La cantinela de la violencia

Christian Arntz

La cantinela de la violencia

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

Esta semana acaba de asumir un nuevo ministro del Interior. Víctor Pérez es el número 12 en ocupar este cargo durante este siglo y la verdad es que no es fácil ser optimista respecto del combate de la delincuencia y el crimen organizado, un área donde nos hemos llenado de promesas de campaña y de nulos resultados en la práctica.

“Si las instituciones funcionan como están empezando a funcionar, no habría cómo declararme culpable”, dijo Francisco Javier Solar Domínguez, entrevista con CNN del 8 de octubre de 2011, quien junto a su pareja Mónica Caballero Sepúlveda terminaron siendo absueltos en el Caso Bombas de Chile, no obstante, en 2014 ambos fueron condenados por colocación de artefacto en España. La semana pasada la pareja fue detenida por el envío de un artefacto explosivo que pudo haberle costado la vida al ex ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

Hoy, sólo queda decir que el anarquista Francisco Solar fue un visionario al señalar que si las instituciones funcionaban como estaban empezando a funcionar en Chile en 2011, sería imposible condenar a gente como él y su pareja que, vale recordar, recibieron indemnizaciones de 100 y 80 millones por daño moral al ser enjuiciados por el Caso Bombas en 2012.

Se debe analizar cuál es la razón por la cual la Justicia nacional se aprecia inhibida para ejercer su rol. Mucho nos hemos enfocado en la necesidad de que exista una “condena unánime a la violencia” y si bien esto es necesario, la verdad es que en una República que se supone sólida como la nuestra las instituciones que deben asegurar el imperio de la ley no necesitan que a cada minuto exista un coro de políticos aplaudiendo o invitándoles a hacer de manera correcta su trabajo, deteniendo a quien se deba detener y condenando a quien haya que condenar.

El 22 de noviembre de 2019, el fiscal nacional Jorge Abbott dio a conocer al Congreso que “habían bajado los delitos del tráfico de drogas y estas organizaciones se han dedicado a los saqueos. Según cifras de la Fiscalía, durante el período de estado de excepción, el número de saqueos subió en un 423% respecto de 2018, mientras que el microtráfico cayó a 48%. Es decir, existe una total claridad respecto de quiénes son los que están detrás de la violencia desbordada en medio de protestas y los delitos comunes: son los mismos. Lo anterior fue refrendado por el fiscal de la zona sur Miguel Villavicencio el 15 de noviembre: “gente que tenía antecedentes por tráfico de estupefacientes estaría organizando, dirigiendo y lucrando con las manifestaciones sociales”.

El punto es, si todo es tan claro ¿por qué no se avanza? Y la verdad es que la respuesta debe estar en el Poder Judicial. Nos cansamos de las frases, nos cansamos de las pautas de prensa y los adjetivos. Es hora de ver resultados.

Leyes que son letra muerta

Christian Arntz

Leyes que son letra muerta

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

Esta semana, el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, dio a conocer los avances en la investigación por las diferencias detectadas entre los registros de nacimiento en el Sistema de Información Pecuario, Sipec, en lotes de exportación de animales hacia China, un caso que daña la imagen del país y que pone en riesgo la profundización de uno de los destinos clave para el desarrollo del sector ganadero de Chile.

Tal como en muchas otras áreas de nuestra sociedad, el país demuestra que su capacidad de investigar y encontrar responsables goza aún de buena salud, no obstante, el problema real es que el costo oportunidad de cometer un delito se encuentra totalmente desbalanceado. En palabras sencillas, si el productor que buscó burlar el Sipec sólo arriesga una multa mínima en relación al delito, la posibilidad de que más inescrupulosos vuelvan a intentarlo, dañando al país, está a la vuelta de la esquina.

Desalienta que cada vez que vemos aumento de robos, crecimiento del crimen organizado y narcotráfico -que se engancha íntimamente con graves alteraciones del orden público y delincuencia rural-, como también los llamados crímenes de cuello y corbata, la respuesta de las autoridades sea la generación de más burocracia y no el aumento de penas que sean verdaderamente disuasivas.

