“Si eliminamos la tipificación, podremos competir con la carne importada”

“Si eliminamos la tipificación, podremos competir con la carne importada”

Entrevista a Sergio Willer Daniel, presidente de Corporación de la Carne.

 

El Austral de Osorno

“Ellos (diputados) están conscientes del grave problema social que genera a la ganadería la norma de tipificación”, asegura el actual presidente de Corpcarne, Sergio Willer Daniel, y anuncia que luego de viajar a Valparaíso la semana pasada, volverá los primeros días de septiembre para presentarse ante la Comisión de Agricultura de la Cámara. Un nuevo viaje a la sede del Congreso con el propósito de demostrar por qué los gremios del rubro carne están solicitando la derogación de la norma de tipificación.

Para Willer, engordero y además criador de ovinos, la expectativa de que la ley puede cambiar a favor de los ganaderos crece con cada presentación en la Comisión de la Cámara, presidida por la diputada Alejandra Sepúlveda.

No obstante, sabe que es un tema complejo por las relaciones de comercio exterior que mantiene el país con las naciones vecinas. “Chile es el único país en el mundo donde existe la tipificación por cronometría dentaria de carácter obligatorio”, acusa el timonel.

Con todo, Willer -quien también es vicepresidente de Sago- señala que la prioridad para Corpcarne es lograr que “el negocio de la carne sea rentable para todos los actores de la cadena, ese es el eslogan; que el desarrollo del sector sea sustentable, transformándose en un bien social”.

Tarea nada de fácil para una entidad gremial que convoca a más de mil productores desde Los Lagos hasta Aysén, junto con el apoyo de Magallanes. “Representamos a la mayoría de los ganaderos del país”, agrega Willer.

En la agenda de los ganaderos, preocupan temas corno la escasez hídrica en verano, la falta de una norma adecuada para el manejo de los perros asilvestrados que dañan el ganado, la quiebra de actores como el frigorífico Río Bueno, el abigeato -frente al cual los gremios cuentan con un equipo jurídico- y las pérdidas económicas ocasionadas por las medidas que adoptó el gobierno anterior en torno a la Fiebre Q, impidiendo la exposición de ganado en la feria anual “donde muchos de los negocios no llegaron a concretarse”.

– En los últimos años ha ido disminuyendo la masa ganadera, ¿hay alguna solución para revertido?

-La solución pasa por allanar la cancha, primero eliminando la norma de tipificación de la carne. A raíz de dicha norma instaurada en 1992 y el ingreso al Mercosur en 1997, pasamos de 4,1 millones a 2,5 millones de cabezas. Pero si las regiones de Los Ríos y Los Lagos se dedicaran a la ganadería, el país tendría hoy 6 millones de vacunos ó 42 millones de ovinos, seríamos un exportador neto de carne en base a pastoreo.

IMPORTACIONES

-¿Por qué exigen la eliminación de la tipificación?

-No estamos en contra de la importación de carne. Sólo pedimos que se nos mida con la misma vara, ya estamos llegando al 80% de carne importada en supermercados, esa es la cruda realidad. No compran animales nacionales con la categoría tipificada como “U”, pero sí la traen del extranjero porque entra como “V” en forma fraudulenta. La cronometría dentaria (edad del animal) determina qué carne es o no “V”. ¿Es la edad la que establece la calidad de este producto? Para nada, es más, en la calidad influyen muchos factores no considerados en la norma.

-Frente a ese panorama, ¿cómo ve la promoción de la marca “carne de Osorno” en redes sociales y boutiques de carne?

-Excelente. Para competir en este mercado fraudulento (por la tipificación), la única manera de diferenciarse es a través de este tipo de acciones. Hoy se niega a los chilenos la carne de primera calidad sustituida por carne importada, de dudosa procedencia y calidad.

-¿Es real la tendencia a la baja en los precios en el retail?

-Sí, lo que es inusual porque en invierno la carne es más cara que en verano y este año no ha sido así, hay un sobre stock de carne importada; lo que desincentiva las inversiones y estamos viendo a vados ganaderos dejando el rubro. Sólo este año pasamos de 93 mil a 103 mil toneladas importadas, un aumento de casi el 10,8% en relación a 2017.

CALIDAD

Según Willer, la garantía de calidad de la carne chilena está dada tanto por los controles del SAG y de las plantas faena-doras que cumplen con la inocuidad alimentaria. No así con la carne importada, que depende de la inspección que el SAG hace a los organismos en cada país al que certifica por delegación.

En 2017 hubo alerta mundial por carne de Brasil en mal estado. ¿Falta fiscalización?

-Sería lo ideal. Pero eso (la polémica) terminó cuando Brasil dijo que no entrarían más vino ni salmones chilenos. El día lunes ya estaba todo de nuevo andando; siempre la agricultura es moneda de cambio.

-¿Se puede certificar calidad si se elimina la tipificación actual?

-Nosotros proponemos una categoría de consumo y una categoría industrial; lo que pasa es cuando se rumoreó años atrás que se eliminaría la tipificación, uno de los gobiernos vecinos vino con su ministro de ganadería y un grupo de parlamentarios, más su asociación de exportadores a hacer lobby a Chile. Ellos desarrollan su ganadería a expensas nuestras; dicen “nosotros vendemos carne de calidad de acuerdo a los más altos estándares y la vendemos a Chile corno tipo V”, esa es la tipificación”. Mentira, es gracias a nosotros.

-Como salida ustedes están apostando a la exportación…

-Para desarrollar el mercado y competir sin freno de mano, tenernos que apuntar afuera. Todos los productos agropecuarios acá no tienen cabida así como está el mercado, competimos con normas de la Ocde a precios de Mercosur. La única manera de desarrollar este rubro es la exportación como ha sucedido con los salmones, las frutas, el vino, ahora lo que viene es dar un salto hacia afuera con la carne.

-Los chilenos terminaremos consumiendo carne importada…

-A través de las marcas se podrá consumir producto nacional; y si eliminamos la tipificación, podernos competir con la carne importada.

-¿Si se elimina la tipificación, cómo incidirá en el precio final?

-Podríamos entrar con una carne de características similares o mejores a la importada, a un precio razonable.

-¿Sería un precio menor para la carne nacional o subiría el precio de la carne importada?

-Tengo mi teoría: nuestra carne de animal adulto, muy superior a la importada, cabría en la góndola del retail. Hoy no la dejan entrar, va a carne molida, a la industria.