Carne y leche chilenas: pura salud

Carne y leche chilenas: pura salud

Christian Arntz Mac-Evoy. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • Pero no estamos hablando de leche y carne, solamente. Nuestra producción frutícola ha conquistado con mucho éxito mercados internacionales y nuestros granos alimentan la industria salmonera.

Estudios serios lo confirman de manera consistente a lo largo del tiempo: la carne roja –magra- y la leche no sólo son alimentos: son indispensables para la salud humana.

En el caso de la carne producida en base a pasto, nuestra principal ventaja competitiva dentro del mercado internacional, tiene que ver con que ella posee menos grasa, más ácidos grasos omega-3 (beneficiosos para la función neurológica y el sistema cardiaco), menos ácidos grasos omega-6 (de efecto pro-inflamatorio), más beta-caroteno (precursor de la vitamina A en el cuerpo y un potente antioxidante) y más vitamina E (un potente antioxidante).

En materia de leche sucede lo mismo: los lácteos “permiten entregar el más disponible y completo set de nutrientes de la manera más digerible y absorbible posible”, señala de manera categórica Bruce German, investigador y Profesor del Departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos del College de Agricultura y Ciencias Medioambientales, además de Director del Instituto Foods for Health de la U. de California, Davis (UC Davis).

El jueves 12 de abril, la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno se reunió con la embajadora de Estados Unidos en Chile, Carol Pérez, quien de visita en nuestra zona pudo conocer el corazón pecuario del país. En la oportunidad, el gremio abordó con la embajadora el envío al mercado estadounidense de carne sin hormonas de animales criados y engordados a pasto, justamente, nuestro elemento distintivo.

En momentos en que la masa ganadera va sostenidamente a la baja en el país, se debe insistir en la necesidad de sentarnos con las industrias lácteas y cárnicas para juntos resolver de una vez, el dilema de si seremos o no capaces de llevar la mejor carne y leche a la mesa de los consumidores de Chile y el mundo.

Pero no estamos hablando de leche y carne, solamente. Nuestra producción frutícola –arándanos, cerezas, avellanos europeos- han conquistado con mucho éxito mercados internacionales y nuestros granos cuentan con una enorme oportunidad de crecimiento como materia prima para la alimentación de la industria salmonera, el otro pilar productivo de nuestra región.

¿Cuál es el elemento distintivo? Condiciones geográficas y climáticas privilegiadas para estos rubros, pero también una decisión estratégica que debe orientar todo nuestro quehacer: el mercado está exigiendo cada vez más productos, lo más naturales posibles y, tenemos todo para seguir profundizando en ello, tal como lo demuestra la exportación de carne sin anabólicos y frutas orgánicas.

Sector carne y la oportunidad desaprovechada

Sector carne y la oportunidad desaprovechada

Christian Arntz Mac-Evoy. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • No es casualidad que el sector ganadero no haya podido aprovechar las ventajas naturales para producir leche y carne, ni la plataforma de acuerdos comerciales del país: el sector industrial ha carecido de una estrategia efectiva para consolidar mercados de exportación.

En la década pasada, la apertura de los más importantes mercados de exportación de carne bovina y leche para Chile, fomentó las expectativas en torno a la recuperación del sector ganadero. La verdad, sin embargo, es que la oportunidad que aún tenemos sobre la mesa, que se sustenta principalmente en nuestras ventajas naturales para la producción y una potente plataforma de acuerdos comerciales, ha sido totalmente desaprovechada.

El esperado aumento del ganado impulsado por el crecimiento de los sectores carne y leche no sólo no ha existido: se registra una pérdida sustancial de masa ganadera que hoy se encuentra en alrededor de 2,7 millones de cabezas, con una pérdida del 37% sobre el mayor conteo del año  1997, perdiendo con ello no sólo la posibilidad de llegar al exterior, sino también enormes cuotas de participación en el mercado interno de carne y lácteos.

No es casualidad que el sector ganadero no haya podido aprovechar las ventajas naturales para producir leche y carne, ni la plataforma de acuerdos comerciales del país: el sector industrial ha carecido de una estrategia efectiva para consolidar mercados de exportación.

