Ministro asegura al agro osornino que proyecto laboral “se adapta” a las necesidades especiales del rubro

Ministro asegura al agro osornino que proyecto laboral “se adapta” a las necesidades especiales del rubro

El jefe de la cartera del Trabajo, Nicolás Monckeberg, se reunió con los gremios locales, donde explicó los alcances de la modernización laboral. SAGO estudiará la propuesta.

 

El Austral de Osorno

Luego de la preocupación presentada por los gremios agrícolas locales ante el proyecto de modernización laboral y la reducción de horas de la jornada, el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, se reunió en la ciudad con representantes de estos rubros para exponer sus puntos de vista, donde el personero aseguró que esta iniciativa considera la flexibilidad para adaptarse a los requerimientos del campo.

Desde la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO) manifestaron estar de acuerdo con la propuesta ministerial, pero se debe velar porque estos cambios se vayan implementando de manera gradual, en el plazo de ocho años.

FLEXIBILIDAD EN EL CAMPO

El ministro Monckeberg, en exclusiva para El Austral, explicó que actualmente es fundamental para el país modernizarse, ya que los empleos están cambiando de manera global en todas las áreas.

“En la agricultura, el uso de maquinaria avanza rápidamente, lo mismo que en el área de servicios, pero lamentablemente nuestra legislación laboral se quedó en el pasado. El Código del Trabajo regula una jornada rígida. Lamentablemente, si no nos modernizamos, veremos cómo muchos trabajos desaparecerán”, dijo Monckeberg.

Este cambio, donde Chile debe comenzar a crear los empleos del futuro, obliga a modernizar la legislación laboral, la forma de capacitar a través del Sence y también modernizar la Dirección del Trabajo, que es la entidad que protege a los trabajadores.

El ministro se refirió a la gran diferencia que hay entre el trabajo del campo y la ciudad, donde la jornada única que existe hoy en día pone en serias dificultades a esta área de la producción.

“Muchas veces he conversado con agricultores y esa norma no sirve en el campo, donde la jornada debería adaptarse al cambio climático, a los momentos de cosecha que son más demandantes de trabajadores. Eso es lo que queremos, que nuestra legislación laboral sea más adaptable, para hacerla más compatible con la vida de cada trabajador”, enfatizó.

Monckeberg aseguró que este sistema ayuda a que las faenas del campo sean más productivas, pero al mismo tiempo hace que los trabajadores tengan más tiempo para sus familias, lo que no se puede hacer con las jornadas rígidas que establece el actual código laboral.

El ministro precisó que el proyecto presentado por el Partido Comunista no permitiría esta adaptabilidad, ya que se propone rebajar la actual jornada de 45 horas a 35 horas, incluyendo la colación o 37 a la semana, pero sin considerar estrategias para mejorar la productividad ni para contar con periodos flexibles.

“Cuando hay periodos de cosecha, se va a tener que trabajar más de 41 horas y cuando no la hay, probablemente se pueda trabajar menos de 41 horas. La flexibilidad permite mejorar la productividad”, señaló el personero de Gobierno.

ANALIZAR EL PROYECTO

El gerente de la SAGO, José Antonio Alcázar, valoró el diálogo que se generó en el encuentro, ya que en pocas oportunidades llegan ministros a Osorno para que la ciudadanía tenga la posibilidad de conocer aspectos de una política pública y con ello poder analizarla a posteriori.

Alcázar indicó que los agricultores comparten la visión del ministro, ya que los sistemas de trabajo y las personas que se desempeñan en estas labores y también en otros rubros, han cambiado mucho en los últimos años; “ahora hay mayor necesidad de compatibilizar la vida laboral con la familiar”, dijo.

Tanto es así, que se han solicitado más de 9 mil jornadas excepcionales a la inspección del Trabajo.

“El proyecto, en lo general, recoge gran parte de las necesidades de los distintos rubros productivos. Entre otras cosas permite que un trabajador y el empleador acuerden establecer bolsas de trabajo, salidas antes o después de los horarios tradicionales, y trabajar desde la casa. Legaliza muchas de las realidades que las empresas han incorporado en acuerdo con sus trabajadores”, dijo el gerente de la SAGO.

Precisó que ahora lo que resta es analizar bien el proyecto, por lo que se le solicitó más plazo al ministro, para trabajarlo y revisar los modelos productivos. Por ejemplo, tomar una sala de ordeña y ver cómo funcionaría con la propuesta.

Por otro lado, Alcázar señaló que la aprensión que tiene la SAGO con este proyecto está en la implementación, ya que si bien se establece que será gradual, en el plazo de 8 años, no hay garantías claras de cómo se administrará en ese lapsus.

“Ese punto es ambiguo y perfectamente podría llegar un nuevo gobierno con ideas distintas, que podría echar por tierra todas estas buenas intenciones y, por ejemplo, de un año para otro”, expresó.