Discusión de los OGM nos golpea la puerta

Discusión de los OGM nos golpea la puerta

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

En la última SagoFisur, analizamos la enorme oportunidad que se abre para una alianza fructífera entre la salmonicultura y la industria de los granos, dado que la zona comprendida entre la región del BioBio y la región de Los Lagos tienen las condiciones de clima y suelo para poder abastecer de proteína vegetal para la alimentación de los peces.

 La industria del salmón requiere de 1.200.000 toneladas anuales de alimento para abastecer a los centros de cultivo del país y la mayor parte de esta proporción corresponde a materias primas importadas (soya, trigo o harina principalmente). Pero tenemos la capacidad para competir y pasar de las 60.000 hectáreas de cultivos de trigo y raps a 200 mil, si llegáramos abastecer el 100% de la demanda de la salmonicultura.

Este escenario, sin embargo, se encuentra amenazado, dado que los productos de granos genéticamente modificados ingresan a Chile para alimentación de los salmones, pero a los agricultores chilenos se nos prohíbe producirlos, quedando en una enorme desventaja, dado que los primeros se ajustan de mejor manera a las necesidades de la demanda salmonera.

La evidencia actual indica que la industria salmonera utiliza una importante proporción de materias primas genéticamente modificadas, como por ejemplo la soya o los concentrados proteicos derivados del maíz.

En el caso de los ácidos grasos, la industria se abastece de raps nacional, pero ya se encuentra en desarrollo un tipo de canola genéticamente modificada que permite la síntesis de estos ácidos grasos de cadena larga.

En definitiva, la gran oportunidad de la industria de los granos en alianza con la industria de los salmones puede llegar a no materializarse, dado que en Chile existe la extraña situación que por un lado se permite el uso sin restricciones de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) de origen extranjero en la alimentación humana y animal, pero al mismo tiempo se prohíbe a los agricultores nacionales producirlos, de acuerdo a la Resolución Exenta 1523/2001, artículo 15.

El debate por los OGM nos ha tocado la puerta y deberemos tomar una posición para asegurar que podamos seguir compitiendo en el mercado internacional de  provisión de proteína y ácidos grasos para la industria salmonera, en igualdad de condiciones.