores, porque en realidad se trata de una leve recuperación y donde falta mucho por alcanzar los valores de hace dos años atrás.

“Hablar de aumento de precios es poco realista. Solo hubo un alza de precios que por lejos no se condice con los mayores costos que hemos tenido que asumir durante los últimos dos años, donde el precio ha estado realmente bajo y además hemos enfrentado condiciones climáticas particularmente adversas”, enfatizó Konow.

Recordó que hace dos años los productores lecheros debieron enfrentar la peor sequía que ha afectado a la zona en los últimos 50 años, lo que generó una merma en el forraje y redujo la producción de leche, que ya venía a la baja.

El presidente de Aproleche agregó que dadas esas condiciones, fueron muchos los productores que debieron deshacerse de parte de sus vacas de producción, stock ganadero que aún no ha sido repuesto por los agricultores, ya que en ese mismo período se abrió la posibilidad de exportar animales a China y Medio Oriente como carne.

“Estas cifras de baja producción se incrementarán en el invierno, ya que los precios que nos entrega la industria tampoco se condicen con los valores internacionales”, dijo el presidente de Aproleche.

Konow se refirió también a que las industrias tampoco han entregado información sobre requerimientos de leche fresca para los próximos seis meses.

“No ha habido señales de parte de la industria, ni tampoco los incentivos necesarios como para que los agricultores retomen la senda del aumento de la producción lechera”, finalizó el productor lácteo.

Menor producción

Rafael Osorio, que es médico veterinario y productor lechero del sector Puerto Chalupa, en la comuna de Puyehue, coincidió en que la baja en la recepción lechera se debe a la reducción del ganado a nivel nacional, que en menos de diez años disminuyó en un millón de cabezas, entre los que se encontraba una gran cantidad de vacas lecheras.

En este sentido, señaló que tampoco existen políticas de fomento al sector ganadero, apostando solamente a rubros como el cobre, como país monoproductor, sin impulsar debidamente otro tipo de exportaciones como frutas, granos o animales.

“En el sur se vive de la ganadería y se da trabajo. Nosotros empleamos a mucha gente, de tal manera que esto repercute en la economía de la ciudad. Así como estamos, cada vez habrá menor producción lechera. Tener a las plantas sin leche tampoco es rentable para ellos”, expresó el médico veterinario.

Osorio indicó que una de las posibilidades que tiene el sector lechero para surgir está en la asociatividad, ya que en su caso, pertenece a un grupo de agricultores que se unieron el año pasado, llamado Torrencial Lechero SPA, entidad de la cual es el presidente.

El grupo actualmente entrega a dos empresas y obtienen mejores valores en relación a cuando trabajaban separados. Asimismo, realizan la compra de insumos juntos para aminorar costos.

Pablo Kopfer es otro productor lechero, cuyo predio se encuentra en el sector Pichidamas, en la comuna de Puyehue, y relató que en su caso, debido a la sequía y las difíciles condiciones del negocio lechero, debió recurrir a la venta de un 15% de su ganado lechero.

“Como el negocio no estaba interesante, debimos vender vaquillas al extranjero, y aunque no sea mucho, igual influye y esa masa no la hemos aumentado para tratar de pagar las deudas”, detalló.

Agregó que la situación es tan crítica, que muchos productores han dejado de comprar fertilizantes para el suelo, por lo que las empresas que los proveen han tenido malas ventas.

“Personalmente debí renegociar una deuda con una casa comercial y seguimos echando mano al ganado”, concluyó.

http://www.australosorno.cl/impresa/2017/04/03/full/cuerpo-principal/2/texto/