Carne natural: un producto que busca conquistar (lentamente) China

Carne natural: un producto que busca conquistar (lentamente) China

Campo Sureño
  • Frigosorno es uno de los actores protagonistas en esta “cruzada”; desde el inicio de las remesas de carne sin anabólicos a China, ya llevan más de 3.000 toneladas exportadas, lo que se traduce en más de 160 contenedores acumulados.

Un incremento de 117,8% registraron el año 2017 las exportaciones de carne en vara y despostada de vacas libres de anabólicos a China, en relación al 2016: la llamada carne natural.

Se trata de un nicho de negocios que lentamente comienza a consolidarse en nuestro país.

En el sur de Chile saben de ello. Desde hace dos años y medio el Frigorífico Osorno realiza este tipo de envíos. En ese sentido, su gerente general, Alejandro Anwandter, señala que esperan que las remesas sigan aumentando este año.

El ejecutivo informó que el 2016 Chile exportó a China 1.937 toneladas de este tipo de carne; y a septiembre de 2017 ya iban en 3.343, lo que representa un aumento de 73% en volumen.

En el caso de Frigosorno, los envíos han ido en incremento: llegaron a 371 toneladas el 2015; subió a 1.245 toneladas el año 2016; en 2017, en tanto, se comercializaron 2.711.

“Del total de exportaciones cárnicas de Chile a los distintos mercados del mundo, incluida China, a septiembre 2016 Frigosorno tenía una participación del 43%, cifra que se elevó al 50% en el mismo mes de 2017″, consigna el ejecutivo.

En cuanto a valores, señaló que los envíos alcanzaron los US$6,7 millones y en 2017 subieron a US$11,14 millones, lo que implica un alza de 64%.

De paso, el ejecutivo de Frigosorno agrega que desde el inicio de estas remesas, ya llevan más de 3.000 toneladas exportadas, lo que se traduce en más de 160 contenedores acumulados. “Envíamos5 contenedores mensuales”, afirma.

En ese contexto, comenta que exportan en formatos de despostado (envasado al vacío), medias canales (sin subproductos y cortado por la mitad) o cuartos (cortados por la mitad), que se van congelados en contenedores con 70 a 80 animales.

Fruto de lo anterior han podido rentabilizar el negocio. Según reconoce, el precio de la vaca ha tenido un alza y una sustentabilidad en 2017, que en 2015 no tenía.

Sin embargo, adelanta que ahora el gran desafío es exportar novillos. “Los más probable es que el mercado chino no lo compre completo, como las vacas, sino que pidan algunos cortes, principalmente del delantero y otros con hueso. El resto de ese animal deberán venderlo a Europa u otros países que también paguen valor agregado por algunos cortes como los lomos”, advierte.

A su juicio, esto permite diversificar mercados a través del comercio exterior. “La gracia está en integrar mercados y el valor agregado está en lograr colocar los cortes en los mercados que más pagan”, sostiene.

Para el presidente del directorio de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (Sago), Christian Arntz, estas exportaciones reafirman lo que se ha señalado durante mucho tiempo, en relación con la necesidad de valorizar la producción de carne nacional.

“Hemos planteado que se debe generar valor y, si ese valor se encuentra fuera del país y si se pueden encontrar mejores precios, va en el sentido correcto. Es una buena alternativa ir abriendo mercados”, subraya el dirigente.

En tanto, cree que aunque existe una eventual falta de vacunos libres de anabólicos, acota que hace un par de meses entró en vigencia una normativa del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) que “va a lograr que, en el mediano plazo, aumente la oferta de esta masa ganadera para mercados sin hormonas”.

Hasta hace un tiempo, el anabólico estaba autorizado en Chile y el ganadero que quería producir sin ellos tenía que tener un sistema adscrito a un Pabco (Planteles Animales bajo Certificación Oficial), que era muy exigente a la hora de demostrar que no los utilizaba.

Ahora el sistema es al revés, el que los usa debe estar controlado, por lo tanto todo el resto de los productores de Chile son libres; no tienen ninguna exigencia.

Fortalecer al sector

La seremi de Agricultura de la Región de Los Lagos, Pamela Bertín, explica que han trabajado duro para fortalecer el desarrollo del sector cárnico y mejorar la oferta exportable, según las exigencias de los distintos mercados.

“Sabemos que las hormonas se utilizan en todo el mundo y Chile también lo hace, pero cada vez más mercados están poniendo restricciones a los anabólicos, por lo que se decidió en avanzar en una norma para regularlo, aplicada por el SAG”, remarca.

Y añade que lo que se busca “es facilitar el ingreso de los productores a los mercados que premian este atributo”.

Gigante

Según recuerda Anwandter, esta oportunidad de negocios partió hace cerca de cuatro años, cuando Chile firmó el Tratado de Libre Comercio con el país asiático.

Hoy, el potencial que existe para comercializar productos con China es inmenso, considerando que sus principales ciudades tienen sobre 20 millones de habitantes, más que toda la población de Chile.

Además se suman otros factores. A medida que los países se van enriqueciendo en su poder adquisitivo, comienzan a consumir proteínas de mayor calidad.

En efecto, hace 3 años los chinos tenían un consumo per cápita anual de 2 kilos de carne; hoy ya van en 4,2 kilos. Y seguramente seguirá al alza, por lo cual todas las naciones productoras modificaron su normativa para exportar a ese país.

“En el desarrollo potencial que tiene la ganadería en Chile, creemos que China es un factor fundamental y todos los esfuerzos que se pueda hacer para exportar a esa nación son bienvenidos”, plantea.

Sin embargo, el ejecutivo recalca que hasta ahora, han estado desacoplados los mercados objetivos a los que Chile quiere acceder con la realidad de la masa ganadera. “Esperamos que eso se vaya revirtiendo rápidamente, en el corto plazo (…) es necesaria una definición de largo plazo de los ganaderos, que a la fecha no han podido definir una visión exportadora de la carne en Chile”.

Anabólicos

Anwandter señala que para concretar estos envíos fue preciso que la masa ganadera chilena cumpla con las exigencias, “que son muy altas”. De hecho, la principal traba que pone China es que los animales sean libres de anabólicos.

“Chile es el único país de Sudamérica que usa anabólicos. Y, en consecuencia, estamos en desventaja ante Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil”, enfatiza.

Y agrega que en los novillos y vaquillas, el uso de anabólicos ha sido muy extendido. Por ello, desde el punto de vista de las exigencias, esos animales sirven para el mercado nacional, Estados Unidos, Canadá y México. “Pero son países en los que no tenemos ninguna ventaja competitiva para entrar”, asegura.