El novillo de Osorno, leche regional y cordero costeño inician trámites para obtener “Denominación de Origen”

El novillo de Osorno, leche regional y cordero costeño inician trámites para obtener “Denominación de Origen”

El Austral de Osorno
  • Productos agrícolas y ganaderos de la zona son ampliamente reconocidos en el país por su calidad, un prestigio generado a través del tiempo por la constancia en los procesos y sistemas alimenticios basados principalmente en el pastoreo. Sólo falta que ese valor se oficialice o certifique para obtener mayores beneficios en el mercado.

Osorno es conocida en todo el país por ser la “Patria de la Leche y Tierra de la Carne”, cualidades que se convirtieron finalmente en el lema de la ciudad. Por lo mismo, quienes consumen habitualmente los productos que vienen de este territorio reconocen en su sabor y frescura el motivo de este concepto.

Por esta razón los gremios ganaderos -cárnicos y lecheros-, están trabajando junto a las secretarías ministeriales de Economía y Agricultura, con el apoyo del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Inia), en obtener el sello distintivo de la “Denominación de Origen”, uno de los cuatro sellos que otorga el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi), que en este caso particular se otorga por la característica de ser un producto único y de calidad superior en Chile.

Por eso están en proceso de postulación a la categoría de denominación de origen tres productos de la provincia: el novillo de Osorno, la leche regional y el cordero kunko de San Juan de la Costa.

La idea es que a futuro se sumen al ya reconocido “cordero chilote” y el “archipiélago de Chiloé”, que es considerado uno de los siete Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) de acuerdo a la FAO.

Las ventajas

“Las ventajas para los productores de obtener el sello es principalmente alcanzar más valor y mejor posicionamiento de los productos al tener un elemento diferenciador”, explicó la seremi de Economía, Carmen Gloria Muñoz, quien agregó que el distintivo “favorece la confianza de los consumidores que preferirán un producto con mayor información con respecto a su origen, lo cual hoy en día es muy valorado por los consumidores”.

Adicionalmente explicó que permite a los productores asociarse en torno a un mismo sistema de producción, favoreciendo la asociatividad y la competitividad de los productores.

Una catalogación que sin duda sería muy bienvenida por parte de los gremios, pensando incluso en la posibilidad de acceder a nuevos mercados internacionales, donde los consumidores se inclinan cada vez con más fuerza por productos que tengan una certificación que acredite la calidad y valor nutricional de los mismos.

Investigación

¿Pero en qué punto se encuentran estos procesos de certificación? Según el investigador en calidad de alimentos de Inia, Rodrigo Morales, “el proyecto fue aprobado por $450 millones por dos años y pretende sacar los sellos de origen del novillo de Osorno, lácteo regional y el cordero kunko. Además de generar un modelo de gestión que beneficiará al cordero chilote y que servirá de modelo para el resto de los tres sellos de origen”.

En ese sentido, es necesario especificar que del sello de origen se desprenden cuatro calificaciones específicas: denominación de origen, indicación geográfica, marca de certificación y marca colectiva.

El proyecto de denominación de origen para los animales y productos ya mencionados a nivel local, es liderado por la Seremi de Agricultura e Inia que se encargará de realizar los estudios necesarios para justificar el calificativo, siempre bajo la supervisión del SAG.

Cordero, leche y carne

“Cuando asumí la Secretaría Ministerial se venía trabajando en lo que era el cordero chilote, una certificación que demoró cerca de cuatro años en lograr la denominación de origen”, dijo la seremi de Agricultura, Pamela Bertín.

Según la seremi, en la actualidad el cordero chilote sale al mundo “con nombre y apellido” y que “tienen un 30% más en ventas por tener una denominación de origen”.

En cuanto a la leche, la autoridad regional expresó que está en la misma categoría de lo que ocurre con los quesos en Francia o con algunas carnes en España como el jamón serrano. “Quisimos hacer acá un sello de origen en primera instancia para la leche de la Región de Los Lagos, que surge a partir de una visita comercial láctea a China”, comentó Bertín.

