Un correcto cambio de enfoque sanitario

Un correcto cambio de enfoque sanitario

Por Sergio Willer Daniel, vicepresidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

En febrero de 2018, desde esta misma tribuna, planos la necesidad de enfrentar el cierre de las campañas de Brucelosis y Tuberculosis Bovina que comenzaron hace décadas, como una acción voluntaria de los productores chilenos, para no eternizarlas en el tiempo.

Lo anterior formaba parte de uno de los puntos abordados en la instancia de coordinación permanente que mantenemos con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Propusimos junto a la Corporación de la Carne la activación de planes nacionales agresivos, que permitieran establecer un sistema de compensaciones sanitarias -pago por animal eliminado del plantel- para avanzar de forma rápida en la eliminación de estos agentes, en regiones como Los Lagos y Los Ríos, ya que el ahorro para el Estado y el beneficio para el país sería enorme con una medida de este tipo. Entregamos incluso el costo aproximado de aplicar, por ejemplo, un sistema de compensaciones sanitarias para brucelosis que implicarían un gasto estatal de alrededor de 500 millones de pesos, a nivel país, mientras que, en contraste, estimábamos que sólo en exámenes de laboratorio rutinarios de barrido y chequeos anuales de predios libres, ferias y plantas faenadoras, fácilmente se invierten cifras superiores a esa cada año.

El SAG, con el cual pudimos avanzar también en una propuesta de reemplazo de la norma de tipificación largamente esperada por la inmensa mayoría de los productores, tomó la propuesta de compensaciones sanitarias, la analizó en profundidad y en un tiempo muy corto procedió a implementar este plan aplicado a la brucelosis, el que estamos seguros, se podrá ampliar luego a la tuberculosis, porque sus resultados no pueden sino ser positivos.

Chile es un país que posee una masa ganadera escasa, pero esencialmente sana, condición que podemos exhibir con toda legitimidad a nivel internacional. Si el país es capaz de dar el último paso, nuestra producción cárnica y lechera tendrá un plus más para acceder a mercados de alto valor.

La sanidad es un elemento central para, tal como señaló la Corporación de la Carne este jueves, fortalecer procesos de exportación, junto con la actualización permanente de nuestros planteles animales en el Sipec, todo lo cual nos permitirá exportar, sin restricciones, a los mercados de más alto valor.