Monopolio de la fuerza en entredicho

Monopolio de la fuerza en entredicho

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Más de un mes de movilizaciones y nuevas verdades se han instalado. De partida, aún cuando el bloqueo del libre tránsito es un delito penado en la legislación, todos han decidido apuntarlo como un derecho, sin importar que no esté consagrado en ninguna parte. Qué decir de las barricadas: el delito de incendio tiene duras penas, pero las fogatas son parte del paisaje diario y su dispersión ha sido calificada como represión.

Los censores de una nueva moral justifican la reacción violenta a una supuesta “violencia estructural” que emana del Estado de Derecho Vigente, adornando la única realidad que ese reconocimiento implica: que se ha decidido justificar la subversión del Estado de Derecho por medio de la fuerza, sin utilizar las vías institucionales vigentes.

La clase política que representa en su conjunto la inmensa mayoría del electorado, léase Democracia Cristiana, Partido Socialista, Partido por la Democracia, Renovación Nacional, Unión Demócrata Independiente, Evolución Política y una parte del Frente Amplio, dieron vida a un acuerdo político para reformar institucionalmente la constitución y, luego, se ha dado origen a una agenda de reformas sociales. Curiosamente, una minoría política junto a organizaciones sociales que no se conoce a cuántos representan realmente, ha determinado que esos acuerdos son insuficientes y en las calles persiste un desorden absoluto, que ha derivado en el quiebre de empresas y miles de chilenos están quedando sin trabajo.

En medio de todo esto, con una clase política paralizada por la calle y llena de complejos, el Estado ha dejado de brindar seguridad, cayendo en una verdadera esquizofrenia que va desde “¿dónde están los carabineros?” a “exceso de celo policial” y, finalmente, levantar a la categoría de héroes a los capuchitas de la “primera línea”. Los carabineros son víctimas de esta esquizofrenia social impulsada por los poderes del Estado y no los victimarios.

¿Cuál es la definición de monopolio de la fuerza? Capacidad exclusiva del Estado para ejercer el poder sobre el territorio. Si vemos los principales espacios públicos del país, ¿quién está ejerciendo el poder sobre el territorio? La respuesta es evidente y no es Carabineros porque no se le están brindando las herramientas para el cumplimiento de su rol dentro de un Estado de Derecho que está quebrado.

La clase política debe asumir de una vez su rol como representantes electos de la ciudadanía, dejando atrás sus complejos e inhibición ante movimientos sociales que los han transformado en una traba para acabar con la violencia y asegurar la paz.