Hace tres años, en uno de los seminarios organizados por Icare, que contó con la participación del entonces académico de la UAI y hoy ministro de Hacienda, Ignacio Briones, se alertó que el exceso de leyes y trámites generan costos, discrecionalidad e incertidumbre que empeoran la calidad de las políticas públicas y aumentan la burocracia.

En Chile tenemos más de 21 mil leyes, a las que se agregan 100 nuevas cada año, y a ello se añaden más de nueve mil regulaciones secundarias, como resoluciones y decretos, en su mayoría a nivel municipal. En 2017, el ahora ministro Briones estimó que la regulación excesiva tiene un costo real para la economía que puede llegar a entre 0,5% y 2% del PIB anual. Tres años después, con esta proliferación de proyectos de ley donde incluso los legisladores se muestran dispuestos a hacerle trampa a la ley por “un bien superior”, el diagnóstico sólo puede haber empeorado. Basta ver la manera como se salta la Constitución vigente para darse cuenta que el poder Legislativo está, sencillamente, fuera de control.

El legalismo extremo y la laxitud de las penas es una mezcla que está dinamitando las bases del desarrollo del país, con costos para todos.

Tiempo de unirse y volver a cooperar

Christian Arntz

Tiempo de unirse y volver a cooperar

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

Ininterrumpidamente desde 1923, cada primer sábado de julio se celebra el Día Internacional de las Cooperativas, con el objetivo de fortalecer y ampliar las alianzas entre este movimiento y otros actores.

La celebración nace entonces en esa época inmediatamente posterior a la Primera Guerra Mundial, mismo tiempo en que la provincia de Osorno abrazó también con fuerza el cooperativismo y construyó a partir éste uno de los más importantes periodos de desarrollo.

Casi un siglo después del inicio de esta conmemoración que tuvo una nueva versión ayer sábado, el cooperativismo aparece nuevamente como una gran alternativa para enfrentar este desafiante momento histórico.

Ariel Guarco, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, señaló en una reciente conferencia que “la pandemia es el momento del paradigma cooperativo. A nadie se le ocurriría que la mejor forma para resolver el tema es competir con el vecino”.

En esta conferencia, se abordó entre otras la experiencia de India, donde la banca cooperativa está impulsando la donación de recursos para un fondo de emergencia ante el Covid-19 y brindando ayudas financieras, sobre todo agricultores. En este último punto, la situación no es muy distinta en Chile, donde las cooperativas de Ahorro y Crédito han reprogramado créditos por más de $412 mil millones en el contexto de la pandemia.

En China, en tanto, son las cooperativas de suministro y comercialización rural las que compraron grandes cantidades de productos agrícolas de la provincia de Hubei, el epicentro de la pandemia. En Suecia, se realizó una inversión millonaria desde la rama de seguros para ayudar a otras cooperativas y pymes.

SAGO está decidida a continuar impulsando proyectos cooperativos. Hoy, la Cooperativa Campos Australes concentra en la actualidad más de 350 millones de litros anuales de leche y estamos trabajando para crear una cooperativa ganadera. Esto se debe a que para nuestra institución, histórico impulsor de este modelo, la dicotomía entre libertad económica y cooperativismo no existe, ya que adherimos  a la definición de Diva Benevides Pinho: “las cooperativas son especialmente importantes para actuar en situaciones económicas críticas como inflación, recesión y desempleo. De hecho, esta potencialidad, se deriva del hecho de que la cooperativa reúne en la misma institución, una asociación de personas y una empresa”. No cabe duda que estamos en una coyuntura propicia para da una respuesta cooperativa.

Nuevo enfoque de colaboración post pandemia

Nuevo enfoque de colaboración post pandemia

Por Ricardo Montesinos, director de SAGO A.G. y presidente de la Corporación de Desarrollo del Sur

La Corporación de Desarrollo del Sur, que nació para apoyar a nuestras comunidades ligadas al mundo rural y al agro a través de la articulación del mundo público, empresas y privados en procesos significativos de desarrollo local, no se ha visto ajena a los embates de la pandemia que hoy se encuentra en medio de nosotros.