En cuanto al novillo de Osorno, la seremi explicó que el nombre final o definitivo lo ponen los propios productores y que su extensión geográfica puede abarcar más que la propia comuna o provincia, dependiendo de la extensión del producto que indiquen los estudios de Inia, lo cual se aplica también a los otros productos.

“Hace algún tiempo se hizo un estudio en Santiago a través del Inia sobre el marketing en el tema de la carne y la gente identificó mayoritariamente como una carne recomendable al novillo de Osorno, además dicen que la mejor carne es la de esta zona”, apuntó Bertín sobre las razones que llevaron a postular el novillo local al sello de origen (categoría denominación de origen), además de la alimentación que, al igual que en el caso de las vacas, es a base de pastoreo.

Plazos y experiencia

A diferencia de lo que ocurre con las calificaciones a las marcas, el sello de origen es para siempre y los encargados de mantenerlo son los propios productores que tendrán que alinearse en torno a ciertas normativa para asegurar una calidad transversal y constante en la producción si quieren contar con el reconocimiento.

“Nos aprobaron el proyecto el año pasado y estamos empezando con los estudios este 2018. Yo creo que vamos a hacer el lanzamiento (de presentación) durante este mes”, dijo la seremi de Agricultura.

Sobre los plazos, Pamela Bertín expresó que “deberíamos tener resultados en los dos a tres años siguientes, pero como ya tenemos la experiencia del cordero chilote, pensamos que nos podemos demorar menos”.

En ese sentido, el mercado chino se muestra como una gran vitrina para estos productos, que si bien son bajos en términos de volumen apuntan a un público de nicho debido a la alta calidad de los mismos.

Desde los gremios valoraron positivamente que se esté avanzando en esta materia, ya que la denominación de origen es un viejo anhelo de los productores locales.

Los gremios

Sergio Willer, director de la Corporación de la Carne, expresó que “la gracia que tiene este sello es que al diferenciarse se podría optar a mejores precios, debido a las características que ofrece este sector geográfico, que lo hacen distinto a otros productos de similares”.

Según el dirigente, las posibilidades están más bien asociadas a mercados exigentes y específicos, tal como lo comentaba la seremi del rubro, ya que la producción y la masa ganadera aún no permiten competir cuantitativamente.

Sin embargo, José Antonio Alcázar, gerente general de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (Sago), manifestó su preocupación frente a este tema, ya que a su parecer “los planes de acompañamiento a nivel gubernamental una vez que se obtiene la denominación de origen, no son suficientes” y podrían comprometer el éxito de la operación en el largo plazo.

Desde la Asociación Gremial de Productores de Leche de Osorno (Aproleche), Dieter Konow, su presidente, señaló que están solicitando fondos en Corfo a través de un Programa Territorial Integrado para colaborar en el proceso que consolidaría a la leche que se produce en la Región de Los Lagos como una de las mejores del país.

“Esta es una leche producida lo más natural posible, porque evidentemente la vaca se alimenta de pasto y no de grano. El segundo paso es certificar la leche orgánica, que tienen el mínimo uso de algunos elementos externos como los preservantes y los pesticidas. La tendencia del mercado en general y del consumidor es que la leche tenga un certificado de origen para que sepa dónde se produce y pueda comprobar que ésta es compatible con los procesos naturales del lugar”, dijo Konow sobre los beneficios asociados a la denominación.

Barrera industrial

Consultado por qué esto no se impulsó antes en el mundo lácteo, Konow expresó que “la principal barrera es que este tema no ha sido demandado por la industria, ni ha sido puesto en el tapete por parte de quienes compran la leche. Recién ahora está apareciendo como una exigencia del mercado chino por ejemplo, que se está abriendo a productos lácteos orientados a la primera etapa de la infancia entre los 0 y 2 años”.

El presidente del gremio lechero indicó también que sabe que habrá que esperar al menos un par de años para concretar este proyecto, que consideran es necesario para el desarrollo de la cadena productiva en su amplio sentido.

“Por supuesto que es necesario y por eso estamos solicitando los fondos para que este proceso pueda ser llevado adelante y en unos dos años más podamos contar con esta certificación para quien lo requiera, porque es un tema voluntario”, cerró Konow.