En el caso específico de la carne, es indudable que más allá de las trabas que genera la pésima norma de tipificación y el hecho de que la cima de la cadena haya fracasado en la búsqueda de canales de comercialización, se cuenta la desventaja adicional de que esta cadena es extremadamente larga. Parte por la crianza, sigue en la recría, posteriormente engorda, más tarde feria –lugar que compra el animal al productor-; planta faenadora –que adquiere el producto para finalmente llevarlo al canal de comercialización-: y finalmente carnicerías, supermercados e, idealmente, el extranjero, para llegar al consumidor.

Estamos hablando de seis eslabones que en el caso de la región tiene sólo dos de ellos parcialmente integrados: Feria Osorno-Frigorífico Osorno, que pertenecen al mismo Holding, mientras que los demás se “rascan” con sus propias uñas. Cuando baja el precio en la cima de la cadena, se genera un proceso depredatorio hacia atrás, donde quien más sufre es el criancero, lo que genera un círculo vicioso de pérdida de vientres/caída de la masa.

No tendremos posibilidad de comenzar a recuperar la ganadería, si productores de carne, leche y los responsables de tirar ambos carros, la industria, no nos sentamos en una misma mesa y resolvemos de una vez el dilema de si seremos o no capaces de llevar la mejor carne y leche a la mesa de los consumidores de Chile y el mundo. Colun, con su ejemplo asociativo y éxito comercial, es el camino para ambos rubros.

La fruticultura y los pantalones largos

La fruticultura y los pantalones largos

Cristian Parra Hernández, Director de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G. Ingeniero Agrónomo – Perito Agrícola
  • Con el desarrollo de mercados externos e integración vertical que incentive la elaboración de productos con valor agregado, la fruticultura chilena en el sur de Chile sencillamente no tiene techo.

Una nueva temporada acaba de cerrarse para la producción frutícola en nuestra zona y una cosa es segura: ya no estamos en presencia de rubros emergentes, sino de un sector consolidado y con altas perspectivas de crecimiento.

Y si bien cada día que se compara a la fruticultura con los denominados rubros tradicionales –carne y leche- se levanta cada vez más como la “niña bonita” del sector agropecuario, la verdad es que independiente de las coyunturas de precio que hacen más o menos rentable el trabajo de los agricultores en un mundo globalizado, el productor frutícola no escapa a los desafíos de sus pares: calidad, trazabilidad y sustentabilidad de las operaciones; necesidad de asociarse e integrarse verticalmente para abarcar más mercados y dar valor agregado.

En primer término, la calidad no sólo tiene que ver hoy con lo que el consumidor lleva a su mesa. Tan importante como lo anterior es el cómo se trata la tierra, el bienestar social de los trabajadores y las comunidades que se encuentran en el entorno: en otras palabras, calidad no puede disociarse de la sustentabilidad de la operación.

No obstante este primer punto está alcanzado –obviamente siempre existen áreas que mejorar- es indudable que la fruticultura no es ajena a la problemática de la falta de asociatividad entre productores que exhiben otros rubros de la zona y que impide a muchos obtener los beneficios de tener un país de fronteras abiertas y desarrollar el incentivo de dar valor agregado a la producción que en el caso de la fruta, tiene que ver con la elaboración de jugos, frutos secos, postres, jarabe, extracción de azúcares, aromatizantes, subproductos para uso farmacéutico, etcétera.

El tiempo ha dejado claro que las ventajas comparativas del país en materia de avellanas hacen a Chile un actor que sólo está destinado a seguir creciendo. Lo mismo ocurre con las cerezas y si bien es cierto los arándanos parecen haber llegado a su punto de madurez, es por medio de la búsqueda del siguiente eslabón que hemos abordado donde el rubro puede seguir creciendo.

Con el desarrollo de mercados externos e integración vertical que incentive la elaboración de productos con valor agregado, la fruticultura chilena en el sur de Chile sencillamente no tiene techo y en ese sentido, la tarea de los actores del sector es apuntar a la asociatividad, aprovechar el aporte público que realiza ProChile para identificar las oportunidades en el exterior y las formas de aprovecharlas, como asimismo, desarrollar estrategias para aumentar el consumo de frutas per cápita en el país.

Las reglas del juego

Las reglas del juego

Harold Brethauer Meier, Vicepresidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • No se ha hecho totalmente visible para los consumidores cuántos de los productos de sus marcas favoritas de lácteas se fabrican con leche importada.

Es cierto. Tras décadas de polémicas entre la industria láctea y sus proveedores, parece que las posibilidades de llegar a una ecuación fácilmente comprensible sobre los precios por litro que se pagan al productor, ya no llegó, por la sencilla razón de que a estas alturas no hay productor lechero del mundo que no esté a merced de estos vaivenes con una salvedad: aquellos que participan del negocio procesador están mucho más protegidos que el resto.