La educación técnico profesional es uno de nuestros ámbitos de trabajo y esta se ha visto afectada por la falta de conectividad de los docentes con sus alumnos y sus familias. La tarea de llegar a ellos con los conocimientos necesarios y requeridos por el ministerio se ha vuelto difícil y esto nos ha llevado a replantearnos la manera en cómo se educa y a partir de un concepto básico: la gestión emocional es tan importante como la gestión educativa.

Es por ello que desde nuestros esfuerzos hemos logrado articularnos con organizaciones como ONG Canales, Academia SMG, Manuka y Radio SAGO, entre otras, para darle un soporte a quienes construyen nuevos profesionales del área técnica profesional silvoagropecuaria, como son los docentes de las regiones de Los Ríos y Los Lagos.

Gracias al aporte de la Academia SMG hemos entregado becas de capacitación en «Neurociencia en habilidades tecnológicas para profesores virtuales», para apoyar la labor docente por medio del complemento de herramientas digitales para la enseñanza.

Junto con ONG Canales mantenemos nuestra alianza y hemos ido creando espacios para poder llevar adelante la vinculación entre el mundo educativo con el mundo gremial agropecuario. A esta labor se ha sumado Manuka, compañía que como socia estratégica contribuye a crear espacios colaborativos desde el mundo privado.

Y como la gestión emocional también importa, hemos comenzado a apoyar una iniciativa denominada “Escuela y Familia” que se concreta en un programa de radio que solo busca dar contención emocional y compañía a todas aquellas familias que lo requieran. Para esto hemos generado una alianza con Radio SAGO, porque creemos fervientemente que para superar esta pandemia debemos estar más unidos que nunca, apoyar de manera propositiva, generando redes y creando espacios colaborativos reales para así aprovechar las oportunidades que la globalización y esta pandemia nos ha comenzado a dar hoy.

Se acerca la hora de la carne

Christian Arntz

Se acerca la hora de la carne

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Estamos en medio de la peor parte de la Pandemia del Coronavirus y mientras nuestra labor de continuar adelante con el deber de mantener funcionando la cadena de suministro de alimentos continúa, proyectamos los siguientes pasos para una vez que hayamos superado esta prueba, esperamos, de la mejor forma posible.

Pocos sectores económicos pueden exhibir la resiliencia de la ganadería chilena, un rubro que ha enfrentado en las últimas décadas una pérdida de rentabilidad que ha aumentado la dependencia del país de otros mercados a raíz de la caída de la masa bovina chilena desde poco más de cuatro millones a fines de los 90 a alrededor de 2,8 sin contar el aumento de la prevalencia de las razas lecheras frente a las cárnicas en el mismo proceso.

A partir de la mesa de trabajo establecida con el Ministerio de Agricultura en 2016, pudimos arribar a un cambio de la norma de tipificación consensuado que esperábamos nos permitiera mejorar nuestra presencia en el mercado interno, no obstante siempre señalamos que no sería suficiente, porque la carne importada seguirá siendo más barata. El camino, por lo tanto, es la diferenciación por calidad y el abordaje de mercados del exterior, utilizando para ello las ventajas que la Ley de Cooperativas entrega a los agricultores.

Múltiples fueron los emprendimientos asociativos al alero de Sago desde la creación de su sección Comercial en adelante. En materia lechera, por ejemplo, en el año 1930, Sago creó los estatutos de la Cooperativa Agrícola y Lechera de Osorno, Calo, dando inicio a la primera iniciativa de integración vertical que vio la luz en el año 1943. Luego, en 1944, vino la creación del Matadero Modelo Municipal -hoy Frigosorno-, en un proyecto conjunto con el municipio y el Ministerio de Economía.

Este ejemplo es el que dio origen en 2016 al proyecto de integración vertical orientado al procesamiento de leche, hoy Campos Australes, y lo que viene ahora es seguir este ejemplo para volver a proyectar a la ganadería por medio de una cooperativa que sea capaz de aprovechar las ventajas de la producción de carne en base a pastoreo.

Es tiempo de volver a unirse para proyectar el día después de la Pandemia. Es tiempo de que la ganadería pase de sólo resistir a proyectarse con fuerza hacia el futuro por medio de la unión de productores orientados a la comercialización del fruto de su trabajo.

