Un video de un ridículo mundo paralelo

Un video de un ridículo mundo paralelo

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Con su tradicional producción audiovisual de alta factura, la autodenominada “Primera Línea” lanzó la semana pasada un video en donde aparecían limpiando con paños los pasamanos y torniquetes del Metro de Santiago, el mismo que ha sido destruido desde el 18 de octubre de 2019, por medio de ataques que se han justificado de manera ideológica.

En las redes sociales se emplazó a los autores por la evidente incoherencia y, acorralados, sus defensores argumentaron que su alabada y mal llamada “Primera Línea” no había destruido el Metro… En el mundo real, sin embargo, fuera del mundo paralelo de Twitter y Facebook, los más afectados por la destrucción de la red de Transporte Público, es decir los habitantes de Puente Alto, Maipú, Renca, etcétera, saben perfectamente que son esos barras bravas, narcos y delincuentes comunes irresponsablemente ensalzados durante meses por actores políticos y sociales, los únicos responsables de esa destrucción, por lo cual, el video con pañitos en los pasamanos, no podrá reescribir esa historia.

La Pandemia del Coronavirus nos ha recordado la fragilidad de la vida humana y de sus logros. Durante meses la mal llamada Primera Línea argumentó que la paralización forzada del país que generaban terminaría en algo mejor. No es así. Si se destruye el aparato productivo, se destruye el empleo y si se destruye el empleo, hay pobreza. Siempre ha sido así y la recesión en que ha entrado el mundo ahora, la peor desde 1929, nos lo vuelve a mostrar.

La verdadera Primera Línea es la que arriesga su vida en los hospitales y consultorios del país y la conforman auxiliares, técnicos, enfermeras y médicos que prestan esmerada atención a todo aquel que la necesita. Son también en los miles de trabajadores de empresas críticas que suministran luz, agua potable, bencina, gas y petróleo, los que venden fármacos y alimentos y los transportistas. También son los carabineros, fuerzas armadas, bomberos y servicios públicos en general y, por supuesto, los agricultores que constituyen la base de la cadena de alimentos que son la base del combate a las enfermedades.

Y no sólo eso. Tenemos también agricultores y prestadores de servicios agrícolas que no sólo se han conformado con seguir cumpliendo su ya relevante tarea, sino que han decidido salir a las calles de las ciudades a sanitizarlas. Ellos son “Los Magníficos” y su ejemplo ha sido replicado en diversas regiones del país.

Que nunca más Chile confunda el significado de una Primera Línea al servicio del país.