Basta de mentiras

Basta de mentiras

 

Esta semana solicitamos formalmente al Ministerio de Salud que tal como ocurrió con los jugos vegetales, a los que artificiosamente se les llamó por años “leche”, se ponga fin a la infracción al Decreto 977/96, por la denominación a un subproducto de la soya como “carne”, ya que ello se trata de otro grave engaño al consumidor.

Carne es la parte comestible de los músculos de los animales de abasto, como bovinos, ovinos, porcinos, equinos, caprinos, camélidos y de otras especies aptas para el consumo humano y por ello, hablamos de engaño grave cuando se dice “carne vegetal” o “carne de soya”.

Los expertos han señalado claramente que nunca es recomendable sustituir la carne por vegetales: ello tan ridículo como decir que se deben sustituir los vegetales y las frutas por carne… ¡todos los alimentos son necesarios y tienen funciones beneficiosas distintas!

La mal llamada carne vegetal debe consumirse como lo que es: una legumbre, tal como lo son los garbanzos, las lentejas, etc…La promoción de estos derivados altamente procesados de la soya para simular un aspecto de carne, van acompañados de campañas de desinformación en torno a los efectos de la carne en la salud del ser humano y por ello es claro que responden a intereses identificables: abrirle más espacio a este monocultivo.

En 2016 la Universidad de Harvard desmontó la tesis de que el hombre fue vegetariano por naturaleza, a través de un estudio donde estableció que sin la introducción de la carne en la dieta del hombre, el cerebro no se habría desarrollado hasta su estado actual. Es decir, no es solo un alimento más entre otros: es indispensable para el ser humano y para que el mundo acceda a ella, el sur de Chile es un actor relevante, ya que aquí es donde se dan insuperables condiciones para la producción de carnes rojas sustentables en base a pasto y con estándares de bienestar animal de excelencia.

Por las características de su producción, nuestra carne posee menos grasa, más ácidos grasos omega-3 (beneficiosos para la función neurológica y el sistema cardiaco), menos ácidos grasos omega-6 (de efecto pro-inflamatorio), más beta-caroteno (precursor de la vitamina A en el cuerpo y antioxidante) y más vitamina E (un potente antioxidante).

Las gestión iniciada por SAGO para exigir que se cumpla la normativa en materia de uso de la palabra carne, va en línea con lo que ya consiguió Aproval para que las bebidas vegetales dejen de autodenominarse “leches” y estamos seguros de que tendremos éxito.

Cooperativismo: consenso mundial

Cooperativismo: consenso mundial

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Este 3 de abril, la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO) expondrá en el Cuarto Foro Nacional de Lechería, que se desarrollará en México, y donde el tema central será la integración de la cadena de los pequeños productores como un factor determinante en el desarrollo del sector en el país norteamericano.

Y es que en el mundo no existen dos opiniones respecto de cómo dar sustentabilidad a los productores lecheros y la integración vertical por medio del sistema cooperativo es considerada unánimemente como un mecanismo probado.

En Chile, la SAGO nació en 1917 justamente en un contexto en que el Estado buscaba fomentar el impulso emprendedor por medio principalmente del cooperativismo. Esto explicó por qué el gremio fue capaz de dar inicio a la Exposición Ganadera; crear dos centrales genéticas; registro genealógico de bovinos y caballares; la construcción de una bodega cooperativa para el almacenamiento de cereales; impulso al proyecto de enseñanza del cooperativismo en escuelas del país. También se pudo crear el Frigorífico Osorno, sentar las bases para la asociatividad en producción de lácteos y constituir el área comercial para venta de insumos y maquinaria agrícola.

Hacia la década del ’50, las políticas agrarias erráticas y erróneas, provenientes del Estado, entre ellas la fijación de precios, frenaron el espíritu emprendedor y terminaron con la bonanza del sector agrícola sur austral. La palada final vino a fines de los ’60 e inicios de los ’70 con la reforma agraria.