¿Burocracia global irresponsable u oportunista?

Christian Arntz

¿Burocracia global irresponsable u oportunista?

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Mientras en hospitales y consultorios los funcionarios de la salud dan una lucha heroica frente al coronavirus Covid-19 y sectores esenciales como la producción y distribución de alimentos seguimos haciendo nuestro trabajo, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, habló sobre nuestro país… No es novedad. Ya sabemos que la burocracia global que Chile contribuye a financiar con nuestros impuestos, no se diferencia de un comentarista de actualidad internacional.

Habemos algunos que estamos acostumbrados a no esperar algo concreto de estos organismos, no obstante, llama la atención la oportunidad y el contenido con el que Alicia Bárcena cumplió su trabajo de hablar: lo hizo de manera absolutamente planificada a través de una conferencia de prensa, donde señaló que “podría generarse –en Chile- un aumento de la molestia de la población nacional surgida en el estallido social del 18 de octubre, ahora producto de la pandemia del coronavirus (…) justamente porque la desigualdad y la pandemia, han demostrado grandes deficiencias estructurales que se vienen arrastrando en materia de salud y protección social», según consignó The Clinic.

¿Es este momento de altísima angustia y tensión, el adecuado para emitir este tipo de opiniones? Obviamente que no y es improbable que Alicia Bárcena no lo sepa. Por lo tanto, no queda más que pensar que estamos en presencia de un organismo irresponsable, o lo suyo es la expresión de un deseo de violencia para Chile.

Ya tuvimos sectores que dieron sustento teórico a la violencia del 18 de octubre, que nos debilitó como país para dar solución a las mismas demandas que se estaban visibilizando y estar más preparados para la pandemia, por lo tanto, no es el momento de alentar la misma actitud.

Seguiremos trabajando para que el país tenga salud y alimentos, lo que incluye avances en solidaridad por medio de la próxima entrega de canastas familiares financiadas por la Confederación de la Producción y el Comercio, CPC que se suman a los esfuerzos que desarrolla el Estado chileno en el mismo sentido.

A los organismos como la irresponsable u oportunista Cepal, no queda más que pedirle que aporte ideas para enfrentar la crisis sanitaria global y se guarde sus conferencias de prensa que dan sustento teórico a la violencia, al menos, para un momento menos dramático que este.

El agro en la hora de la verdad frente a la pandemia

Christian Arntz

El agro en la hora de la verdad frente a la pandemia

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Ya en el mes de abril, el Programa Mundial de Alimentos, WFP, alertó que la crisis económica provocada por la pandemia afectará duramente a las personas sin redes de apoyo gubernamentales. El diagnóstico del organismo fue claro al categorizar la situación como una «crisis aguda de alimentos y medios de subsistencia».

Las señales de las predicciones ya se están dando: un grave deterioro del intercambio del comercio internacional de bienes, disminución de puestos de trabajo, que en el caso de Chile han llevado al alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, a señalar que hoy su temor es que la gente de su comuna muera de hambre antes que de Covid.

Mientras tanto, el Ministerio del Interior y Seguridad Pública anunciaba el mismo viernes que la delincuencia había aumentado un 33% en algunas comunas de la capital y la cantidad de pacientes en las Unidades de Cuidados Intensivos arrojaba un peak de 500 personas, con una creciente alza del número de contagiados.

Es evidente que la confluencia del riesgo sanitario y el deterioro económico nos llevan al punto de riesgo que se había anunciado en marzo.

En nuestra zona, donde el frío y la leña contribuyen a aumentar las enfermedades respiratorias, es momento de extremar el cuidado, el que debe partir por un compromiso personal más que por imposiciones externas, a no ser que alguien esté sugiriendo que ha llegado el momento de establecer un Estado Policial que obligue a las personas a hacer algo tan básico como cuidarse y cuidar a los demás.

En todo este escenario, el agro ha ido afinando sus protocolos de funcionamiento para cumplir el objetivo de mantener un abastecimiento seguro de alimentos, sin poner en riesgo la salud de quienes damos vida a esta cadena.

