Sector carne y la oportunidad desaprovechada

Sector carne y la oportunidad desaprovechada

Christian Arntz Mac-Evoy. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • No es casualidad que el sector ganadero no haya podido aprovechar las ventajas naturales para producir leche y carne, ni la plataforma de acuerdos comerciales del país: el sector industrial ha carecido de una estrategia efectiva para consolidar mercados de exportación.

En la década pasada, la apertura de los más importantes mercados de exportación de carne bovina y leche para Chile, fomentó las expectativas en torno a la recuperación del sector ganadero. La verdad, sin embargo, es que la oportunidad que aún tenemos sobre la mesa, que se sustenta principalmente en nuestras ventajas naturales para la producción y una potente plataforma de acuerdos comerciales, ha sido totalmente desaprovechada.

El esperado aumento del ganado impulsado por el crecimiento de los sectores carne y leche no sólo no ha existido: se registra una pérdida sustancial de masa ganadera que hoy se encuentra en alrededor de 2,7 millones de cabezas, con una pérdida del 37% sobre el mayor conteo del año  1997, perdiendo con ello no sólo la posibilidad de llegar al exterior, sino también enormes cuotas de participación en el mercado interno de carne y lácteos.

No es casualidad que el sector ganadero no haya podido aprovechar las ventajas naturales para producir leche y carne, ni la plataforma de acuerdos comerciales del país: el sector industrial ha carecido de una estrategia efectiva para consolidar mercados de exportación.

En el caso específico de la carne, es indudable que más allá de las trabas que genera la pésima norma de tipificación y el hecho de que la cima de la cadena haya fracasado en la búsqueda de canales de comercialización, se cuenta la desventaja adicional de que esta cadena es extremadamente larga. Parte por la crianza, sigue en la recría, posteriormente engorda, más tarde feria –lugar que compra el animal al productor-; planta faenadora –que adquiere el producto para finalmente llevarlo al canal de comercialización-: y finalmente carnicerías, supermercados e, idealmente, el extranjero, para llegar al consumidor.

Estamos hablando de seis eslabones que en el caso de la región tiene sólo dos de ellos parcialmente integrados: Feria Osorno-Frigorífico Osorno, que pertenecen al mismo Holding, mientras que los demás se “rascan” con sus propias uñas. Cuando baja el precio en la cima de la cadena, se genera un proceso depredatorio hacia atrás, donde quien más sufre es el criancero, lo que genera un círculo vicioso de pérdida de vientres/caída de la masa.

No tendremos posibilidad de comenzar a recuperar la ganadería, si productores de carne, leche y los responsables de tirar ambos carros, la industria, no nos sentamos en una misma mesa y resolvemos de una vez el dilema de si seremos o no capaces de llevar la mejor carne y leche a la mesa de los consumidores de Chile y el mundo. Colun, con su ejemplo asociativo y éxito comercial, es el camino para ambos rubros.