Las décadas de los ’80 y ’90 fueron de una lenta recuperación. La modernización a la que obligaba la apertura económica del país, encontró a las cooperativas en particular y al sector agrícola, sin capacidad de reacción. De hecho, la precursora del cooperativismo lechero, Calo, sucumbió en 1982.

Hoy, Chile presenta una producción de leche estancada desde 2011, con una baja en la cantidad de productores. Sin embargo, sólo hay una empresa que crece y esa es Colun. Es cierto que en las últimas dos décadas han surgido varias iniciativas de asociatividad que han tratado de emular el antiguo impulso que sólo sigue vigente en Colun, pero de esos intentos fallidos es que tanto Torrencial Lechero como Campos Australes han extraído experiencias para que, esta vez sí, volvamos a llegar al único puerto al que todos los lecheros del mundo aspiran: la asociación orientada al procesamiento a través del cooperativismo.

 

Un correcto cambio de enfoque sanitario

Un correcto cambio de enfoque sanitario

Por Sergio Willer Daniel, vicepresidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

En febrero de 2018, desde esta misma tribuna, planos la necesidad de enfrentar el cierre de las campañas de Brucelosis y Tuberculosis Bovina que comenzaron hace décadas, como una acción voluntaria de los productores chilenos, para no eternizarlas en el tiempo.

Lo anterior formaba parte de uno de los puntos abordados en la instancia de coordinación permanente que mantenemos con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Propusimos junto a la Corporación de la Carne la activación de planes nacionales agresivos, que permitieran establecer un sistema de compensaciones sanitarias -pago por animal eliminado del plantel- para avanzar de forma rápida en la eliminación de estos agentes, en regiones como Los Lagos y Los Ríos, ya que el ahorro para el Estado y el beneficio para el país sería enorme con una medida de este tipo. Entregamos incluso el costo aproximado de aplicar, por ejemplo, un sistema de compensaciones sanitarias para brucelosis que implicarían un gasto estatal de alrededor de 500 millones de pesos, a nivel país, mientras que, en contraste, estimábamos que sólo en exámenes de laboratorio rutinarios de barrido y chequeos anuales de predios libres, ferias y plantas faenadoras, fácilmente se invierten cifras superiores a esa cada año.

El SAG, con el cual pudimos avanzar también en una propuesta de reemplazo de la norma de tipificación largamente esperada por la inmensa mayoría de los productores, tomó la propuesta de compensaciones sanitarias, la analizó en profundidad y en un tiempo muy corto procedió a implementar este plan aplicado a la brucelosis, el que estamos seguros, se podrá ampliar luego a la tuberculosis, porque sus resultados no pueden sino ser positivos.

Chile es un país que posee una masa ganadera escasa, pero esencialmente sana, condición que podemos exhibir con toda legitimidad a nivel internacional. Si el país es capaz de dar el último paso, nuestra producción cárnica y lechera tendrá un plus más para acceder a mercados de alto valor.

La sanidad es un elemento central para, tal como señaló la Corporación de la Carne este jueves, fortalecer procesos de exportación, junto con la actualización permanente de nuestros planteles animales en el Sipec, todo lo cual nos permitirá exportar, sin restricciones, a los mercados de más alto valor.

Retroceso de una década

Retroceso de una década

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

EI último informe de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias sobre el mercado de carne bovina es lapidario: el precio nominal del ganado a nivel nacional reportado por las ferias ganaderas comenzó 2019 con una baja en todas las categorías comparado con el mes de enero del 2018. Las mayores caídas se registran para las categorías terneros, terneras, vacas carcazas y novillos engorda.

La señal es más que preocupante cuando se cuantifica la dimensión de la caída: el precio de la carne bovina se encuentra hoy en los mismos niveles de 2010, cuando comenzó el despertar del sector, tras un largo período oscuro, gracias al mejoramiento del precio internacional, es decir, regresamos a la época donde no se veía futuro en la ganadería nacional.