Nosotros estamos haciendo nuestra parte y el Estado debe continuar haciendo lo suyo, velando por el correcto y expedito funcionamiento de las barreras sanitarias; la no aplicación de nuevas cargas impositivas que compliquen una operación que ya ha sido económicamente compleja; la supervigilancia de las instituciones bancarias para que efectivamente traspasen a los clientes las líneas de financiamiento definidas por el Estado; y, sobre todo, asegurando los ingresos de las familias más carenciadas.

Estamos preparados para seguir cumpliendo nuestra labor.

Presidente: “No se juega con el dinero del pan”

Christian Arntz

Presidente: “No se juega con el dinero del pan”

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

En el mes de marzo, el Estado declaró al agro como un servicio esencial para enfrentar la pandemia mundial de coronavirus Sars Cov-2, bajo la premisa de que la primera prioridad respecto a los alimentos la tiene Chile y los chilenos.

Con esta finalidad, al alero del Ministerio de Agricultura comenzó a funcionar la mesa del Comité Seguro de Abastecimiento, donde participan las confederaciones campesinas, gremios, transportistas, los mayoristas y feriantes que permiten abastecer al 70% de los habitantes del país.

La tarea no ha sido sencilla. Para cumplir con nuestro deber y compromiso con el país, hemos debido establecer estrictos protocolos sanitarios para asegurar nuestra operación, cuidando al mismo tiempo de nuestra salud, lo que incluye protecciones personales como mascarilla, bloqueadores, overoles, lavado de manos y el acondicionamiento de baños para higienizarse, como asimismo la desinfección de herramientas, la manipulación de los alimentos en los packing y el transporte. Y no sólo eso. Los vehículos que movilizan personal han debido rebajar a la mitad su capacidad y deben ser permanentemente fumigados y desinfectados las micros y furgones.

Al mismo tiempo, en un escenario de disminución del intercambio de bienes, nuestros productos exportables enfrentan un complejo panorama que afecta la proyección de la actividad hacia el futuro.

Todo esto, sumado al aumento de los tiempos de traslados, han generado necesarios, pero importantes aumentos en nuestros costos de producción que hemos asumido con la responsabilidad de quien quiere contribuir con su trabajo a evitar la escasez de alimentos o una significativa alza del costo de los mismos para las familias chilenas.

Cuesta entender que un Estado que dice comprender la importancia estratégica de la seguridad alimentaria, pueda lanzar al mismo tiempo una irracional alza de más de un 100%, en algunos casos, de los avalúos de los predios agrícolas que, por una parte, fijan los montos de las contribuciones a los bienes raíces y, por otra, establecen la base imponible en los pequeños y medianos contribuyentes agrícolas que tributan bajo Renta Presunta.

El error es manifiesto, ya que la medida no tiene relación con la rentabilidad del sector ni con anteriores valorizaciones realizadas incluso a las propiedades urbanas y, por ello, esperamos que la decisión se retrotraiga, para darle al agro las condiciones mínimas que le permitan seguir cumpliendo con su tarea. Presidente, como dice el refrán, “no se juega con el dinero del pan”.

Un video de un ridículo mundo paralelo

Christian Arntz

Un video de un ridículo mundo paralelo

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

Con su tradicional producción audiovisual de alta factura, la autodenominada “Primera Línea” lanzó la semana pasada un video en donde aparecían limpiando con paños los pasamanos y torniquetes del Metro de Santiago, el mismo que ha sido destruido desde el 18 de octubre de 2019, por medio de ataques que se han justificado de manera ideológica.

En las redes sociales se emplazó a los autores por la evidente incoherencia y, acorralados, sus defensores argumentaron que su alabada y mal llamada “Primera Línea” no había destruido el Metro… En el mundo real, sin embargo, fuera del mundo paralelo de Twitter y Facebook, los más afectados por la destrucción de la red de Transporte Público, es decir los habitantes de Puente Alto, Maipú, Renca, etcétera, saben perfectamente que son esos barras bravas, narcos y delincuentes comunes irresponsablemente ensalzados durante meses por actores políticos y sociales, los únicos responsables de esa destrucción, por lo cual, el video con pañitos en los pasamanos, no podrá reescribir esa historia.