Nuestro país acumula ya cinco años de caída en la producción lechera nacional, algo de lo cual el consumidor nacional no se da cuenta, por la sencilla razón de que no se ha hecho totalmente visible para los consumidores cuántos de los productos de sus marcas favoritas de lácteos se fabrican con leche importada.

“Y si la leche importada es mejor… ¿cuál es el problema? Podría señalar legítimamente alguien que no sabe que la “leche” importada llega al país en polvo y que, por lo tanto, debe ser reconstituida para poder elaborar los productos que se parecen, pero no más que eso, a los que se hacen con la real “leche fresca” o “natural”, un atributo que no todos poseen en realidad.

Las procesadoras lácteas que no tienen a sus productores integrados en su negocio, han estado apostando una y otra vez por el corto plazo, sin comprender que han hipotecado el largo plazo, por la sencilla razón que en la medida que se cierran lecherías, se pasa a depender cada vez más de las importaciones, quedando más expuestos a los vaivenes del mercado internacional, profundizando el círculo vicioso de la volatilidad que impide proyectar el rubro.

Las plantas no han entendido que sólo tratando a los productores como socios aseguran el largo plazo y que de lo contrario, se verán cada vez comprando más y más leche en polvo del exterior para reconstituirla en plantas que en realidad fueron hechas para producir con leche fresca del sur de Chile.

Sólo comprenderán su error cuando el consumidor les dé la espalda. Son las reglas del juego de corto plazo que decidieron jugar, en el cual le están regalando todo el espacio de la “magia del sur” a Colun, una cooperativa que sólo está destinada a seguir creciendo y mostrarle el camino correcto a todos los demás productores.

El buen y saludable ganado de Chile

El buen y saludable ganado de Chile

Sergio Willer Daniel, Director Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • Las enfermedades que enfrentamos no son exclusivas de Chile, sino que están presentes en el mundo.

Varias son las menciones sobre temas sanitarios que se han hecho al sector ganadero en los últimos meses, los que han sido presentados como si fueran temas emergentes. La realidad, sin embargo, es muy distinta: estamos en presencia de agentes causales que existen en Chile y el resto del mundo desde hace décadas.

La realización de estudios científicos sobre la materia son importantes, pero ellos deben contextualizarse dentro del continuo de información canalizada por universidades en las últimas 3 décadas.

Chile es un país que posee una masa ganadera esencialmente sana, condición que podemos exhibir con toda la legitimidad a nivel internacional. La mayoría de nuestros escasos problemas no son propios de enfermedades del ganado bovino, sino que frecuentemente se cruzan con disposición de aguas servidas humanas y presencia de perros y roedores.

Es por lo anterior que creemos que las áreas a investigar y a trabajar en conjunto apuntan a fortalecer el funcionamiento del sistema de vacunas, campañas de prevención y autocuidado de muestras de animales y centros de agroturismo, además del manejo medioambiental, principalmente en zonas urbanas (basura y agua).

Por otro lado, tan importante como lo anterior es ir concluyendo las campañas de Brucelosis y TBC que comenzaron hace décadas, como una acción voluntaria de nuestros productores chilenos y no eternizarlas en el tiempo. Para ello es necesario activar planes nacionales agresivos que permitan establecer un sistema de compensaciones sanitarias para avanzar de forma rápida en la eliminación de estos agentes, particularmente en regiones como Los Lagos y Los Ríos, ya que el ahorro para el Estado y el beneficio para el país sería enorme con una medida de este tipo. El costo de aplicar compensaciones sanitarias en brucelosis podría implicar un gasto para el Estado de alrededor de 500 millones de pesos, a nivel país. En contraste, estimamos que sólo en exámenes de laboratorio rutinarios de barrido y chequeos anuales de predios libres, ferias y plantas faenadoras, fácilmente se invierten cifras de alrededor de un millón de dólares cada año.

Es vital que exista mayor planificación de las medidas públicas, a fin de erradicar enfermedades factibles de eliminar del país. Analizar con detalle posibles soluciones, ya que las enfermedades que aún estamos enfrentando no son exclusivas de Chile, sino que están presentes en el mundo.