Lo que sucede es simple: el mercado interno está saturado de carne importada a bajo precio y dudosa calidad.

Pero seguimos existiendo, porque nos hemos continuado adaptando a las condiciones de una economía abierta al mundo, reglas que no cambiarán porque en ello está la clave del desarrollo económico del país, y el interés particular, en este caso el nuestro, no puede anteponerse al bien común general.

Lo anterior, no obstante, no puede hacernos perder la mirada respecto de que la caída de la masa bovina chilena en las últimas dos décadas, desde poco más de 4 millones a alrededor de 2,8, sin contar el aumento de la prevalencia de las razas lecheras frente a las cárnicas en el mismo proceso, es una muestra clara de que estamos llegando a la línea de flotación del rubro y que no podemos continuar decreciendo. El cambio de la norma de tipificación que hemos consensuado nos permitirá mejorar nuestra presencia en el mercado interno, pero no será suficiente, porque la carne importada seguirá siendo más barata. El camino, por lo tanto, es la diferenciación por calidad y el abordaje de mercados del exterior, utilizando para ello las ventajas que la Ley de Cooperativas entrega a los agricultores.

La tendencia mundial en materia de consumo acrecienta las ventajas competitivas de nuestra producción de carne en base a pastoreo -misma gran ventaja que se da en el sector lácteo-, por estar absolutamente en línea con los estándares de bienestar animal que exige la sociedad moderna, sin mencionar, a raíz de lo mismo, la calidad insuperable de nuestro producto. La oportunidad, por lo tanto está y es muy robusta. Este es el desafío a enfrentar de manera rápida si queremos que la producción de carne siga existiendo. De nosotros depende.

Sacar la carne de Chile es el único camino

Sacar la carne de Chile es el único camino

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

El precio de la carne bovina se encuentra hoy en los mismos niveles de 1986 en términos reales.

Así de dramática es la caída y así de claro es el permanente avance de los productores nacionales en materia de competitividad.

Seguimos existiendo, porque hemos continuado adaptándonos a las condiciones de una economía abierta al mundo, reglas que no cambiarán porque en ello está la clave del desarrollo económico del país y el interés particular, en este caso el nuestro, no puede anteponerse al bien común general.

Lo anterior, no obstante, no puede hacernos perder la mirada respecto de que la caída de la masa bovina chilena en las últimas dos décadas desde poco más de cuatro millones a alrededor de 2,8 sin contar el aumento de la prevalencia de las razas lecheras frente a las cárnicas en el mismo proceso, es una muestra clara de que estamos llegando a la línea de flotación del rubro y que no podemos continuar decreciendo.

El cambio de la norma de tipificación que hemos consensuado nos permitirá mejorar nuestra presencia en el mercado interno, pero no será suficiente, porque la carne importada seguirá siendo más barata. El camino, por lo tanto, es la diferenciación por calidad y el abordaje de mercados del exterior, utilizando para ello las ventajas que la Ley de Cooperativas entrega a los agricultores.

La tendencia mundial en materia de consumo acrecienta las ventajas competitivas de nuestra producción de carne en base a pastoreo —la misma gran ventaja que se da en el sector lácteo—, por estar absolutamente en línea con los estándares de bienestar animal que exige la sociedad moderna, sin mencionar, a raíz de lo mismo, la calidad insuperable de nuestro producto.

La oportunidad, por lo tanto, está y es muy robusta.

Este es el desafío a enfrentar de manera rápida si queremos que la producción de carne siga existiendo. De nosotros depende.