La Pandemia del Coronavirus nos ha recordado la fragilidad de la vida humana y de sus logros. Durante meses la mal llamada Primera Línea argumentó que la paralización forzada del país que generaban terminaría en algo mejor. No es así. Si se destruye el aparato productivo, se destruye el empleo y si se destruye el empleo, hay pobreza. Siempre ha sido así y la recesión en que ha entrado el mundo ahora, la peor desde 1929, nos lo vuelve a mostrar.

La verdadera Primera Línea es la que arriesga su vida en los hospitales y consultorios del país y la conforman auxiliares, técnicos, enfermeras y médicos que prestan esmerada atención a todo aquel que la necesita. Son también en los miles de trabajadores de empresas críticas que suministran luz, agua potable, bencina, gas y petróleo, los que venden fármacos y alimentos y los transportistas. También son los carabineros, fuerzas armadas, bomberos y servicios públicos en general y, por supuesto, los agricultores que constituyen la base de la cadena de alimentos que son la base del combate a las enfermedades.

Y no sólo eso. Tenemos también agricultores y prestadores de servicios agrícolas que no sólo se han conformado con seguir cumpliendo su ya relevante tarea, sino que han decidido salir a las calles de las ciudades a sanitizarlas. Ellos son “Los Magníficos” y su ejemplo ha sido replicado en diversas regiones del país.

Que nunca más Chile confunda el significado de una Primera Línea al servicio del país.

La difícil encrucijada de la crisis del Coronavirus

Christian Arntz

La difícil encrucijada de la crisis del Coronavirus

Por Christian Arntz, presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

 

A las 8:40 horas del sábado 28, el sitio www.covidvisualizer.com que actualiza el avance del Covid-19 en tiempo real, mostraba que en el mundo los contagiados sumaban 614.106. De estos, había muerto el 4,6% -28.239- y se había recuperado el 22,4%.-137.271-.

El virus ha demostrado  ser menos letal que la Gripe Española de hace 102 años, pero la conmoción y el miedo que tenemos es similar a los que experimentaron nuestros antepasados y eso no es una mala noticia, porque es una muestra de que somos una sociedad más humana, donde no somos una simple estadística y cada vida cuenta.

Y porque cada vida cuenta es que existen sectores que no pueden detenerse: uno de ellos es la salud, por razones obvias, y otra es la cadena de suministro de bienes y servicios básicos, donde el alimento cumple un rol central. Hoy, los profesionales de la salud son tan importantes como los trabajadores del campo y todos tienen un papel insustituible que cumplir.

El mundo desarrollado nos muestra en tiempo real varias líneas paralelas para enfrentar el virus, desde el estado policial asiático, hasta el apocalíptico desorden italiano y español, naciones que concentran casi el 57% de los muertos a nivel global. Países como Chile deben encontrar el mal menor entre estos extremos.

Una rápida encuesta a nivel nacional muestra que la mayoría de las personas miran como un enfoque deseable las políticas asiáticas de control, porque se han mostrado efectivas, pero muchos se sorprenden al saber que, por ejemplo, Taiwán y Corea no han logrado esto a través de prohibiciones de salir de casas, cierres de tienda o restaurantes y más bien la clave del éxito ha sido su mentalidad autoritaria, con personas que no cuestionan la utilización de una extrema vigilancia digital de desplazamientos a través del GPS de los celulares, de las actividades en internet y el uso de cámaras de reconocimiento facial que incluso miden la temperatura corporal en espacios públicos.

La cuarentena absoluta para un país no es viable, porque no podremos esperar escondidos a que el “enemigo invisible” que identificó el presidente francés Macron se vaya para volver a producir los alimentos, el agua potable o la energía eléctrica que requerimos para vivir. Hace una semana, Branko Milanovic, economista serbo-estadounidense especialista en desigualdad, detalló que el verdadero peligro pandémico es el colapso social, si es que  un número muy alto de personas salen de la crisis actual sin dinero, ni trabajo, ni acceso a bienes y servicios básicos. El riesgo de salud y económico, por lo tanto, son tremendamente  serios para la vida en sociedad, por lo que el desafío es enorme en dos dimensiones indisociables.