Dudas sobre la investigación de Fiebre Q

Dudas sobre la investigación de Fiebre Q

El Austral de Osorno
  • A menos de un mes del término de esta administración, cabe preguntarse si el Ministerio de Salud ha decidido dejar esta inédita alerta sanitaria abierta.

Durante ya más de cinco meses el sector pecuario ha sido el centro de las sospechas de una investigación desatada luego de la detección de casos de neumonía atípica que dieron paso a una alerta internacional dirigida a la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud.

Tras un mes de incertidumbre, en noviembre de 2017, el Ministerio de Salud señaló que el país estaba en presencia de un brote de Fiebre Q y, a partir de ello, decretó una alerta sanitaria para La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos; se paralizaron las donaciones de sangre en Osorno y se suspendieron muestras ganaderas en Osorno y Valdivia, entre otras medidas.

El sector pecuario ha sido responsable frente a la investigación, aún cuando la evidencia técnica ha puesto en tela de juicio todas las determinaciones adoptadas por la autoridad. La “Fiebre Q” no ha cobrado vidas y actualmente no se sabe de personas sospechosas de haber contraído la enfermedad internadas, mientras la investigación sigue en el limbo por ya más de 150 días.

Es pertinente preguntarse si tras estas evidentes muestras de impericia, con publicitadas hipótesis sin comprobar acerca de la bacteria Coxiella Burnetti que causa la Fiebre Q y está presente en todo el mundo, el Ministerio de Salud ha decidido dejar abierta esta inédita alerta sanitaria sin entregar resultados concretos de la investigación.

En paralelo a esta alarma pública, nunca antes vista, el país ha enfrentado con mucho menos estridencia casi 100 muertes por virus Hanta. A esto se suma el agresivo brote de influenza H3N2 que ha acabado con la vida de alrededor un centenar de niños en Norteamérica, obligando a Chile a comprar casi cinco millones de dosis de la vacuna que en Estados Unidos se ha mostrado menos eficaz.

Sólo en la provincia de Osorno se registran año a año alrededor de 2.000 neumonías, pero en 2017 y 2018 hemos visto respecto de estos casos una búsqueda que se ha orientado únicamente a trabajadores agrícolas del sector pecuario, no estudiando a cualquiera otro que, teniendo síntomas similares, trabaje en otro rubro. Es ante esta evidencia, cabe preguntarse acerca de la solidez metodológica que ha llevado al Ministerio de Salud a afirmar que se está en presencia de una enfermedad grave transmitida de bovinos a humanos, desconociendo incluso que la mayor prevalencia de la bacteria se da en ovinos y que también está presente en varios otros mamíferos como perros, gatos, pájaros, etc.

Esta administración tiene el deber de cerrar las dudas sobre esta investigación de “Fiebre Q”, que ha causado tanta alarma pública, antes de dejar el poder.

Un golpe a Chile

Un golpe a Chile

El Austral de Osorno
  • Es este nivel de desorden institucional el que podría explicar –al menos en parte- la impunidad y falta de justicia ante la creciente ola de delitos en zonas rurales del país.

Durante ya más de dos décadas en La Araucanía y desde alrededor de un lustro en Los Ríos y Los Lagos, los gremios productivos del sur del país hemos pedido respuestas a la Justicia, por la escalada de delitos en zonas rurales que van desde usurpaciones hasta los más graves, que contemplan destrucción de propiedad privada y uso de armas de fuego de alto calibre, con el objetivo de infundir terror.

La impunidad acumulada en estas décadas es un problema permanente y este 2018 comenzó aún más sombrío, con ataques en Los Lagos y Los Ríos que han generado miles de millones de pesos en pérdidas a pymes contratistas forestales y, lo más importante, ha sumido en la incertidumbre laboral a cientos de familias que obtienen su sustento en estas pequeñas y medianas empresas. Es en este contexto que el escándalo de acusaciones cruzadas entre Carabineros y Fiscalía de Araucanía por filtraciones y manipulación de pruebas que han salpicado también a la investigación por el ataque a 29 camiones en la provincia de Valdivia registrado el año pasado, nos causa estupor y también indignación.

Es este nivel de desorden institucional el que podría explicar –al menos en parte- la falta de justicia en temas de gravedad que han contribuido al florecimiento de los grupos violentistas que se adjudican los ataques.

El fracaso del Estado para detener la escalada de violencia en el sur no puede dar paso a estos lamentables espectáculos donde todos los organismos auxiliares de la Justicia buscan descargar en el otro las responsabilidades de sus ineficiencias.