Indemnización a todo evento

Indemnización a todo evento

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

No ha sido sencillo el posicionamiento de la idea de legislar sobre la indemnización a todo evento planteada por el Gobierno. El ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, ha tenido que salir a aclarar que no se trata de un reemplazo de la legislación vigente, ya que el planteamiento apunta únicamente a que el Código del Trabajo tenga un segundo sistema de indemnización, medio mes por año a todo evento desde el primer mes, incluso si el trabajador renuncia y que sea heredable. El sistema actual, por lo tanto, es intocable, es decir, si los trabajadores de una empresa optan por el sistema actual, todo sigue como está ahora.

¿Beneficios para los trabajadores? Por supuesto: hoy, independiente de los años de servicio que alguien lleve en una empresa, si renuncia de manera voluntaria, el empleador no tiene obligación de pagarle mes alguno.

¿Beneficios para la empresa? Tenemos dudas. De hecho, como Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, creemos que debe avanzarse de una manera mucho más decidida en el reemplazo de la mayor parte de las indemnizaciones por un seguro de cesantía que proteja a los trabajadores más vulnerables y fomente la formación de capital humano, castigando la rotación laboral. “Ganan todos, así es que ¿por qué no hacerlo?”, señaló la investigadora, Kirsten Sehnbruch, investigadora asociada del Centro de Microdatos del Departamento de Economía de la Universidad de Chile hace algún tiempo.

Esta fórmula es la que opera en Estados Unidos para asegurar que el trabajador que pierde su empleo o quiere buscarlo, no pierda también ingresos en ese periodo, dándole al mismo tiempo más libertad a las empresas para ajustar su fuerza laboral de acuerdo a su situación económica.

Una vez más, sin embargo, la piedra de tope es el financiamiento. En los últimos años, las empresas han enfrentado un alza de impuestos del 20 al 27% y también ha debido concurrir con recursos para el mejoramiento de las pensiones de los trabajadores. Así las cosas, las posibilidades de poder financiar el costo de un seguro de cesantía o enfrentar el proyecto de indemnización a todo evento sin afectar la viabilidad de las empresas es muy complejo, por no decir imposible.

El Estado debe concurrir al financiamiento del sistema utilizando para ello los dineros provenientes del alza de impuestos. También deben hacerlo los trabajadores y por supuesto las empresas, pero como un tercer pilar y no como el único que asume la responsabilidad primordial.

Los desafíos para el 2019 en el sector de carne bovina

Los desafíos para el 2019 en el sector de carne bovina

Por Sergio Willer Daniel, presidente de Corporación de la Carne (Corpcarne).

 

Durante el período enero-noviembre de 2018, Chile produjo 182.887 toneladas de carne, un 6,8% menos que el mismo lapso de 2017.

Un signo positivo es que al desglosar las categorías animales, se observa una baja muy fuerte en la categoría vacas, con una caída de 19,9% respecto de 2017. En tanto se verifica un incremento de la oferta de novillos de un 4%, lo cual hace suponer que continúa la retención de vientres.

Preocupa sin duda la baja rentabilidad de nuestro sector ganadero.

¿Cómo obtener beneficios con precios elevados de la tierra, rubros agrícolas atractivos para la reconversión?

Sin duda, el 2019 debe seguir focalizado en rentabilizar el sector.

Un estudio realizado por la Universidad Adolfo Ibáñez reafirma la apreciación de Corpcarne en orden a la importancia de aprovechar nuestra calidad e inocuidad para apuntar a mercados de exportación como la mejor estrategia de despegue del sector. Y una acción sencilla para ello es acelerar el ingreso de animales con registro antes del año de vida, para así facilitar el ingreso de animales a la oferta exportable.

Sin duda alguna, debemos incrementar la productividad.

En 2018 hemos podido comprobar que la investigación aplicada a la empresa es poderosa para generar desarrollo, como los modelos de crianza de machos lecheros, que traen externalidades positivas en margen de ganancia, bienestar animal y sustentabilidad.

Pero hay muchísimos temas más que es esencial abordar para seguir estimulando la modernización del sector y que como Corpcarne creemos que es clave tener dentro de la agenda 2019, por lo que se trabajará a lo largo del año.

