¡Llegó la hora del maqui!

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¡Llegó la hora del maqui!

Ximena Fernández. Revista Campo de El Mercurio
  • Tras diez años de investigaciones y ensayos, en los que la demanda comercial creció a un ritmo mayor que la disponibilidad de fruta, nuestro país cuenta con las primeras tres variedades registradas ante el SAG, las cuales ya se encuentran a la venta.

Pese a que el interés de los productores por plantar maqui en el país comenzó hace varios años, hasta hace poco entrar al negocio era bastante difícil, debido a que no existían variedades domesticadas ni menos información técnica relacionada con el manejo de las plantas. Esta situación empezó a cambiar cuando la Universidad de Talca y la Fundación Chile desarrollaron los primeros trabajos y pruebas con esta especie, que gracias a su alto contenido de antioxidantes ha sido denominada como una súper fruta.

En 2016, por ejemplo, el negocio relacionado con esta especie nativa superó los US$ 10 millones, aunque los entendidos en la materia consideran que esta cifra representa sólo un porcentaje mínimo del potencial comercial real que tiene el maqui.

Y es que a la fecha casi el 100% de la fruta procesada proviene de árboles silvestres, lo que hace casi imposible contar con producciones homogéneas en cuanto a calidad y volumen. Esto, a su vez, ha llevado a que ni fabricantes ni empresarios puedan comprometerse con tener mayores stocks o ampliarse a nuevos mercados.

Por fortuna, todo esto ha comenzado a cambiar gracias a que la domesticación del maqui está mostrando avances concretos. De hecho, hoy se están comercializando las tres primeras variedades de esta especie en el país.

Variedades disponibles

Sus nombres son: Luna Nueva, Morena y Perla Negra y fueron registradas en el Registro de Variedades Protegidas del SAG en 2015. Tras una licitación, fue el vivero Agromillora Sur el que se adjudicó su propagación y venta. Hoy, el primer material vegetal ya está disponible.

“Hicimos unas 25 mil a 30 mil plantas, las que ya han sido o están siendo entregadas a los productores que las habían encargado”, comenta Ely Chernillo, gerente general de Agromillora Sur.

Cada planta tiene un valor de alrededor de$ 2.500 (valor referencial) y quienes quieran comprarlas, deben hacer su reserva ya. Y es que por estos días, en el vivero se encuentran planificando entregas para marzo y noviembre de 2018.

Es importante recalcar que aquellos productores que ya recibieron sus plantas, están a la espera de la entrega de los polinizadores (plantas macho), los cuales deben ser facilitados por la Universidad de Talca. Este proceso —según los actores que están insertos en las tratativas— se ha demorado debido a que aún restan firmar algunos convenios y realizar ciertos trámites administrativos. No obstante, en la universidad han dicho que cada comprador será contactado a la brevedad para hacerle entrega de su material.

Otro aspecto a considerar antes de elegir la variedad a plantar, es la concentración de compuestos que tendrá el maqui, lo que tiene directa relación con su contenido de antioxidantes. En ese contexto, Luna Nueva, por ejemplo, tiene entre 2% y 4% de polifenoles y entre 1% y 1,5% de antocianinas. Morena, por su parte, presenta 4% de polifenoles y 1,3% de antocianinas. Respecto de Perla Negra, no hay estudios que especifiquen sus contenidos, aunque se estima que son similares a los de Morena.

LAS OTRAS LÍNEAS CLONALES

Si bien Luna Nueva, Morena y Perla Negra se encuentran registradas ante el SAG como variedades y cuentan con investigación sobre su desempeño en campo, en el mercado existen otras alternativas que corresponden a selecciones realizadas por otros actores, que viendo determinados potenciales en ellas han decidido propagarlas.

De hecho, en el mismo vivero Agromillora Sur por estos días están trabajando con dos líneas clonales que un productor llevó de forma particular. Esas plantas estarán listas durante 2018 y podrían venderse a un precio que bordea los $ 1000 por unidad.

“Otros materiales vegetales son más económicos, ya que no tienen estudios detrás”, señala Ely Chernillo.

Otro de los viveros que está comercializando su propio material es Lovengreen, ubicado en Pitrufquén (IX región). Es más, su origen tenía por finalidad la propagación de líneas clonales de maqui con características agrocomerciales interesantes y, de paso, la protección de la especie, que a diario es recolectada de manera informal.

A la fecha el vivero dispone de 1.800 plantas madre desde donde se desprenden 6 líneas clonales hembras y 2 machos polinizantes.

Todas las variedades ofrecidas entran en producción al segundo año de establecido el huerto y a la fecha han respondido bien, sobre todo a la poda de poscosecha. Así también, alcanzan la madurez entre principios de enero y febrero.

“Que la madurez se alcance en distintos momentos, pero con menos de un mes de diferencia, es positivo, debido a que permite organizar la cosecha y evitar que todo el huerto se venga encima de golpe”, dice Axel Lovengreen, dueño del vivero.

Hoy, según dicen en la compañía, tienen clientes con 700 plantas/ha y otros con 3.000 plantas/ha que planificaron sus proyectos en alta densidad y para procesos mecanizados. Si alguien quiere plantas, dice Axel Lovengreen, deben encargarlas de una temporada para otra.

“Tenemos una capacidad de 100 mil plantas, de las cuales 20 mil ya están reservadas”, agrega.

Pese a lo que se pueda decir, quienes han llevado adelante las investigaciones, señalan que el riesgo de adquirir estas líneas clonales es no tener certeza si las productividades serán las adecuadas o si la calidad o contenido de polifenoles y antocianinas exigidas por los compradores (fabricantes de productos) de maqui serán los requeridos para el negocio.

Con el fin de saciar el interés de los productores que desean iniciar un proyecto de maqui, recientemente la Universidad de Talca ha llegado a un acuerdo con el vivero Los Olmos, para que este también produzca plantas a partir de la próxima temporada.

CONSIDERACIONES ANTE DE LA PLANTACIÓN

Según expresó Benita González, ingeniera agrónoma del equipo técnico del Centro de Plantas Nativas de Chile (Cenativ) de la Universidad de Talca, en el seminario “Producción de maqui en el Maule: avances en el desarrollo de variedades y su manejo productivo”, para tener un cultivo exitoso se deben cumplir una serie de requisitos generales como:

-Contar con suelos con buen drenaje, debido a que en esta zona existe incidencia de enfermedades fungosas como Phytophthora.

-Establecer las plantaciones en lugares con heladas suaves o invertir en sistemas de control de este tipo de fenómenos, debido a que esta especie es sensible, sobre todo en épocas de producción.

-Llevar a cabo el proyecto en lugares con disponibilidad hídrica, ya que se ha visto que el estrés hídrico moderado disminuye el rendimiento y, en algunas variedades, produce un proceso de deshidratación del fruto previo a la maduración. El estrés hídrico severo, en tanto, puede producir pérdidas de plantas e incluso huertos.

-Usar plantas macho o polinizantes, debido a que cuando falta la polinización cruzada existe un menor número de frutos por ramilla y los frutos que se obtienen son de menor calibre