Chile necesita una respuesta rápida y ella sólo se logrará con la colaboración de los organismos que más que sólo apuntar al otro, deben también mirarse de manera crítica hacia adentro, conscientes de que cada día que pasa, la incertidumbre y las dudas sólo causan más daño a la credibilidad de la Justicia y a la imagen internacional de Chile.

Se hace imprescindible que exista un golpe de timón que comience en este Gobierno que termina y se profundice en el que está por asumir, ya que de lo contrario, el futuro es impredecible en materia de seguridad en la zona sur del país.

Se debe retomar el camino que quedó trunco en 2010, cuando no hubo acuerdo político para introducir mejoras en un área sensible de la reforma a la Ley N°18.314, como lo es el capítulo referido a técnicas especiales de investigación, uso de agentes encubiertos, entregas vigiladas, etc. carencia que genera dificultad para perseguir este tipo de delitos. A lo anterior se suma la necesidad de adecuar la ley para llegar a un sistema integrado y funcional de inteligencia al servicio de la seguridad pública. Pero para poder avanzar en todo esto, es imprescindible que todas las dudas generadas en estas semanas se disipen a la brevedad.

Sector lácteo y el camino del diálogo

Sector lácteo y el camino del diálogo

Christian Arntz Mac-Evoy. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • El hecho de que la cadena vuelva a reunirse para consensuar acciones es una gran noticia. Pasaron muchos años de tiranteces que sólo han perjudicado al sector lechero.

Demasiado tiempo había transcurrido ya desde que la cadena láctea rompió el diálogo para iniciar una dinámica de conflicto que claramente en nada ha contribuido a la finalidad que nos convoca a todos: el desarrollo del sector.

Dos son las noticias que han traído renovados aires a este rubro. Primero, con fecha 9 de enero, fue presentada la Agenda de Desarrollo Sustentable del Sector Lácteo de Chile al 2021, tras dos años de intenso trabajo.

Luego, el jueves 18, la Subcomisión Productividad y Competitividad creada al alero de la Comisión Nacional de la Leche sesionó en Valdivia, esta vez y después de mucho tiempo, con todos los eslabones representados, desde productores y procesadoras, hasta el sector público e investigadores. En esta cita, se consensuaron propuestas para el sector primario y la industria.

Consorcio Lechero y la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), lideran la Subcomisión de Productividad y Competitividad, desde donde se definirán las prioridades en este ámbito para la cadena, las cuales serán incluidas en un documento que la Comisión Nacional de la Leche presentará a la próxima administración, para lograr una priorización integral del sector lechero, la cual ha estado totalmente ausente en los últimos años.

El hecho de que la cadena vuelva a reunirse para consensuar acciones es una gran noticia. Pasaron muchos años de tiranteces que sólo han perjudicado al sector lechero, por lo cual, generar cursos de acción común comenzando por un análisis de competitividad del sector primario y de la industria resulta muy positivo para lograr una mirada global.

Entre los temas planteados está fortalecer y aumentar la participación de productores en gestión predial. También se suma cómo los productores lecheros enfrentan el consumo de praderas, principal recurso alimenticio para sus rebaños en el sur de Chile, área donde es clave revisar la extensión y transferencia tecnológica, como también la inclusión de riego.

Otros temas priorizados fueron formación de recurso humano y revisión e impacto de las normativas que frenen la competitividad.

Los productores y la industria láctea tienen hoy una nueva oportunidad de restablecer el diálogo en torno a objetivos comunes y es responsabilidad de todos cuidar estas primeras señales que nos ha traído este movido inicio de año para el sector.

La cancha es esta y en ella hay que jugar

La cancha es esta y en ella hay que jugar

Christian Arntz Mac-Evoy. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • Esto no quiere decir que estamos en presencia de la desaparición del rol subsidiario del Estado, ya que este se ha expresado, y lo continuará haciendo.

¿Quién desea políticas públicas especialmente adaptadas a las necesidades de su sector? La respuesta es obvia: todos y por ello, la difícil tarea de un Gobierno es buscar ese mínimo común denominador que hace posible la vida en sociedad o, en otras palabras, el bien común de la mayoría.

Esta semana, la Multigremial Nacional –dentro de la cual participa SAGO A.G.- sostuvo una reunión con el equipo programático del presidente electo, Sebastián Piñera, para conocer los grandes lineamientos que tendrá el Ejecutivo a partir de marzo.

