Carne y leche chilenas: pura salud

Carne y leche chilenas: pura salud

Christian Arntz Mac-Evoy. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • Pero no estamos hablando de leche y carne, solamente. Nuestra producción frutícola ha conquistado con mucho éxito mercados internacionales y nuestros granos alimentan la industria salmonera.

Estudios serios lo confirman de manera consistente a lo largo del tiempo: la carne roja –magra- y la leche no sólo son alimentos: son indispensables para la salud humana.

En el caso de la carne producida en base a pasto, nuestra principal ventaja competitiva dentro del mercado internacional, tiene que ver con que ella posee menos grasa, más ácidos grasos omega-3 (beneficiosos para la función neurológica y el sistema cardiaco), menos ácidos grasos omega-6 (de efecto pro-inflamatorio), más beta-caroteno (precursor de la vitamina A en el cuerpo y un potente antioxidante) y más vitamina E (un potente antioxidante).

En materia de leche sucede lo mismo: los lácteos “permiten entregar el más disponible y completo set de nutrientes de la manera más digerible y absorbible posible”, señala de manera categórica Bruce German, investigador y Profesor del Departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos del College de Agricultura y Ciencias Medioambientales, además de Director del Instituto Foods for Health de la U. de California, Davis (UC Davis).

El jueves 12 de abril, la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno se reunió con la embajadora de Estados Unidos en Chile, Carol Pérez, quien de visita en nuestra zona pudo conocer el corazón pecuario del país. En la oportunidad, el gremio abordó con la embajadora el envío al mercado estadounidense de carne sin hormonas de animales criados y engordados a pasto, justamente, nuestro elemento distintivo.

En momentos en que la masa ganadera va sostenidamente a la baja en el país, se debe insistir en la necesidad de sentarnos con las industrias lácteas y cárnicas para juntos resolver de una vez, el dilema de si seremos o no capaces de llevar la mejor carne y leche a la mesa de los consumidores de Chile y el mundo.

Pero no estamos hablando de leche y carne, solamente. Nuestra producción frutícola –arándanos, cerezas, avellanos europeos- han conquistado con mucho éxito mercados internacionales y nuestros granos cuentan con una enorme oportunidad de crecimiento como materia prima para la alimentación de la industria salmonera, el otro pilar productivo de nuestra región.

¿Cuál es el elemento distintivo? Condiciones geográficas y climáticas privilegiadas para estos rubros, pero también una decisión estratégica que debe orientar todo nuestro quehacer: el mercado está exigiendo cada vez más productos, lo más naturales posibles y, tenemos todo para seguir profundizando en ello, tal como lo demuestra la exportación de carne sin anabólicos y frutas orgánicas.