El errado enfoque laboral de Chile

El errado enfoque laboral de Chile

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Hace ocho años, durante el primer Gobierno de Sebastián Piñera, se despachó el proyecto de ley que buscaba incorporar la adaptabilidad al sector agrícola, acorde a las necesidades de rubros que trabajan con las leyes de la naturaleza y no en horario de oficina. Lamentablemente, la iniciativa se entrabó y no ha visto la luz.

El objetivo de la iniciativa buscaba algo de toda lógica que respondiera a las necesidades de trabajadores y empresarios y no a una ideología en particular: adaptar la normativa laboral a las peculiaridades del sector, protegiendo los derechos de los trabajadores  e incorporando eficiencias por medio de, entre otras cosas, la celebración de pactos colectivos para fijar la jornada de trabajo y otras materias relacionadas con las características de la faena productiva. Es decir, entregaba libertad a las partes que están en el día a día de la faena, para buscar la mejor forma de desarrollar la labor.

Junto con esta flexibilización, introducía certezas para los trabajadores, como por ejemplo, la presunción legal de contrato indefinido en caso de que el trabajador agrícola de temporada complete más de diez meses trabajando para un mismo empleador en un periodo de doce meses, entre otros muchos derechos.

En casos que la naturaleza del trabajo lo requiera, se podría dividir la jornada diaria, permitiendo que en casos como la lechería se establezcan las interrupciones que admitan el desarrollo de la labor sin afectar el tipo de producción.

Pero Chile tomó un camino distinto y errado: ya en 2014, el mercado laboral chileno aumentó en rigidización según el Índice Global de Habilidades, subiendo del lugar 20 al 16 en rigidez, perjudicando a los desempleados y también a las empresas, haciendo que el reemplazo de trabajadores por la automatización se acelere, acortando los tiempos para llevar a cabo una transición que no sea traumática, gracias a una ideología que dice protegerlos, pero en realidad logra los efectos contrarios.

Ahora bien, en sintonía con lo señalado en 2017, Kirsten Sehnbruch, investigadora asociada del Centro de Microdatos del Departamento de Economía de la Universidad de Chile, la flexibilidad laboral no es lo único que se debe atender. Falta, por ejemplo, el reemplazo de la mayor parte de las indemnizaciones por un seguro de cesantía que proteja a los trabajadores más vulnerables y fomente la formación de capital humano, castigando la rotación laboral. “Ganan todos, así es que ¿por qué no hacerlo?”, señaló entonces la investigadora, una pregunta que bien vale la pena volver a analizar.

El vergonzoso populismo de Watt´s

El vergonzoso populismo de Watt´s

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

“Cuando el legislador creó las cooperativas no estaba pensando en un modelo como el de Colun”, señaló en junio de 2018 el ex gerente general de Watt´s, Rodolfo Veliz, en una virulenta arremetida en contra de la Cooperativa Agrícola y Lechera de La Unión.

Véliz estaba toralmente equivocado y muchos creímos que la empresa de la cual era ejecutivo se había dado cuenta de ello al sacarlo del cargo, pero no era así: representaba fielmente el sentir de su compañía  que ha continuado con su asedio mediático hacia los asociados de Colun, a partir de la misma retórica populista que trabó el crecimiento del país e instaló conceptos como “sacar los patines” a unos para que los alcancen los que vienen a pie… en vez de repartirle patines a todos.

La falacia de que el legislador no estaba pensando en Colun con los beneficios tributarios que la ley establece para las cooperativas es absolutamente inaceptable viniendo de una empresa a la que nada le impide convertirse en una. No es entendible que no den el paso desde sociedad anónima a cooperativa si de verdad están convencidos de que es tan buen negocio serlo.

Contrario a lo que Watt´s señala, el legislador sí estaba pensando en Colun a través de esta ley que entrega la oportunidad para que la asociatividad fluya, para que quienes la hacen posible crezcan gracias a esa energía.