Nos encantaría señalar que habrá una política específica de fomento para la ganadería; una dinámica distinta para enfrentar las oscilaciones del precio de la leche o de los demás commodities que producimos, pero decir aquello sería continuar alimentando esperanzas que rondan hace ya casi tres décadas: la cancha en la que debemos jugar es esta y no cambiará, sencillamente porque la de Chile es una economía abierta al mundo y en ello está la clave de su desarrollo presente y futuro.

El nuevo Gobierno comprometió, sin embargo, velar por el correcto funcionamiento de los distintos mercados y generar las condiciones más favorables posibles para su desenvolvimiento, por medio de la creación de una Oficina de Competitividad, pero ello no significará un trato especial para nadie.

Lo anterior no quiere decir que estamos en presencia de la desaparición del rol subsidiario del Estado, ya que este se ha expresado, y lo continuará haciendo, por ejemplo, en el desarrollo de una potente plataforma comercial para Chile, la que abre un sinnúmero de oportunidades para la agricultura del sur del país.

¿Dónde se puede mejorar? En la abolición de las barreras internas generadas por diversos organismos que aumentan los costos y restan competitividad a nuestros agricultores e industria frente  al desafío exportador. Los servicios deben exhibir para el sur del país, la misma proactividad con que siempre ha acompañado la exportación de frutas, vinos y carnes de ave y cerdos y ello será una tarea esencial para la futura Oficina de Competitividad.

También esta semana, SAGO A.G. se reunió con la Confederación de la Producción del Comercio, CPC, oportunidad en que ambas organizaciones concordaron que el descrédito de la actividad empresarial y el emprendimiento ha detenido el impulso del país. En otras palabras, esta falsa dicotomía entre un “Estado bueno” y un “mercado malo” ha traído aparejada una lógica de confrontación y no de colaboración que niega la existencia y el potencial de la sociedad civil, esa que ya ha demostrado su capacidad para jugar en esta cancha abierta al mundo… enhorabuena.

Perspectivas para el agro en el nuevo Gobierno

Perspectivas para el agro en el nuevo Gobierno

Christian Arntz Mac-Evoy. Presidente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.
  • “La campaña del presidente electo recogió varias de las propuestas que levantamos desde el mundo agrícola”.

El próximo 11 de marzo se llevará a cabo el traspaso de mando que, tal como en 2010 y 2014, involucra un cambio de coalición de Gobierno.

En este periodo de cuatro años que termina, donde tuvimos grandes diferencias sobre la apología que el Ejecutivo realizó al fracasado proceso de Reforma Agraria, como también por los errados fundamentos desde donde se levantó el proyecto de reforma al Código de Aguas, pudimos de todas formas avanzar en algunas líneas relevantes que nos propusimos como gremio, como el perfeccionamiento de la normativa que regula el uso de anabólicos y la de rotulación de fertilizantes, entre otras, quedando pendiente el cambio de la norma de Tipificación de la Carne que queremos reimpulsar ahora.

La campaña del presidente electo Sebastián Piñera recogió varias de las propuestas que levantamos desde el mundo agrícola, comenzando por el reconocimiento y la promoción de los campos y la ruralidad como una cualidad distintiva, imprescindible y perdurable de la nación.

El diagnóstico es claro para todos: el aumento de la población mundial y el crecimiento del consumo en países como China e India significará que la demanda por alimentos se duplique en los próximos 30 años y Chile tiene la posibilidad de aprovechar esta oportunidad.

No podremos avanzar, sin embargo, si no nos hacemos cargo de que las comunas rurales donde vive cerca del 30% de los chilenos presentan importantes brechas de desarrollo respecto a las comunas urbanas, incluida la poca adaptación de las normas laborales a la realidad del campo.

Valoramos también la realización de un diagnóstico del funcionamiento y alcance de los principales programas públicos que inciden en la calidad de vida de los habitantes rurales anunciada por el presidente electo, porque creemos que antes de aumentar presupuestos, debe evaluarse a cabalidad la efectividad de la inversión en curso.

Asimismo, el reimpulso de la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos; el Plan Nacional de Regulación y Embalses; la cuantificación de acuíferos subterráneos, entre otras medidas, aparece como una mirada mucho más vinculada a la real problemática de este vital elemento.

Todo lo anterior, coronado con nuevos mecanismos de asociatividad y colaboración entre agricultores, nos hace observar con optimismo lo que se viene para el agro en 2018.