Conectividad digital rural: peligrosa pérdida de impulso

Conectividad digital rural: peligrosa pérdida de impulso

Por Christian Arntz, presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Fue en noviembre de 2007 cuando el Gobierno, tras acoger las demandas gremiales en torno al tema, decidió lanzar un ambicioso plan para priorizar lugares específicos que requerían conectividad digital, en lo que sería la punta de lanza para dar cobertura total al campo.

Transcurrido una década, el trabajo inicial gestado al alero de la Subtel con los Ministerios de Agricultura, Educación y Salud, los servicios Sernatur y Sercotec, y la Fundación de Innovación Agraria, permitió priorizar los lugares más necesitados de conectividad en el mundo rural. Escuelas, postas, hogares y Pymes del turismo y el agro fueron los beneficiados. No obstante, la segunda y necesaria etapa, el resto del mundo rural, los trabajadores y sus familias como el aparato productivo, han quedado postergados. Una cosa es clara: sin internet en los campos, en el corto plazo Chile dejará de ser competitivo en el agro.

Es impresionante cómo un diagnóstico que estaba tan claro en aquel entonces, no ha seguido siendo considerado. Es aquí donde, notoriamente, ha faltado un compromiso de las empresas proveedoras de internet, quienes no siguieron la visión del Estado y sus gremios en la búsqueda de cerrar la brecha digital en el mundo rural, con el objetivo, se dijo en su momento, de revolucionar el desarrollo productivo en el sector turístico y agroalimentario de cara al 2010.

Desde ese punto de vista, creemos que se hace indispensable, aunque no sea lo ideal, la generación de un nuevo plan de subsidios para que las empresas proveedoras de internet recuperen el interés perdido en el campo: sin conectividad digital la calidad de vida en dichos lugares disminuye, con el consiguiente aumento de la migración campo-ciudad y la pérdida de más y más vocaciones en torno al campo.

No desconocemos el avance: en el Censo de 2002 sólo el 1% de los hogares rurales tenía acceso a servicios de telecomunicaciones, pero es necesario volver a colocar este tema en la agenda, porque la cobertura que se vislumbró en 2007 para 2010, no ha llegado aún. Por eso, por ejemplo, hoy es un despropósito presionar para hacer de la facturación electrónica algo obligatorio en nuestros campos.

Se viene la discusión del presupuesto 2019. Esperamos ver este tema dentro de las prioridades.