La cooperativa unionina nació hace siete décadas y a su alero se ha desarrollado todo la zona aledaña, partiendo por la capital de la provincia del Ranco. De acuerdo al último Reporte de Indicadores del Consorcio Lechero, la comuna que más leche produce en Chile sea Río Bueno, con un 14,8% del total, que sumado al 5,9% de La Unión da un 20,7% -Osorno y Puerto Octay suman 17,9%- y ese crecimiento tiene un solo nombre: Cooperativa Agrícola y Lechera de La Unión, que genera un enorme beneficio para miles de familias, de todos los estratos económicos y el punto aquí es ¿de cuándo Watt´s comenzó a coincidir con el populismo estatista en que los supuestos “ricos” de Colun son un problema?

Es hora de que Watt´s –que curiosamente cuenta entre sus activos con la propiedad de la marca CALO, que, por si no lo sabe significa Cooperativa Agrícola y Lechera de Osorno- revise la consistencia argumental de su arremetida contra Colun: porque si llega a la convicción honesta de que de verdad no tiene posibilidades de competir con la compañía unionina, habría muchos interesados en revivir la cooperativa osornina desde la marca que aún poseen, en sintonía con el espíritu de la ley que entrega incentivos para el desarrollo de quienes emprenden el camino asociativo.

La seudo ciencia del movimiento vegano

La seudo ciencia del movimiento vegano

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Sylwia Tabor es una ex vegana polaca que tras años de creer que el ser humano es naturalmente vegetariano, le negó a su cuerpo la proteína animal. Tuvo que ser mordida por una araña de rincón para darse cuenta del error al que la había llevado la seudo ciencia que sostiene al movimiento anti producción de carne.

Fue en 2016 cuando la Universidad de Harvard desmontó la tesis de que el hombre fue vegetariano por naturaleza, a través de un estudio donde estableció que sin la introducción de la carne en la dieta del hombre, el cerebro no se habría desarrollado hasta su estado actual. Es decir, no es solo un alimento más entre otros: es indispensable para el ser humano.

Los movimientos de desinformación en torno a los efectos de la carne en la salud del ser humano, que responden a intereses identificables, son los que han instalado también que esta industria contribuye al calentamiento global, cuando la evidencia dice todo lo contrario: la ganadería es clave en el combate del calentamiento global, dado que, según explica el agrónomo Pablo Borrelli, expositor en Sago Fisur 2016, los pastizales atrapan el carbono que hoy está en el aire y que gatilla el calentamiento global. El ciclo funciona así: los pastos acumulan biomasa aérea y subterránea (raíces) y carbono líquido, en un 90% a través del aire y luego un herbívoro le quita el carbono aéreo al comerlo. Es decir, la “bomba” se carga sin animales y se descarga, en su parte aérea, a través del herbívoro que la come. Las raíces muertas, en tanto, son el sustrato para descomponedores y de esta manera el carbono que está en suspensión, regresa a la tierra. Sin ganadería, entonces, la captura de carbono, a la que también contribuyen los bosques, por cierto, se ve seriamente afectada.

Volvamos a la relación carne-ser humano en el marco del desafío de alimentar a una población creciente y el rol de esta región del país. Nuestra gran ventaja competitiva en el sur de Chile, es que es en esta parte del planeta donde se dan insuperables condiciones para la producción de carnes rojas en base a pasto en medio de bosques e insuperables condiciones de bienestar animal, posee menos grasa, más ácidos grasos omega-3 (beneficiosos para la función neurológica y el sistema cardiaco), menos ácidos grasos omega-6 (de efecto pro-inflamatorio), más beta-caroteno (precursor de la vitamina A en el cuerpo y un potente antioxidante) y más vitamina E (un potente antioxidante).

En armonía con el medioambiente, es en el sur de Chile donde se produce este alimento insuperable para el ser humano y ello es una enorme oportunidad para esta zona.